2. Lesam. El final de todo.

Capitulo 16

Semana 21. Miércoles.

– ¡Es el día del mercado! ¡El el día del mercado! – Gritó Nicole exhaustivamente.

David, que acababa de entrar en la habitación tras darse un duchazo mañanero, se vio sorprendido por la reacción de su amiga.

– ¿Se puede saber qué significa eso? – David se acercó a su cama para dejar su neceser.

– ¡Nunca pensé que lo llegarían a hacer aquí! ¡Pero me he equivocado por completo! – Soltó Nicole.

David miró a Ángela para entender que era lo que estaba diciendo.

– En resumidas cuentas, Michulles se va a llenar de puestecitos – le comentó Ángela.

– Pero no de unos puestos cualesquiera, ya que habrá compañeros nuestros que dispondrán de un puesto – explicó Nicole –. Y por la carta que tienes ahí, ¡a ti también te han concedido una!

– ¿De qué estás hablando? – David se acercó a la mesa y abrió la extraña carta que había a su nombre, leyendo que efectivamente Nicole tenía razón –. Pues es un pena que me la hayan ofrecido, ya que no voy a aceptarla.

– No puedes negarte, ya tienes el puesto asignado – le dijo Nicole.

– Pues no me voy a presentar, lo siento. No tengo nada que vender… – Respondió él.

– Puedes vender eucaliptos – soltó Ángela.

– ¿Qué? – Se sorprendió David.

– Tú eucalipto es muy especial – señaló Ángela –. Es más grande de lo normal y desprende un aroma muy potente…

– ¡No voy a vender mi eucalipto! – Masculló él.

– No hace falta que la vendas, solo haya que duplicarla – añadió Nicole.

– ¿Duplicarla?

– Con una poción – susurró Ángela.

– No sabemos hacer pociones, además, ¿para qué querría yo el dinero? – Quiso saber David.

– ¿En serio preguntas eso? – Masculló Nicole.

– La poción de duplicado es sencilla – Ángela seguía a su rollo –. Solo tenemos que conseguir esencia de HW, que es agua, y esencia de AP, que es aire. El resto creo que lo tenemos.

– ¿Cómo que lo tene…

– Esas dos esencias son difíciles de conseguir – interrumpió Nicole a David –. ¿De dónde las vamos a sacar?

– De David, por supuesto – respondió Ángela –. Se lo pedirá a Guirol y a Fedora. No creo que le pongan pegas.

 

Después de desayunar…

David supuso, que a esa hora y un día que no tenían clase, estarían los profesores en sus despachos. Así que se adentró en el pasillo entre bufidos y la primera parada que hizo fue Fedora.

– ¡Adelante! – Escuchó David desde fuera.

David abrió la puerta y nada más verla, le vino a la cabeza el momento en el que pensó elegirla para el evento de Xavier. Pero al final decidió que no y optó por otra persona.

– David, que sorpresa verte por mi despacho, ¿qué querías? – Fedora se puso de pie.

– Quería… ¿Esencia de AP? – Soltó él algo dubitativo.

– ¿Esencia de AP? ¿Para qué querrías algo así? – Le miró fijamente.

– Es solo para…

– Sabes que a Adam no le gusta que vayamos dando esencias, ¿no? – Añadió ella.

– Te lo pido cómo…

– ¿No lo utilizarás para nada malo, no?

– No, yo solo…

– Y no me mientas David – le echó una mirada seria.

– ¿Quiere dejarme…

– ¡Fedora! – Guirol entró en el despacho sin previo aviso –. ¿David? – Se paró en seco al verlo –. ¿Qué haces aquí?

– Pedir esencia de AP – contestó Fedora –. Y quiero saber el por qué lo precisa.

– Y también necesito esencia de HW – dijo David mirando al profesor.

– ¿Y para qué lo quieres? – Quiso saber Guirol –. Son ingredientes para una…

– Poción – respondió Fedora.

– ¡Es para hacer una poción de duplicado! – soltó David rápidamente –. Hoy es el día del mercado y necesito esas esencias para duplicar mi eucalipto y así poder venderlo – explicó exhaustivamente.

– ¿El día del mercado? – Refunfuñó Guirol –. ¡Maldita sea! Ahora vengo – se fue del despachó de Fedora tal como había venido.

– Imagino que no tengo ningún motivo para impedirte hacer eso. Así que toma… – Fedora se fue hacia la parte trasera de su despacho para coger algo –. Espero que lo uses para lo que prometes. Porque si me entero de que no es así… – Se giró hacia él y se acercó con una probeta pequeña que portaba una especie de humo de color azul cielo –. Aquí tienes – se lo ofreció.

– Gracias – respondió David cogiendo el frasco.

– Espero que… – Fedora se quedó a medias al entrar Guirol de nuevo en su despacho.

– Toma, esencia de HW – Guirol le ofreció un frasco del mismo tamaño que el de Fedora, con la diferencia de que lo que contenía era un líquido verde claro –. Y ahora déjanos solos, David. Tengo que hablar con la profesora – pausó –. Y disfruta del día del mercado.




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