— El mundo se detuvo
Hay despedidas que uno no reconoce como despedidas.
Se dicen como cualquier otra cosa.
Sin peso.
Sin drama.
Sin ese presentimiento que debería avisarte:
esto no se va a repetir.
---
El último día fue… normal.
Demasiado normal.
Y tal vez por eso dolió tanto después.
---
(Riley)
Si me hubieran dicho que ese día iba a ser el último…
habría hecho todo diferente.
O tal vez no.
Tal vez habría hecho exactamente lo mismo…
porque una parte de mí siempre creyó que habría un mañana.
---
—¿Mañana vienes? —me preguntó Samantha mientras guardaba sus cosas.
—Claro —respondí sin pensarlo—. ¿Por qué no vendría?
—No sé… están diciendo cosas raras en las noticias.
—Siempre dicen cosas raras.
—Sí, pero ahora suena más serio.
Rodé los ojos.
—Relájate, Samy. Nos vemos mañana.
Mañana.
Qué palabra tan simple…
y tan peligrosa.
---
Jake estaba al otro lado del salón.
Hablando.
Riendo.
Como si nada.
Como si el día anterior no hubiera existido.
Como si ese casi beso no hubiera dejado una marca invisible entre nosotros.
---
Y yo…
haciendo lo mismo.
---
Nos cruzamos al salir.
Inevitable.
Siempre inevitable.
---
—Hey —dijo él.
—Hey.
Silencio.
Corto.
Pero cargado.
---
—¿Todo bien? —preguntó.
Esa pregunta…
tan básica.
Tan injusta.
---
—Sí —mentí.
—Ok.
Él también mintió.
Se notaba.
En los ojos.
Siempre en los ojos.
---
—Nos vemos mañana —dijo.
Y ahí estaba otra vez.
Esa palabra.
Esa promesa sin garantía.
---
—Sí… mañana.
Nos miramos un segundo más.
Uno de esos segundos que dicen demasiado.
Uno de esos segundos que…
si duraran un poco más…
cambiarían todo.
---
Pero no duró.
---
Y nos fuimos.
Cada uno por su lado.
Como siempre.
Como nunca.
---
(Narrador omnisciente)
Y así…
sin saberlo…
se dijeron adiós.
---
No hubo abrazos largos.
No hubo confesiones de último momento.
No hubo música de fondo.
Solo rutina.
Solo costumbre.
Solo ese tipo de final…
que no parece un final.
---
Y entonces…
el mundo cambió.
---
Las noticias empezaron a llenar los espacios.
Palabras nuevas.
Miedo nuevo.
Distancia obligatoria.
---
Escuelas cerradas.
Calles vacías.
Puertas que se cerraban sin fecha de apertura.
---
El mundo se detuvo.
Y con él…
ellos también.
---
(Riley)
Al principio fue raro.
Pero no grave.
O eso creía.
---
—Dos semanas y volvemos —le dije a mi mamá.
—Eso dicen.
—Perfecto.
Más tiempo en casa.
Más descanso.
Más… nada.
---
Le escribí a Jake ese mismo día.
Como siempre.
Porque claro…
todo seguía igual.
¿No?
---
—Oye, vacaciones adelantadas 😎
Tardó un poco.
Pero respondió.
—No te emociones tanto.
—Déjame ser feliz.
—Imposible.
Sonreí.
Normal.
Todo normal.
---
Los primeros días fueron así.
Mensajes.
Memes.
Audios.
Risas a través de una pantalla.
---
—Extraño molestarte en persona —le escribí una noche.
Pausa.
Larga.
Inusual.
---
—Yo no.
Mentira.
Lo sentí.
---
—Qué feo eres.
—Siempre.
---
Pero algo…
ya no estaba igual.
---
Las conversaciones se hacían más cortas.
Más simples.
Más… superficiales.
---
Como si evitáramos algo.
Como si el silencio del mundo…
se estuviera metiendo entre nosotros.
---
—¿En qué piensas? —le pregunté un día.
—En nada.
—Mientes.
—Un poco.
—¿En qué?
…
No respondió.
---
Y ahí empezó.
---
Los espacios.
---
Los “después te escribo”.
Los “me dormí”.
Los “he estado ocupado”.
---
—Hablamos mañana —dijo una noche.
—Sí, mañana.
---
Pero ese mañana…
no llegó.
---
O tal vez sí.
Pero no para nosotros.
---
(Narrador omnisciente)
Porque no siempre es una pelea lo que separa a dos personas.
A veces…
es el silencio.
---
A veces es la rutina rota.
El contacto perdido.
Las palabras que dejan de fluir.
---
A veces…
es la vida pasando…
en medio.
---
Jake también lo sentía.
Claro que lo sentía.
---
(Jake)
Abría el chat.
Lo cerraba.
Escribía.
Borraba.
---
¿Qué se dice…
cuando lo que sientes es demasiado…
y no sabes cómo sostenerlo a distancia?
---
La pantalla no ayudaba.
La distancia no ayudaba.
El mundo cayéndose…
no ayudaba.
---
Y entonces…
dejó de intentarlo tanto.
---
No porque no quisiera.
Sino porque…
no sabía cómo.
---
(Riley)
Al principio me molestó.
Luego me dolió.
Después…
me acostumbré.
---
Y eso fue lo peor.
---
Porque un día…
simplemente dejé de esperar su mensaje.
---
Y cuando eso pasa…
ya perdiste algo.
---
No hubo despedida.
No hubo cierre.
No hubo explicación.
---
Solo…
silencio.
---
El mundo se encerró…
y nosotros también.
---
Y entre paredes, miedo y distancia…
nos perdimos.
---
Sin darnos cuenta.
Sin decirlo.
Sin luchar lo suficiente.
---
Como si lo que teníamos…
#137 en Joven Adulto
#983 en Novela contemporánea
#amor #amistad #decisiones, #amor #amistad #newadult #rivalstolovers, #amor # confusión # enamorado
Editado: 22.03.2026