Capítulo 3
Al mes de que todo lo anterior sucediera, Matilda me prestó su teléfono, por el cual me enteré que tenía una conversación con una de mis anteriores amigas, en el cual decía
-Ya no la soporto, ¿Qué más tengo que hacer para que me deje en paz?, si la quiero pero me enfada, ahora tiene más atención de otras así que no le hago falta-
En ese preciso momento el mundo se me vino abajo, era mi amiga, pensaba que una verdadera, una que no hablaba de mi a mis espaldas, yo la quería demasiado como para creer que ella había dicho eso, pero decidí alejarme de ella, era una amistad tóxica, pero no peor que un amor.
Danna una amiga de mi salón se enteró de todo lo que pasó, y me dijo que no estaba sola así que decidido que yo estaría con ella y su grupo de amigas, el cual estaba conformado por: Fernanda (la líder del grupo que era conocida por toda la escuela), Ashley (la mejor amiga de Fernanda), Brisa (la otra líder del grupo y que también era de las más conocidas de la escuela), Joselin (Ella no tenía un puesto específico pero también era muy conocida gracias a Fernanda y Brisa), Priscila (Ella era la grosera del grupo, la que "tenía" el mundo a sus pies) y Danna, ella era con la que más me llevaba.
Gracias a todas ellas yo empecé a ser conocida en la escuela, y me "ayudó" más el ser bonita según ellas.
A partir de esos días yo cambié de distintas maneras, quise cambiar mi manera de ser, mi manera de vestir, mi manera de peinarme, todo, pero la realidad era que yo no era así, ni en lo más mínimo.
Durante el receso yo era de las populares mientras en clase era de las inteligentes, ya que convivia con Michel, Fátima Y Diana, ellas siempre fueron conmigo unas personas súper lindas y me apoyaron, siempre me decían que no me dejará llevar por las personas, y cosas así, yo trataba de siempre hacerles caso para que no pasara nada ya que casi siempre "meto la pata" en todo lo que hago.
Ya casi para finalizar el segundo año de secundaria, conocí a Mariana, una niña 1 año menor que yo era una amiga de mi hermana, ella es una persona muy linda, que siempre me escucha, siempre está para mi, siempre me apoya en todo (con excepción al amor tóxico que tenía), siempre estábamos juntas en la escuela y mis otras amigas me decían que no íbamos a durar mucho y cosas así, ella se convirtió en mi mejor amiga (y debo decir que es algo que hasta el día de hoy todavía no cambia, seguimos siendo igual), y estuvo para muchos momentos malos y buenos.
Cuando estábamos en vacaciones de verano realmente me di cuenta que segundo año era el peor que había vivido, había perdido a muchas personas y sentía que ya no podía, pasaba por problemas familiares y problemas con mis amistades, eran muchas cosas para una niña de tan sólo 14 años, mi vida estaba totalmente arruinada y sentia que ya nada podía arreglarlo, mi madre me ofreció ir a un psicólogo el cual negué por pensar que estaba bien, pero todo empeoraba cada vez más, aunque podía que todavía hubiera solución.