Acordes del Corazón (libro 10. Тишина)

Cap. 44 Un día cualquiera en el hospital

 

Desde que su madre había fallecido, David había dejado atrás las celebraciones navideñas, pero en los últimos años, primero Nick y sus chicos, y en los dos últimos, los Zazvic, casi lo arrastraban a las mencionadas festividades por mucho que él protestase o dijese que tenía guardia. Si bien era cierto que en muchas ocasiones los médicos tenían que cubrir guardias en fechas festivas, David se anotaba en todas, pero desde que era el jefe del departamento de urgencias, Jane solía reñirlo más de lo habitual por ello.

  • Que tenga un odioso título que solo sirve para complacer al director médico, no me quita responsabilidad, Jane
  • Seguro que no y, de hecho, tienes más, pero eso no te obliga a agotarte cubriendo unas guardias que perfectamente pueden estar a cargo de los residentes
  • Jane, tú sabes tan bien como yo, que estas fechas y después de cierta hora, la emergencia puede congestionarse mucho

Jane sabía que perdía su tiempo, porque a pesar de saber que los Zazvic habían invitado a David, si decidía ir, sabía que también ordenaría a quien quedase como jefe de la guardia, avisarle si las cosas se complicaban.

Faltando poco para fin de año, David salió de la sala de juntas del hospital de muy mal humor, porque si habitualmente no le veía objeto a perder una o dos horas en las reuniones directivas, pues a menos que se pelease con la mencionada directiva, no había forma de que aquellos infelices le concedieran mucho, en aquella ocasión agotaron su paciencia, porque la reunión de ese día había sido con el Directorio Ejecutivo del Hospital para discutir la propuesta de Johnson que pensaba retirarse, y había propuesto que él lo sustituyese como director médico.

David en verdad no entendía por qué Johnson estaba haciendo aquello, porque casi desde el minuto cero, habían estado peleándose por una cosa o por otra. David había sido un estudiante brillante, y al igual que Mihailo, casi desde el inicio de su carrera, pasaba más tiempo en la emergencia que en las aulas de clase, y lo que los diferenciaba, era que Mihailo al principio se dedicaba solo a observar y aprender, mientras que David, y teniendo una larga experiencia en asistencia rápida en lugares y situaciones críticas, no se contentaba con mirar.

Por aquel entonces, el jefe de urgencias era el doctor Carmichael, y si bien no se conocían, pues en aquella época Carmichael no tenía tiempo para la docencia, sí tenía la paciencia y la vocación para enseñar como casi todos los médicos de aquel hospital debido a su condición de hospital universitario. La cuestión fue que a Carmichael le quedó claro de forma inmediata, no solo los conocimientos de David, sino su extraordinaria habilidad, misma que se haría famosa con rapidez en todo el hospital.

No obstante, Johnson que en esas fechas era el jefe de cirugía, casi sufre un colapso, y por ese mismo camino, faltó poco para que apaleara a Carmichael en una ocasión en la que fue requerido con urgencia debido a que había una de grandes proporciones, pero cuando se presentó, vio a David practicando una toracotomía. En líneas generales, y aunque cualquier médico estaba preparado para efectuar aquel procedimiento, preferían hacerlo en un quirófano, pero en gran cantidad de ocasiones la única oportunidad de estabilizar al paciente era practicar aquel procedimiento, pero debía efectuarlo un médico y no un estudiante.

En aquella oportunidad, era Jane la que estaba en la sala de trauma y había intentado detener a David.

  • Por favor, David, ni siquiera eres un residente, debes esperar…
  • Claro, pero suponiendo que no quieras enviar a este pobre tipo a la morgue en lugar de a cirugía, no me fastidies

Como en verdad la emergencia estaba colapsada, Jane vio con impotencia que no podría detenerlo y se decidió a ayudarlo, de manera que cuando Johnson entró, ya David estaba introduciendo el tubo para liberar el tórax.

  • ¡¿Qué cree que hace, jovencito?!
  • ¿Qué parece que hago, doctor? – contestó él sin dejar de hacer lo que hacía
  • Se estabiliza – dijo Jane
  • Bien, ahora tienes una oportunidad, amigo – murmuró David y luego se giró hacia el furioso Johnson – Todo suyo
  • ¡Carmichael!
  • Asumo que el doctor Carmichael está haciendo lo mismo que todos, así que con permiso
  • No puede…
  • Evidentemente puedo. Ese sujeto ingresó con un severo traumatismo de tórax, así que había que liberar el taponamiento y controlar la hemorragia para que uno de sus chicos pueda hacer una bonita cirugía

Carmichael había tenido que aplicarse mucho y estaba seguro que a Johnson iba a darle un infarto, porque después que atendieron todas las emergencias, se pasó alrededor de dos horas gritándole, y, por otra parte, tuvo que aplicarse el doble para que aquel terco individuo no echase a David. Aunque Carmichael hablaría con David sugiriéndole moderarse, especialmente con Johnson si tenía intenciones de hacer su internado en cirugía, como no era así, David siguió igual, y todas las veces que Jonhson quiso sacarlo de la emergencia, él decía lo mismo, es decir, que estudiaba para salvar vidas y no para ver cómo morían las personas a su alrededor.

Aquellas agrias relaciones se mantuvieron durante todo el tiempo que duró la carrera de David y hasta que terminó su rotación, y como más bien pronto, resultó obvio que aquel niño haría su especialidad en medicina interna y de urgencias, Johnson dejó de preocuparse por él, al menos por un tiempo, porque cuando Carmichael dijo que quería dedicarse únicamente a la cirugía, la junta médica sugirió ascender a David a jefe de urgencias, pero les costó mucho tiempo que aceptara, así que si de algo estaban seguros los médicos más antiguos, era de que no aceptaría de ninguna manera la dirección médica del hospital.




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