Para Ian Connelly, la vida se reducía a una rutina gris pero segura: soportar el tecleo incesante de la oficina, esquivar las miradas de sus superiores y sobrevivir un día más en su tranquilo cubículo. A sus veinte años, estaba conforme con haber dado negativo en el examen de Despertar. El caó...
Hay en el texto:
superpoderes, bl, romance
3
30
En proceso: 28 Jul
47 pág.
Sí, quiero