Acorde del Corazón (libro 3. породица)

Cap. 43 Terquedad

 

En cuanto se habían subido al vehículo, Nick se había girado hacia Mihailo.

  • Indícale a Charlie dónde vive el roquerito – le dijo

Como Mihailo no estaba muy seguro de que aquella fuese una buena idea, decidió primero llamar a Dàmir.

  • ¿Bueno? – contestó el chico con ansiedad al ver el identificador

Mihailo le hizo un sucinto relato de lo sucedido pidiéndole además autorización para llevar a Nick hasta Inside Hill y Dàmir lo autorizó a ello sin dilación.

  • ¿Qué? – preguntó Giuliana al ver la sonrisa de Dàmir
  • Papá la encontró y como no está aquí, supongo que la llevó a casa – le dijo encaminándose hacia la puerta

Giuliana corrió tras él mientras que Nedjeljka y Kerim lo hicieron más despacio, pero mientras la chica iba preguntándole a Dàmir si Mihailo estaba bien, Kerim lo que iba pensando era en el posible mal rato que se les avecinaba, porque si bien Nick podía sentirse agradecido, dudaba que le gustase la idea de que Dèjan no hubiese devuelto a Jesse a su casa.

Como ya era madrugada no les tomó mucho tiempo llegar a Inside Hill y de hecho lo hicieron todos casi al mismo tiempo, porque cuando los Aliano entraron con Mihailo, Dàmir le estaba preguntando a Wilfrid dónde estaba su padre.

  • El señor Zazvic no ha regresado aún – contestó el mayordomo
  • ¿Cómo dice?

Wilfrid repitió la información y Dàmir compuso expresión de desconcierto, pero enseguida sacó su móvil y comenzó a marcar, sin embargo, aquella sería la primera vez en la vida que Dèjan no le contestase en forma inmediata. La razón para la demora era que cuando Dàmir había llamado, Dèjan estaba peleándose con Jesse y ni siquera había sentido vibrar su móvil, pero cuando el chico volvió a intentarlo, si recibió respuesta.

  • ¡Papá! ¿Estás bien? – preguntó porque ya comenzaba a preocuparse
  • Por supuesto – le contestó Dèjan
  • ¿Es cierto que encontraste a Jesse? ¿Dónde están? Sus hermanos quieren…
  • Por partes, Dàmir – lo detuvo él – Sí, la encontré, pero de momento va a quedarse donde está
  • Pero… papá eso…
  • Eso es exacatmente lo que va a hacerse
  • ¿Puedes decirme al menos dónde están?
  • No

Dàmir se sintió muy incómodo no solo por aquella actitud de su padre sino porque todos lo estaban mirando a la espera de una respuesta, de manera que se alejó un poco y bajó la voz.

  • Papá, te das cuenta que lo que estás haciendo es injusto para su familia ¿no? Giuliana está…
  • Puedes decírles que ella está bien. Y ahora debo cerrar porque tengo que ocuparme de algunas cosas

Como efectivamente lo hizo, Dàmir se quedó mirando el aparato con desconcierto, mismo que seguía pintado en su rostro cuando se giró.

  • ¿Dàmir? – dijo Giuliana mientras los demás lo miraban con expectación
  • Dijo que Jesse está bien pero…
  • ¿Pero qué? – preguntó Donatello
  • ¿Y dónde está? – preguntó a su vez Nick
  • No lo sé, dijo que no podía decírmelo
  • ¡Maldito infeliz! – exclamó Jack – ¡Voy a…!
  • Cálmate Jack – le susurró Charlie

Quizá en otra oportunidad, aquellas palabras de Jack le habrían sentado muy mal a Dàmir y era más posible aún que le hubiesen costado a Jack un doloroso encuentro con el normalmente pacífico roquerito, porque al menos Kerim sabía que Dàmir tenía una paciencia envidiable y podía soportar muchas cosas en su contra, pero llevaba extraodinariamente mal que alguien dijese la más mínima cosa en contra de su progenitor. Sin embargo, en aquel momento Dàmir seguía ensimismado preguntándose qué estaba sucediendo, así que no notó que Nick había arrastrado a su hermano hacia la puerta al igual que lo hacía Charlie con el furioso Jack.

  • Nico…
  • Aquí no hacemos nada porque él no va decirnos lo que no sabe
  • ¡Tiene que saberlo! – vociferó Jack
  • No, no es así – dijo Charlie que al igual que Nick había notado el deconcierto de Dàmir
  • Pero… ¿qué hacemos entonces? – preguntó Donatello
  • Esperar
  • ¿Esperar? ¿Has perdido el juicio?
  • Escuchen, dudo mucho que la enana quiera estar donde sea que ahora esté, así que encontrará la forma de hacérmelo saber
  • ¿Te das cuenta que…?
  • De lo único que me doy cuenta es de que debemos marcharnos

Y dicho esto abrió la puerta del coche, de manera que los demás lo siguieron aunque Jack lo hizo obligado por Charlie y no dejaría de vociferar por todo el camino. Aunque Nick estaba convencido de lo que les había dicho, no era del tipo confiado, así que dejó a Neal y a Phil con órdenes de seguir a Dàmir a cualquier parte que se dirigiese haciéndoselo saber de forma inmediata.




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