Esclavitud
Al amanecer se sintió extraño me levanté del suelo y empecé a caminar por él lugar estaba dentro de una isla, los habitantes no hablaban mí idioma, hay moustros y criaturas extrañas por todo el lugar.
Seguí caminando sin rumbo alguno escuché unas ruedas qué se movían giré la cabeza y lo ví era un carreta . Él hombre se paró a mí lado incline un poco la cabeza ví tres hombres más.
__ Niña ¿que haces por aquí tú sola?__ me preguntó.
Su idioma era entendible a diferencia de los otros qué hace poco me acababa de encontrar.
__ Estoy perdida __ le dije, haciendo una seña, aunque entendía no era suficiente él idioma era raro __ Señor ayúdame a volver a mí hogar.
__ Por supuesto que te ayudaremos a volver, ¿ No?. Chicos __ giño con el ojo.
Me acerque un poco pero fue suficiente para caer en esa trampa.
Los hombres bajaron y me tomaron subiendo me al carreta a la fuerza. Hice lo que pude entre cerré mí mano en un puño y golpeé la mejilla de un sujeto, él reaccionó y me devolvió el golpe él rostro se volvió borroso sentí mí cuerpo ligero y caí al suelo.
_______ 🫴🏻⏳💎👸🏻🪷🏞️💜________
Él carruaje siguió su curso los hombres para asegurarse de qué no escapará la ataron de manos y piernas inmovilizado la por completo. Los hombres se dieron rumbo a las grandes murallas de la isla al distrito Wardlor quedaron al frente de la gran puerta principal.
Uno de los bárbaros su líder bajó del caballo y caminó dos pasos hacía adelante levantó las manos.
__ Hey. I'm from of Este Lugar Kaiu, ciudanaty ___ Habló.__ Hey, somos ciudadanos de este lugar.
Los vigilantes se miraron entre ellos y con las órdenes de su capitán abrieron la puerta. Él sonido de la madera al suelo resonó haciendo vibrar la tierra, él hombre subió a su caballo le dió la señal a sus hombres para avanzar.
__ Kia Ora __ agradeció él hombre.
La carreta a la pueblo de Alzabal, los soldados revisaron él cargamento por precaución Convencidos con las palabras de los hombres los dejaron ir.
Adentraron de Kachu un callejón dentro del pueblo en un mercado negro de esclavos.
__ Agrul, compadre mío How are You __ saludo él hombre.
__ Hare mai __ habló.
__ Veo qué está bien. Te tengo una sorpresa ___ dijo él hombre __ traerla .
Uno de sus hombres traían a Meredith en brazos. Él vendedor la miró.
__ Oh, qué preciosidad en dónde sacaste a esta criatura con éste cabello tan peculiar __ se sorprendió él vendedor.
__ En las Zona prohibida __ le contestó.
__ ¿En serio?.
__ Sí. Es un milagro que siga con vida __ respondió él.
__ Es verdad, tuvo suerte lo normal sería qué se la hubiera tragado viva __ dijo __ ¿ Por cuánto me vendes a la niña? .
__ Por diez mil monedas de oro __ contestó.
__ Tan caro. Bueno sí es por alguien tan peculiar es normal vender algo así __ siguió __ De acuerdo, tomé diez mil monedas de oro .
Él señor le dió el dinero al hombre e hizo una señal y sacaron a la chica de la carreta, ella temblaba de miedo a saber que ha sido vendida y ¿ A quien le fue vendida? . Eso le causó una gran angustia.
Él hombre la agarro bruscamente del brazo a la fuerza se la llevó, ella quiso resistirse con todas sus fuerzas y lo mordió el brazo negando se a soltarlo. Él hombre con furia le soltó una bofetada haciendo qué la niña cayera al suelo.
Ella se incorporó miró al hombre con los ojos llenos de lágrimas y de terror tocándose la mejilla izquierda. Él hombre la tomó bruscamente del cabello y la jaló llevándola hacia otra carreta llenas de esclavos, hombre y mujer de todo tipo, sin importar el origen, raza o creencias.
La carreta avanzó a su pasó la niña vió a su alrededor a las personas a igual qué ella encadenada, descalzos, sucios, con la mirada perdida. Ella sintió que no había salida pero el brillo en sus ojos mostrando aparte de miedo algo de esperanza.
Una hora después...
Llegaron a su destino el hombre bajó la mercancía y las alinio en una sola fila, hombre y mujer al lado. Los aldeanos y hombres adinerados se acercaron con curiosidad, veía algunos les abría la boca para ver sus dientes tocaban sus brazos, cintura, cabello escogían a las bonitas a los fuertes... Hasta que un hombre se paró frente de mí su presencia era intimidante mirada sombría, cómo aquel hombre que me encontré él día qué llegué a está extraña isla.
__ Abre la boca __ dijo él señor.
Yo no entendía así que él irritado me tomó por la mandíbula haciendo qué abriera mí boca vió mis dientes, me soltó tocó mí cabello, acarició mí piel y me miró fijamente.
__ La quiero a ella __ soltó __ Quiero a está niña.
Él hombre le pago al comerciante, me tomó la muñeca yo no me quise ir él giro la cabeza y me fulminó con la mirada. Yo bajé la cabeza obedeciendo no porque quiero sino por miedo, por miedo a qué me harán si me resisto, si me devuelven con con él panzón desagradable y un millón de cosas más qué mí propia mente albergaba en pensamiento unos peores que los otros.
Él me guío y me subió a su caballo yo me senté en el cuando de pronto la tierra se empezó a mover, las rocas saltaban, las aves volaron asustadas, las personas se cubrieron y de pronto unos minutos después... A pareció lo que jamás ellos ni yo imaginé que pasaría.
Una piedra gigante salió de la nada pasó de largo y aplastó a un par de personas, la gente al ver la escena se paralizó. Y un niño gritó.
__ ¡Papá mira ! .
Todos volteamos y lo vió un gigante qué destruyó la puerta estaba parado un escalofrío recorrió mí espina dorsal.
__ Corran __ gritó un hombre.
Él señor se montó en su caballo otro hombre le sostuvo la manga, rogan por salvar a su hijo el hombre le dió una patada y nos fuimos a caballo los demás corrieron por sus vidas. Él gigante de una zancada no sólo piso a las personas sino que también se lo comía giré la cabeza y ví cómo se los comía y además llegaron otros cómo él. Entre el desespero él señor sin importar quien era qué estaba en frente se le fue encima.
Editado: 13.09.2026