Escribo porque el mundo a veces hace demasiado ruido y el papel es el único lugar donde el caos se vuelve constelación. Tengo 23 años y una mente que no sabe ir despacio. Mis historias no son sobre héroes invencibles, sino sobre personas que se rompen en mil pedazos y deciden que, aun así, vale la pena seguir caminando. Bienvenida a mi refugio de sombras, luces violetas y verdades que queman.
Cookies files usage
In order to improve user experience, we use cookies files. By browsing our website, you agree for the cookie files to be collected and used.
More