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Sinopsis del libro "Querido, despiadado Ceo "
Maxence gobernaba un reino sin estaciones. Todo era sombra, piedra y eco. No era despiadado. Era solitario. Y arriba, entre trigo dorado y risas frescas, caminaba Azucena, hija de la primavera.
Donde pisaba, la tierra despertaba.
Él la vio una vez y comprendió algo que los dioses rara vez admiten: incluso la oscuridad anhela luz.
Cuando el suelo se abrió y ella descendió al Inframundo, no encontró cadenas. Encontró un trono vacío a su lado. Maxence no le ofreció promesas dulces. Le ofreció mentiras, secretos, deseos prohibidos y un amor capaz de quemar el mundo por ella.
Azucena probó la granada. No por engaño, sino por elección. Cada semilla era un latido que la ataba a su mundo. Y desde entonces, su vida se divide entre la tierra florecida y la sequía bajo la sombra.
Donde pisaba, la tierra despertaba.
Él la vio una vez y comprendió algo que los dioses rara vez admiten: incluso la oscuridad anhela luz.
Cuando el suelo se abrió y ella descendió al Inframundo, no encontró cadenas. Encontró un trono vacío a su lado. Maxence no le ofreció promesas dulces. Le ofreció mentiras, secretos, deseos prohibidos y un amor capaz de quemar el mundo por ella.
Azucena probó la granada. No por engaño, sino por elección. Cada semilla era un latido que la ataba a su mundo. Y desde entonces, su vida se divide entre la tierra florecida y la sequía bajo la sombra.
Sí, quiero
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