Anomalía en el Hielo

Capítulo 3: Frecuencia de choque

El zumbido en el aire no desapareció cuando Mina soltó la mano de Liam. Se quedó allí, vibrando en los cristales de la arena, un sonido de baja frecuencia que solo ellos parecían notar. A su alrededor, los entrenadores y la comitiva de la Federación intercambiaban miradas de pánico. Los sensores de las paredes, diseñados para medir la "pureza" de la resonancia, estaban en rojo vivo.

—¡Basta! —rugió el entrenador jefe, acercándose al borde del hielo—. ¡Salgan de ahí antes de que el campo electromagnético cause un cortocircuito en todo el complejo!

Mina patinó hacia el borde, con el corazón martilleando contra sus costillas. El hielo bajo sus pies se sentía extraño, como si tuviera una memoria propia, una que recordaba el contacto con Liam. Al llegar a la barrera, la obligaron a subir a la zona de evaluación técnica. Liam la siguió, pero se mantuvo a una distancia prudente, con las manos ocultas en los bolsillos de su chaqueta.

—Es una aberración —murmuró uno de los técnicos, ajustándose las gafas—. Mina, tu firma mágica es de grado A. La de él es... inexistente. O peor, es negativa. Si intentan una rutina de competencia, el sistema de protección de la arena colapsará.

—No tenemos otra opción —interrumpió Liam, su voz cortante—. La Sincronía ha hablado. Si nos separan, el algoritmo se bloqueará y no podrán asignar a nadie más hasta la próxima temporada. La Federación no puede permitirse perder a su "estrella" dorada, ¿verdad?

El silencio que siguió fue insoportable. Mina miró a Liam. Él no estaba defendiéndola, estaba usando la burocracia del sistema para proteger su propia supervivencia. Y, sin embargo, al hacerlo, la estaba protegiendo a ella también.

—Mañana —decretó el entrenador, con una vena hinchada en la frente—. Mañana, en la pista privada. Sin sensores de alta sensibilidad. Si no demuestran que pueden patinar sin causar destrozos, los descalificaré personalmente.

Cuando se quedaron solos en el pasillo oscuro que conducía a la salida, Mina se giró hacia él. La adrenalina estaba bajando, dejando un rastro de agotamiento.

—¿Por qué lo haces? —preguntó ella—. Podrías simplemente dejar que me descalifiquen y ser libre de este sistema.

Liam se detuvo. Por primera vez, no parecía el "exiliado" arrogante; parecía un hombre que llevaba demasiado tiempo sosteniendo un peso imposible.

—Porque si te descalifican a ti, seré el único "error" en el sistema —respondió él, dándose la vuelta—. Y cuando el sistema solo tiene un error, Mina, lo borra por completo. Pero mientras seamos dos, somos una anomalía. Y a las anomalías es más difícil borrarlas que a un fallo aislado.

Se alejó, dejando a Mina sola en el pasillo, con la piel hormigueando por el contacto que aún recordaba y una pregunta nueva quemándole la mente: ¿quién era realmente Liam Kael y qué demonios había pasado en su pasado para que temiera tanto al "borrado"?

¡Mis lectores! ⛸️🖤

Las cosas se ponen intensas: Mina y Liam ahora tienen una oportunidad de 24 horas para demostrar que su "error" puede ser funcional. ¿Qué creen que descubrirán en ese entrenamiento privado? ¿Empezará a surgir algo más que tensión profesional entre ellos?

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