Alcanzando Mi Sueño

Capítulo 6

Estaba en mi habitación distraído terminando los deberes, no me podía concentrar y por más que leía una y otra vez las páginas que tenía en frente de mí, no lograba entender lo que en ellas decían. De pronto Alexa se apareció en la habitación. Entre mi confusión lo que más llamó mi atención era su vestimenta: un vestido suelto de color crema, con mallas y zapatillas de ballet.

Ella me sonrió y yo no trate de ocultar mi desconcierto. Las luces se encendieron y el público nos observaba en silencio. La música empezó a sonar, y ella empezó a realizar movimientos, sin darme cuenta yo empecé a seguirla. Pero de momento a otro ella desapareció y me quede solo en el escenario. El público me observaba y al lado mío había un espejo. Al verme en este pude notar que llevaba mallas blancas, y una camiseta a juego igual de apretada que las mallas.

Al verme me sentí ridículo y el público se empezó a reír.

La voz de Josué se escuchaba desde alguna parte: "El ballet es para maricones"...  "Un hombre que se respete no llevaría esas mallas"...

En el espejo pude observar cómo se marcaban todos mis rollos y todas mis inseguridades se vieron manifestadas en ese momento. La risa de la gente me tenía paralizado, y el espejo empezó a rodearme, no había manera de escapar de mi reflejo. Cuando empezaba a sentir la desesperación por tratar de escapar pude escuchar el sonido de un estruendo y desperté de golpe. 

Al abrir los ojos pude notar que me habia quedado dormido en mi escritorio. De pronto escuché otro golpe y con cautela me puse de pie. La laptop abierta en frente de mi todavía estaba encendida decía que eran la una de la mañana, lo que significaba que no había estado tanto rato durmiendo. Pero, no era normal que hubiera nadie más despierto.

Cerca de la puerta estaba él estaba el bate de jugar pelota que mi hermano usaba. Lo tomé con cautela y al asomar la cabeza, la escena con la que me encontré no era de cerca lo que me habia imaginado.

Mi madre y mi padre se estaban devorando como adolescentes, escabulléndose entre la casa, entre risas y susurros. Sin notar mi presencia llegaron a la habitación y se encerraron allí.

"Por lo menos todavía llevaban ropa puesta", pensé tratando de olvidarme de aquella escena y volví a encerrarme en mi habitación.

—Supongo que es mejor que las peleas… —Me dije a mi mismo.

Antes de arriesgarme a escuchar algo volví a refugiarme con mis audífonos; estos estaban conectados a la laptop, al sentarme en frente de esta lo primero que aparecía era la página web de la escuela de ballet a la que me quería registrar.

Todas las páginas explicaban que los niños debían ser inscritos entre los ocho y once años. Yo llegaba algunos años tarde a tratar de hacer esto, pero... habia algo dentro de mí que no me dejaba tirar la toalla, debía de al menos tratar. 

Algo desganado y sin sueño entre en Facebook a ver qué me encontraba, pero tan pronto como me conecté, un mensaje me entró:

Daniel: ¿Qué buscas despierto a estas horas?

Una sonrisa se dibujó en mi rostro al instante. 

Jacob: Podría preguntarte lo mismo :)

Daniel: Pero he preguntado primero ;)

Jacob: No tengo sueño.

Daniel: ¿Por qué no?

Miré el chat por un momento, y deseé poder contarle sobre todas las cosas que llenaban mi mente, pero no estaba seguro de si debía hacerlo o no. ¿Podía ser yo mismo con él?, decidí probar y me quedé esperando su respuesta:

Jacob: Estoy lleno de dudas...

Daniel: ¿Quieres que te llame y así me cuentas mejor? 

"De seguro que sigo durmiendo... pero qué más da", y tras pensar esto le mandé mi número de teléfono. A los pocos segundos mi celular empezó a vibrar.

—Buenas noche, tengo entendido que pidió ser escuchado por esta noche. Nuestros servicios ofrecen el paquete de; Uno: escucha silenciosa. (Este servicio viene acompañado de monosílabos y muchos: "Uhmm, Aja, Umju”) ... El paquete número dos: Contiene escucha con opinión a tu favor (ejemplos: Te quejas de tu exnovia y te acompañaría con comentarios tipo: ¡Si! Esa desgraciada, tú eras mucho para ella) ... 

Mientras lo escuchaba no podía evitar reírme a carcajadas, pero Daniel a pesar de que se escuchaba que se estaba divirtiendo, nunca salió del papel de vendedor.

—El paquete número tres contiene (mi favorito): escucha sincera, con opiniones reales. Vale confirmar que esta línea está libre de juicios, y es totalmente segura. Lo que por aquí se diga queda sellado y de aquí no sale...

Daniel se quedó en silencio escuchándome reír y agregó:

—Cuéntame joven Jacob, ¿Qué paquete le gustaría recibir el día de hoy?

—Se te olvidó mencionar los precios.

Al decir esto Daniel por fin salió del personaje y lo escuché reírse al otro lado de la línea.

—Esta noche tenemos un descuento especial, todos los paquetes está gratis por el resto de la madrugada —Respondió tratando de volver a entrar en el personaje de vendedor, pero pude escuchar su risa al final de decir esto, yo me reí más.

—Me duelen los cachetes, tenía mucho que no me reía tanto.

—Me alegra poder servir de algo. Ahora, ya en serio, si tienes alguna duda o preocupación de algo, yo estoy aquí para lo que me necesites. Si lo que necesitas es una distracción y no hablar de nada en específico, también podemos hacer eso, eh. 

Me acomodé con la laptop en la cama mientras hablaba. Aún estaba abierta la página de la escuela de ballet a la que quería aplicar.

—Me lo pones tentador —Le dije con una sonrisa ladeada. La idea de contarle a alguien mi interés por el ballet me llenaba de conflicto. No le había contado ni a Karla y ¿le contaría a Daniel? —Pero realmente no es nada importante, simplemente soy así, una persona llena de dudas. ¿Te pasa que nunca te terminas por decidir qué es lo que quieres o no y entras en un modo de observador y dejas que la vida decida por ti? 




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