Acordes del Corazón (libro 10. Тишина)

Cap. 32 Promesas y malos entendidos

 

A pesar de que todos habían estado muy preocupados por Blair, las actividades normales no podían detenerse, de modo que Jeff, por ejemplo, si bien no estaba presente en los lugares de los proyectos que supervisaba, eso no significaba que no estuviese pendiente de los mismos.

En el St. Mary las chicas estaban muy ocupadas, pues se preparaba tanto la tradicional puesta en escena del Cascanueces, como la fiesta de navidad para los niños. Con la compañía de ballet no habían tenido ningún problema, pero Mix tuvo que hacerse cargo de la mayoría de los primeros ensayos de la orquesta, porque Ian se pasaba más tiempo en el hospital con Jeff, que en cualquier otro lugar. Sin embargo, cuando Blair recuperase el conocimiento, si bien Ian seguiría yendo en las mañanas, en la tarde retomaría los ensayos.

La orquesta no ensayaba los lunes, pues por lo general los domingos que se suponía sería el día habitual de descanso, éstos daban un pequeño concierto para los niños del St. Mary, ya que Ian sostenía que era la mejor manera de irles inculcando el amor por la música, y debía tener razón, porque para el nuevo período escolar se habían apuntado muchos chicos a las clases formales de música.

El lunes en la tarde, estaban Dàmir, Kerim, Ian, Nathan, Ann y Mark, en el hospital, pues aquella mañana habían trasladado a Blair a una habitación, pero si bien todos estaban esperando para verla, Ian no, y estaba en la habitación al igual que Jeff.

  • ¿Son ideas mías, o esa chica está a punto de darle un puñetazo a Ian? – preguntó Kerim intentando mirar mejor, pues estaban algo alejados
  • Raro sería lo contrario – contestó Nathan

Como todos lo miraron con extrañeza, Ann sonrió y pasó a referirles lo relativo al primer encuentro de Ian y Blair. Entre tanto en la habitación, efectivamente Blair se había estado peleando con el susodicho hasta que Jeff decidió ponerle un alto al pleito al verla hacer un gesto de dolor.

  • Blair, si alguien sabe que este sujeto es irritante y un soberano fastidio, soy yo, pero a pesar de eso, en principio, en verdad ha estado muy pendiente de ti y casi no se ha movido de aquí; y, por otra parte, no te hace bien agitarte tanto

Ella aun lo miró con hostilidad, pero no dijo nada más, así que Ian pudo acercarse y entregarle la caja con chocolates que le había llevado.

  • Tú en verdad estás mal de la cabeza – dijo ella al abrirla – ¿Por qué me traes esto a mí? – preguntó, aunque no lo dejó responder – Llévaselo a la chica que sea tan necia como para ser la tuya

Ian elevó las cejas y miró a Jeff, pero éste le hizo un imperceptible gesto negativo, pues estaba bastante seguro que aclararle el punto a Blair en aquel momento, le iba a significar a Ian un pésimo mal rato. Jeff no sabía si Ian había entendido, o simplemente estaba muy molesto por la actitud de Blair, porque, a decir verdad, él estaba menos familiarizado con criaturas como Blair, y lo que hizo fue abandonar no solo la habitación, sino el hospital.

  • ¿Y a este?
  • Blair, no espero que lo entiendas, pero Ian es mi amigo y…
  • ¿Estás seguro de eso? – lo interrumpió y él la miró con extrañeza – Alguien que está todo el tiempo hablando mal de ti no puede ser tu amigo – agregó y Jeff se frotó la frente
  • Escucha, como te dije antes, Ian es payaso e irritante, pero yo también soy lo segundo, así que, lo que decimos el uno del otro, solo lo hacemos por fastidiar

Después de eso, le habló acerca de su amistad con Nathan y Frankie, de la reciente muerte del último, y de cómo se habían portado Ian y Mark con ellos. Aunque no era su intención hacer sentir mal a Blair, sino sacar de aquella obstinada cabeza que Ian fuese una mala persona, a Jeff le sorprendió ver las lágrimas que se escaparon de los ojos grises, pues Blair no le lucía del tipo sentimental como no lo era casi ninguna criatura que hubiera llevado la vida que ella había llevado, y lo que no sabía, era que Blair había perdido hacía muy poco a Jimmy, el único amigo que había tenido, y a pesar de que Jeff no lo sabría en ese momento, era el chico al que ella había mencionado cuando la llevaban por segunda vez a imagenología. Jeff tuvo que tragarse su malestar para tranquilizar a Blair, y hasta pensó que aquella exagerada reacción podía obedecer a su condición y se aseguraría de preguntárselo a Mihailo más tarde. Cuando estuvo más tranquila, hizo pasar a quienes habían ido a visitarla, aunque no a todos juntos.

Como Mark se había marchado tras Ian, los primeros en pasar fueron Nathan y Ann, a quienes Blair se alegró mucho de ver. Como Ann en verdad no podía quedarse mucho tiempo, por lo explicado anteriormente de la preparación de las actividades de diciembre en el St. Mary, se despidió prometiendo regresar al día siguiente.

  • ¿Cuándo podré salir de aquí? – preguntó Blair cuando Ann se marchó
  • Eso solo puede decidirlo el médico y aun no lo ha hecho – le contestó Jeff
  • Pero… – cualquier cosa que fuese a decir ella, la mirada de Jeff debió convencerla de que era mala idea, porque no agregó nada más
  • Bien, como yo soy un tipo de palabra, tengo una sorpresa para ti – le dijo caminando hacia la puerta
  • ¿A dónde vas?
  • ¿Recuerdas lo que te prometí que haría si venías al hospital? – preguntó él a su vez, pero como ella solo lo miró con extrañeza, abrió la puerta haciéndole señas a los chicos para que pasasen




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