Juan fue rápido al comedor al escuchar tan horrible grito por parte de su madre.
Que paso madre estas bien-pregunto Juan asustado.
Me puedes explicar que esto-pregunto Marcela.
Puso violentamente el periódico sobre la mesa,la hacienda quedó en silencio solo se escuchaban los nerviosos latidos del corazón de Juan.
Respondeme Juan-Decía Marcela en lágrimas de rabia.
Que paso, que ocurre-pregunto Samanta.
Lo que ocurre es que a este sinvergüenza lo agarraron haciendo el amor con un hombre, que asco-respondió Marcela.
Madre es que-dijo Juan tartamudeando.
Es que nada Juan-grito Marcela.
Yo quería que usted tuviera hijos y una familia, pero me sales con estas Juan, que asco me das-grito Marcela en lágrimas.
Afuera de la hacienda llega David sudado y agitado.
Buenos días, necesito hablar con Juan ahora mismo-dijo David.
El hijo de Álvaro, a usted y a su padre le prohibieron la entrada a este hogar-dijo un empleado de la hacienda.
Pero necesito hablar con ellos dos en bombas-exclamó David.
Bueno pero cálmese señor, espero acá yo voy a hablar con la señora Álvarez a ver si usted puede ingresar-dijo el empleado.
Bueno esta bien pero no se demore por favor que esto es algo muy urgente-dijo David.
Desde afuera de la hacienda se escuchan los gritos de Marcela, David no aguanto más, con su cuerpo empujó al empleado y entro a fuerzas a la casa.
Juaaaaan-grito David.
Todos en el comedor voltearon a mirar,Juan al verlo salió corriendo hacia el para detenerlo.
David por favor sal de aquí no sabes lo que mi madre esta dispuesta a hacer por favor-susurro Juan nervioso.
Con que es el-dijo Marcela
Es que acaso ustedes se quieren quedar con toda mi familia, primero perjudican a Melanie y ahora esto-dijo Marcela.
No ya se de seguro es que ustedes se quieren quedar con el dinero de esta familia-decía Marcela.
Señora eso no es sierto-exclamó David. l
Por otro lado la entrada de la hacienda llegaba Fernando en uno de esos carros alquilados, con un traje de gala que no devolvia hace meses, y su sonrisa de manipulador de siempre.
Buenos días-dijo Fernando.
Buenos días señor Pacheco, La señora Marcela se encuentra ocupada-decía el empleado.
SI ya se me enteré de todo necesito hablar rápido con Marcela solo déjeme entrar por favor-dijo Fernando.
El empleado al saber que Fernando era un buen amigo de la familia no puso resistencia y lo dejo entrar sin problemas a la casa.
#1460 en Novela contemporánea
escenas de sexo y violencia, lengua obseno, escenas un poco subidas de tono
Editado: 16.01.2026