Antes De Odiarnos

10: CANCIONES

JULIETTE

Después de todo eso que pasó en la noche con Skyler, me enfoqué en ignorarlo.

Lo hice. Por el resto del día no le hablé y solo bajaba cuando estaba segura que él estaba en el baño, en la habitación o en la playa. Ha sido aburrido y una tortura pero si es algo que tengo que hacer, lo haré.

Le pregunté a Sandy porque rayos aceptó esto. No es una buena idea mentir para limpiar mi imagen pero ella tiene una teoría parecida a algo que Skyler dijo. Ella cree que las personas que conocen nuestra historia, todo sobre la banda y el escándalo que hizo que todo terminara, van a amar vernos juntos otra vez y disfrutaran del cliché de “rencuentros y segundas oportunidades” además que Skyler ya es un poco conocido por su rehabilitación y eso me dejará en una mejor posición.

Sigo dudándolo pero después de todo, ella sabe más que yo.

Le pregunté cuánto tiempo más sería así, no puedo ni siquiera aguantas veinticuatro horas más aquí con él. Sandy me dijo que al menos una semana, luego nos tomaran fotografías “encubierto” como si nos hubieran espiado en citas.

Le pedí que la próxima vez me trajera una de mis guitarras. Si voy a perder el tiempo podría hacer algo por lo menos. No he escrito nada nuevo en un tiempo y las últimas canciones que salieron no fueron tan exitosas como suelen ser.

Me pregunto si realmente es mi final. A pesar de todo lo que he aguantado, a pesar de luchar con garras y dientes por mi sueño, ¿Es así como todo acaba?

Odio admitir que esta es mi última esperanza. Ni siquiera le tengo mucha fe pero es mi último golpe y luego de esto, no sé qué ocurrirá. A diferencia de mi padre yo no me veo apartándome de la industria con una buena reputación, seguramente tendré que encontrar algo para hacer, algo que no esté relacionado con la música.

Eso suena horrible.

Así que aquí estoy otra vez, tomando un té tibio mientras veo la poca vegetación fuera de esa puerta de cristal. Ayer logré ignorar a Skyler y él a mí, tal vez eso podamos hacer hoy también.

Algo más que odio de todo esto es que no puedo revisar las redes sociales. Necesito saber qué están diciendo de mí, necesito averiguar si ha sucedido algún escandalo más y al fin me dejarán en paz.

Rio amargamente pensando en lo triste que es ser una estrella en decadencia y ni siquiera he llegado a los treinta.

Dejo la taza a un lado y recuesto mi codo en la superficie para recostar mi mentón en la mano y con la otra mano, golpeteo mis dedos siguiendo una melodía.

Cierro los ojos y sigo mentalmente la música. Una canción que es prohibida, por mi corazón y por mi razón. Una canción que me lleva de regreso a los catorce años, a cuando la vida no se sentía como estar en una de esas máquinas para caminar que solo aumenta la velocidad.

“Te quise primero, solo a ti, quiero dejarte ir, pero no puedo”

Susurro las letras.

La música es extraña. Es un conjunto de notas y palabras, ¿no? Pero también es una máquina del tiempo, una que puede llevarte décadas atrás y que para cada oyente significa algo distinto.

Pero no puedo, no puedo, no puedo —la voz de Skyler me hace abrir los ojos de golpe.

Ésta en la entrada de la cocina, recostado con los brazos cruzados. Sus ojos azules me llevan hasta el fondo del océano y me traen de regreso.

Skyler luce tan distinto, no es como ese niño que conocí en la escuela, pero sus ojos no han cambiado ni ese brillo que oculta algo detrás. Siempre oculta algo detrás.

No le digo nada más, solo tomo mi taza y sigo dando sorbos cortos al té que básicamente se ha enfriado.

— ¿Me vas a ignorar? —Skyler camina al frente de la isla, coloca las palmas sobre la superficie.

Mis ojos huyen de él y se van hacia el exterior de la casa.

—Está bien —dice, noto de reojo que se mueve—. Vas a ignorarme, yo puedo ignorarte mejor.

Me levanto y me muevo para lavar la taza rápidamente, así puedo volver a mi cueva. Volver a ocultarme de Skyler.

—Espera —toma mi brazo cuando estoy pasando a su lado.

Quiero retirarlo, quiero apartarme pero también, quiero llorar. Lo sé, suena a que soy patética pero esa canción que estaba recordando me llevó a un tiempo donde era una chica y él era un chico y teníamos un sueño compartido.

Pero luego recuerdo la última vez, la última noche y muevo mi brazo lejos de él. —No me toques.

Gruñe. —Juliette, no va a funcionar si nos ignoramos —dice.

Trago saliva antes de hablar. —Solo tienes que fingir, ¿es tan difícil? Creo que eres bueno mintiendo.

Entorna los ojos. —Basta de eso, Juliette. Creo que tú y yo deberíamos hablar, como adultos. Ya no somos niños, ya no…

—Exacto —suspiro—. Ya no somos niños Skyler. Tú y yo estamos aquí por un contrato, por beneficios. Ni tu ni yo queremos nada del otro, solo necesitamos lo que el otro puede darnos por efecto colateral. Tú tendrás fama gracias a mí y yo tendré parte de tu imagen de hombre nuevo, ¿no?

Skyler no contesta inmediatamente, baja la mirada al mismo tiempo que un mechón le cae sobre la frente. Ahora mismo no tiene el cabello recogido y sus rizos alocados le adornan el rostro como una melena.

Éramos mejores amigos…

Tengo que irme antes que los recuerdos sigan arrastrándome como arena movediza. Yo odio a Skyler y siempre será así. Él no es mi mejor amigo, tal vez nunca lo fue.

—Si quieres eso, tendrás que poner de tu parte. Tendremos que lucir como si realmente nos queremos, no como si estamos a punto de gritarnos cada vez que uno de los dos habla —afirma.

Presiono los labios por un momento. — ¿Que no entiendes que no quiero ni siquiera fingir?

— ¿Entonces para qué aceptaste? —Pasa ambas manos por su cabello—. Estamos perdiendo el tiempo, Juliette. ¿Sabes? Regresa a tu vida y cuéntame cómo te va, haz lo que tengas que hacer. Ya no me importa, nunca me importó pero pensé que quizás tendrías un poco de madurez.




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