Abrió los ojos sin saber en qué momento dejó de ser ella.
La traición no llegó como un golpe, sino como un veneno lento que se quedó viviendo en su pecho. Nadie la salvó. Nadie la escuchó. Y aprendió que sobrevivir también puede doler.
No se cree especial. No se siente fuerte. Solo respira...
Hay en el texto:
renacimiento, oscuridad psicológica, traición emocional
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En proceso: 30 Ene
4 pág.
Sí, quiero