Amantes de Cristal

Manual Práctico para Vivir con Dioses (Según el Pueblo)

La victoria duró exactamente doce horas. Después de eso, el pueblo decidió sin consultar absolutamente a nadie
que Anthony, Evan, Aurelian y Kael
no eran personas. Eran otra cosa.

EL PRIMER SÍNTOMA: REVERENCIAS INNECESARIAS

Anthony lo notó cuando salió a comprar pan. El panadero, un hombre que llevaba veinte años tratándolo como a cualquier cliente,
dejó caer la bolsa de harina.

—S-s-señor Anthony…

Anthony frunció el ceño.

—¿Está bien?

El hombre hizo algo imperdonable se inclinó. Anthony miró alrededor buscando ayuda.

—No hagas eso —dijo con calma peligrosa—
No soy rey. Y mucho menos dios.

El panadero tragó saliva.

—Claro que no —susurró— Gran Protector del Libre Albedrío.

Anthony cerró los ojos.

—Dame dos baguettes.

—¿Orgánicas o bendecidas?

—PAN NORMAL.

EVAN Y LA TECNOLOGÍA EMOCIONAL (VERSIÓN HUMILLANTE)

Evan lo estaba pasando peor. Cada vez que sonreía, las luces del pueblo parpadeaban. Cada vez que se ponía nervioso,.los semáforos cambiaban todos a rojo. Y cuando se besó con Anthony en la plaza, las campanas de la iglesia comenzaron a sonar solas.

NO —gritó Evan, separándose— ¡NO, NO, NO! ¡YO NO AUTORICÉ ESTO!

Un anciano cayó de rodillas.

—¡EL AMOR HA SIDO CONSUMADO!

Anthony, rojo como nunca:

—Evan, cariño concéntrate.

Evan respiró hondo. Las campanas se callaron. Pero una farola cercana explotó de emoción tardía.

AURELIAN, EL MILAGRO CAMINANTE (SEGÚN LA GENTE)

Aurelian no podía caminar diez metros sin que alguien reaccionara de forma extrema.

—¡MIRA, ME MIRÓ!
—¡ME SONRIÓ!
—¡ME TOCÓ EL HOMBRO, MI ESPALDA YA NO DUELE!

Aurelian, incómodo:

—Yo solo te choqué sin querer.

Kael observaba desde atrás, cuaderno en mano.

—Si haces un club de seguidores, yo no firmo autógrafos.

Aurelian suspiró.

—No quiero seguidores. Quiero ir a la escuela sin que alguien llore.

En la escuela, la situación era peor. La maestra se levantaba cada vez que Aurelian hablaba.

—No es necesario —decía él— De verdad.

—Perdón —respondía ella— Es que siento paz.

Kael levantó la mano.

—¿Puedo dibujar tranquilo?

—Por supuesto —respondió la maestra—.Tú eres el Guardián Silencioso.

Kael bajó la mano.

—Quiero volver a ser invisible.

LA PRIMERA “OFRENDA”

La cabra fue solo el comienzo. Luego llegaron:

  • Tres gallinas “espiritualmente agradecidas”
  • Una cesta de frutas “para el niño de luz”
  • Un poema épico escrito por un señor que no sabía escribir
  • Y una placa de madera que decía:
    Aquí viven los que nos salvaron (pero no quieren que lo digamos)

Anthony la arrancó del suelo.

—Esto tiene que parar.

Evan, abrazándolo por detrás:

—Míralos están confundidos. Antes obedecían por miedo..Ahora admiran por alivio.

Anthony apoyó la frente en la de Evan.

—No quiero que nos amen así.

—Entonces —susurró Evan— enséñales a amar sin arrodillarse.

EL CONSEJO FAMILIAR (CON GALLETAS)

Esa noche, los cuatro se sentaron en el piso del salón. Galletas. Chocolate..Y una casa intentando no cambiar de color por la intensidad emocional.

—Tenemos un problema —dijo Anthony.

Aurelian levantó la mano.

—¿Podemos resolverlo sin que me llamen niño divino?

—Intentaremos —respondió Anthony.

Kael habló bajito:

—No quiero que nadie me mire esperando algo.

Evan los rodeó a ambos con los brazos.

—Entonces haremos esto juntos.

Anthony asintió.

—No vamos a desaparecer. Pero tampoco vamos a gobernar.

—¿Y si no entienden? —preguntó Aurelian.

Anthony sonrió, cansado pero sincero.

—Entonces aprenderán. Como aprendemos todos.

A la mañana siguiente, el pueblo amaneció con un cartel nuevo:

POR FAVOR, TRATAR A LA FAMILIA COMO PERSONAS NORMALES

Duró ocho minutos..Un niño señaló a Aurelian y gritó:

—¡MAMÁ, EL DIOS NIÑO ME GUIÑÓ EL OJO!

Aurelian gritó de vuelta:

—¡FUE UN TIC!

Anthony se rió por primera vez en días. Evan lo besó sin miedo. Las luces parpadearon suavemente. La casa no explotó. El mundo, al menos por hoy, seguía girando.




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