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Ignacio entró a la habitación Amelia lleno indignación y le dijo:
—¿Quién se supone que eres? —La tiró agresivamente sobre la él acababa descubrir que ella no era en realidad su esposa, sino una usurpadora.
—¿De qué hablas?
—No te hagas la tonta, ya sé toda la verdad, sé qu...
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Sí, quiero