Alma de hierro

Capitulo 9

Sin título

Rodrigo Hansen.

La conversación con mí hermana a la final es un caso perdido. Nosotros los Hansen no sólo somos funcionarios de la suprema corte sino también, aportamos unos de los apellidos más influenciados de todo él reino yo un estratega de alto rango no llegue a mí puesto porqué le agradaba al rey, por supuesto que no sino por méritos propios.

Me deshice de mis botas la próxima semana tendré que ir a la frontera del norte, para arreglar unas cosas.

Sus palabras resonaron en mí mente: «Porque no lo apoyas somos familia».

"Dinero, dinero. Siempre es lo mismo"

Es lo único que saben decir desde que mí hermana se casó con ese hombre empezó a cambiar. Se volvió una mujer ansiosa, deprimida y sumamente inestable.

La verdad es que no es qué no los quiera ayudar es que George es un apostador, un mantenido y ninguno de sus negocios han progresando del cuarenta porciento de sus ganancias aunque él y mí hermana vivían bien no es lo suficientemente. Y ahora necesitan urgentemente mí dinero de la herencia de mí padre para poder rescatar la finca.

Tocan la puerta.

Me levanto de la silla caminó hacía la puerta y me detengo por un momento abro la puerta despacio al abrirlo era Meredith.

__ ¿ Qué haces aquí a estas horas de la noche ? __ le pregunté con cara sería.

__ No puedo dormir, ¿ Puedo pasar? __ me preguntó.

__ No está bien qué entres aquí __ le respondí.

__ Sólo tengo una pregunta qué le quiero hacer __ me contestó.

Solté un suspiro...

__ Pasa __ le dije, haciéndome a un lado.

__ ¿ Y dime cuál es tú pregunta? __ le pregunté.

Ella entro y se sentó en la cama se quedó mirando mí habitación y lo lujoso qué es.

__ ¿ Porque los primeros días de haber venido aquí, tú me dijiste que no me involucrara con está familia siendo tú hermano de la señora Rosalinda ? __ seguí __ ¿ Y otra cosas no entiendo es porque me adoptaste y no creo que es porque me tienes algún tipo paternidad deseada?.

__ Eres muy lista __ me eligió.

__ Lo sé __ dije.

__ Mientras menos sepas será mejor pará tí, Pero si tanto insistes te contaré. No quiero qué te involucres con mí hermana y más con George... Tengo un mal presentimiento sobre él.

__ Creó que eso no se va a poder __ le escupí.

__ ¿ Cómo dices? __ me preguntó.

__ La señora quiere que yo sea su dama de compañía __ le respondí.

__ No puedes aceptarlo .

__ ¿ Porque no? __ le pregunté.

__ ¿ Porque no y porque ahora soy tú padre te prohibo hacerlo, es por tú bien? Muy pronto saldremos de aquí.

__ Muy pronto cuando __ me soltó.

__ Pronto.

__ ¿ Cuando es pronto ya tenemos casi un año ano estancados aquí?.

__ Mañana iré a la capital y tú irás conmigo ___ le digo

__ Me lo prometes.

__ Te lo prometo __ le hice esa promesa dejándola más tranquila.

Después de nuestra conversación ella se fue a su dormitorio sinceramente al ver a Meredith siempre acuerdo de mí difunta hija... Ella era cómo dos años mayor que ella pero era igual de curiosa.

En el sueño estaba todo distorsionado había agua por todas partes y gritos se escuchaba la voz de mí hija y por última vez ví su mirada. Ella se hundía yo tratado de salvarla.

Me pasé una mano en la tocando mí rostro, suspiré bajito.

__ Estoy cansado, voy a dormir __ susurré bajito.

A la mañana siguiente.

Recogí mis cosas en la madrugada y desperté a la niña qué estaba descansando con unas palmaditas en él hombro.

__ Meredith, levantante. Nos vamos __ le dice con tono de voz serio y desprolijo.

Ella se levantó de la cama pasó su mano en su carita por la parte de los ojos, y botezo se quitó las sábanas se sentó en la orilla.

__ Tú ropa ya está lista, andá cámbiate dentro de un rato nos vamos __ le ordené.

Salí de la habitación dándole espacio para que se arregle di una vuelta después fuí a mí habitación para acomodar todo. Volví a la habitación de Meredith y ya estaba lista tenía un vestido sencillo de color amarillo, su cabello estaba suelto un poco desordenado tenía unas zapatillas cómodas.

La cargué en mis brazos ella se recostó en mí cuello y se volvió a quedarse dormida. Tomé las malestar caminé hacía la puerta trasera y la monte en el carruaje cerré la puerta, caminé me monte en la carruaje y comencé a manejar él caballo nos llevó lejos de la hacienda de pronto cayó la lluvia me cubri con la capucha hasta llegar a la capital.

Él sol comenzó a salir y en la entrada me estaba esperando la guardia en la entrada, me bajé del carruaje y levanté las manos.

__ Soy yo, general Rodrigo Hansen. Estratega militar de alto rango __ me presenté con tono de voz firme y gélida. __ Bajen las armas.

Los oficiales bajaron las armas al confirmar mí aparición.

__ Señor Hansen, pasé los altos mandos lo está esperando __ anuncio él oficial.

Volví a subirme al carruaje y cabalgué cruzando las puertas de la Center. Al bajar abrí la puerta del carruaje y bajé a Meredith la cargué en realidad ella no pesa absolutamente nada, es cómo una pluma así de ligera entramos a la organización militar no podía dejarla en el carruaje; a cruzar las enormes puertas los ví los altos mandos los oficiales más importantes de la guardia y yo junto al supremo de justicia.

Ellos a verme de llegar con una menor en brazos automáticamente no pudieron disimular su enfado.

__ ¿ Porque trajiste a una niña a nuestras instalaciones? __ rugió él oficial de guarnición.

__ Sabes que no puedes traer menores aquí y lo sabe __ me recordó otro subcoordinador.

__ Está niña es mí hija, la traje porque no tengo en dónde dejarla __ les aclaré.

__ ¿ Y tú hermana no puede encargarse de ella? __ me preguntó.

__ No.

__ ¿Bueno seguimos con la información o le seguirán interrogando a nuestro camarada y jefe ? __ preguntó él oficial Mcraine .



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En el texto hay: libertad, dolor, sobrevivencia

Editado: 13.09.2026

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