Benjamín siempre estuvo ahí. En el pasillo antes de cada presentación, con palabras de aliento que nadie más sabía dar. En las madrugadas de trabajos grupales, cuando todos dormían y él seguía. En el rincón de siempre, esperando con algo pequeño - una nota, una botella de agua, una sonrisa...
Hay en el texto:
los amores invisibles, el apoyo incondicional, el conocimiento profundo del otro
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Sí, quiero