A mi imagen y semejanza

Laredo - febrero

Laredo, sábado 12 de febrero

Me llamo Alicia del Castillo Medina, tengo 13 años y nací en Laredo, Cantabria. Con orgullo llevo el apellido que me dio mi padre. Sin orgullo el que me dio mi madre.

He conseguido un cuaderno de esos tan cucos que tienen llave y pienso escribir aquí mi diario. Espero que alguien lo lea y me salve.

Laredo, domingo 13 de febrero

Un gran rayo de luz entra por la ventanita de la habitación del cobertizo y aprovecho, siempre que puedo, para ponerme debajo y calentarme. Son las 12 y justo el rayo de sol cae en el espacio más cómodo del cuarto, en el que puedo apoyar la espalda. Sería maravilloso si pudiera disfrutar de ese pequeño placer leyendo cualquiera de los libros que tengo en mi librería de arriba en casa. Además, no tengo calefacción y este febrero está siendo especialmente frío.

Después comí bien: una de esas sopas de sobre que tanto me gustan. Lo hice deprisa, en la oscuridad del rincón opuesto, al lado de la puerta del cuarto. Era el único sitio que podía tener un poco de intimidad, solo ahí había una pequeña zona en la que el ángulo muerto de la ventanita de la puerta no podía llegar. No estaba haciendo nada, solo comer esta sopa caliente tan rica, pero necesitaba esconderme.

A veces no sabía bien porqué estaba ahí, supongo que algo habría hecho mal.

Laredo, viernes 18 de febrero

De nuevo aquí. Parece que solamente me dan ganas de escribir cuando estoy encerrada. Supongo que cuando estoy fuera aprovecho para pasear con mis amigas y jugar.

Me gusta la música que llega amortiguada a mis oídos, es el piano del vecino de al lado. Ojalá algún día pueda tener uno y aprenda a tocarlo.

De nuevo falté a la escuela. No entiendo por qué mi padre no hace nada.

Laredo, domingo 20 de febrero

Nunca estuve tanto tiempo durmiendo ahí abajo. Hoy por la tarde al fin me liberó del encierro y pude volver a mi cuarto. Me revisé el cuerpo en busca de alguna marca de golpes, pero no vi nada. No sé cómo hace para hacerme daño, pero no dejarme señal nunca.

Esta vez sí que no tengo ni idea que hice para que me castigara y no quiero preguntar, porque sería peor. Pero por otro lado sino pregunto volveré a cometer el mismo error, no sé. Ella lo explica todo con frases del estilo de: bueno tú verás, si es que no vas a cambiar nunca, es que eres tonta, ya estamos otra vez con eso… Veo esa cara tan dura y no me atrevo ni siquiera a respirar por no molestarla y evito el contacto visual que parece que a veces funciona.

Libre estoy, no sé por cuánto tiempo.

Laredo, jueves 24 de febrero

Febrero está terminando ya, estoy deseando que se vaya el frío y entre la primavera. En la escuela estoy sobresaliendo, mis compañeros me tratan bien y soy una de las más listas de la clase. Estuvieron viendo incluso de subirme un curso. ¿te imaginas?

No sé lo que quiero ser de mayor, pero como me dice mi madre, tengo que ir a por lo que quiera. Sí, en cuanto lo sepa, iré a por ello. De momento, nada, no sé. Me da un poco de envidia Sofía. Ella tiene claro que quiere curar animalitos, incluso irse a cualquier país del mundo para ayudarlos. Hoy me dijo que hay países en los que se comen incluso a los perros. ¡Puaj, qué asco!

El lunes que viene tengo examen de mates a primera y me tengo que poner a estudiar ya para sacar buenas notas. A lo mejor si este trimestre consigo todo sobresalientes mi madre empieza a quererme y no me encierra más. Yo solo quiero que me quiera, pero no sé bien cómo hacerlo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.