Apariencias

capítulo 8: una historia

- Hola - me dice calmado

No le respondo, solo me quedo parada frente a él.

- Clary? Que ocurrió?- me dice acercando

No me muevo y él nota que algo anda mal.
Frunce el ceño y me recorre en la mirada. Mierda, se detuvo en mi muñeca.

- porque?, porque te haces esto?- me dice dolido

Dolido? Esto no debería importarle.

- No se. Dicen que las cicatrices son una prueba de lo fuerte que hemos sido, supongo que quiero crees que soy fuerte- mi voz es débil pero el escucho perfectamente

- Diablos Clary. Puede que sea cierto, pero no me gusta esto- dice

Lo miro confundida. No le gusta ver sangre?
No alcanzo a formular la pregunta, Dean saca un pañuelo de su bolsillo y lo ata a mi muñeca herida.

Ese simple gesto me parece tan tierno que no puedo evitar que me caiga una lagrima.

- No, no. Por favor no llores. Vamos niñata, te ves mejor sonriendo, pero sonriendo de verdad como en el parque- me dice agarrando mis manos

Se acerca más ganándose a mi lado, o no, quiere entrar a la casa. No puede ser, no debe ver el desastre que hay ahí dentro.

- No, no entres- digo asustada

- porque? No te haré nada niñata, solo quiero hablar contigo y curar esa herida- me dice burlón

Hago un mohín y él se ríe. Su sentido del humor esta intacto, creo que eso es bueno.

Es una persona alegre, pero se que oculta algo. Me gustaría saber que es lo que esconde.

- Créeme no quieres entrar ahí- le advierto

- y porque habría de hacerte caso?- dice

- Porque es mi casa tonto- digo obvio

Como es posible que hace un rato estuviera hecha mierda y llorando, y ahora este discutiendo por una tontería con este chico?

Dean tiene algo que hace querer golpearlo, pero es eso mismo lo que te hace sonreír.
¿es bueno? No lo se.

- Tenemos que hablar, me dejaste plantado en el parque, así que no me iré hasta que hablemos y aclaremos algunas cosas- me dice

No alcanzo a detenerlo cuando abre la puerta entrecerrada y se adentra en la casa. 
Cuando reacciono me doy la vuelta para sacarlo de la casa y lo veo parado en medio de la sala, en medio de todo el desastre, con las manos en puño. 
Por su postura, deduzco que esta molesto.

- que pasó aquí?- me dice ronco

- papá- susurro

Bajo la mirada avergonzada, y cuando la vuelvo a subir, Dean esta frente a mi.

- Tienes un botiquín o algo para curarte?- dice tomando mi muñeca

- Si, pero no hace falta. Yo..- no me deja terminar y me da una mirada de reproche

Suspiro y voy en busca del botiquín que tengo en mi habitación, al volver Dean esta limpiando el desorden.

- Déjalo, lo haré yo más tarde- le digo quitando una escoba que sostiene

Él gruñe pero me hace caso. Nos sentamos en un sofá mediano que estaba cerca de la pared y el me empieza a curar.

- Sabes hacer curaciones?- mi tono es de confusión

- Te contare una historia- dijo ignorándome- Hace mucho tiempo, un niño vivía en el campo con sus padres. Su padre era un hombre trabajador y honrado, y su madre era la más alegre de todas las mujeres. Un día como cualquier otro, la familia almorzaba tranquilamente cuando unos hombres entraron a la casa. Robaron todo lo que pudieron, golpearon al hombre y lo amarraron, abusaron de la mujer de todas las maneras posibles, y en cuanto al niño... Él, con tan solo 6 años, solo pudo esconderse bajo la mesa y esperar a que todo terminara.

"Nada volvió a ser lo mismo después de eso, el hombre se volvió un alcohólico que golpeaba a su familia, y la mujer aprendió a vivir con el dolor de todo lo ocurrido. El niño, a medida que iba creciendo, se convirtió en un chico problemático, la bebida y las drogas estaban en su vida. La mujer, un día, cansada de todo eso, enfrento a su esposo pero las cosas no terminaron del todo bien, ella termino en el hospital con múltiples fracturas, el hombre fue a prisión y el chico quedo en shock. Cuando la mujer salio del hospital, pidió disculpas a su hijo por no haber hecho algo antes, él dejo el mal camino y junto a su madre, se mudaron a otra cuidad para comenzar una nueva vida"

Dean termino de hablar justo en el momento en que me estaba poniendo la venda. Yo había escuchado su historia atentamente, y sentía que habían fuertes sentimientos detrás ella.

- que piensas de la historia?- me dijo

- Pienso que se necesita mucha fuerza para salir adelante. Aquella mujer saco las fuerzas del amor a su hijo, y él reacciono a ello- dije sincera

La verdad es que fue lo único que pude decir, a pesar de que pensaba mucho más.

- Déjame ser tu fuerza Claryssa. Déjame estar a tu lado, y ser alguien en quien tu te puedas apoyar- su tono fue de suplica

Parecía como si las emociones nuevamente se desbordaran de mi ser, las palabras de Dean sonaban tan reales que me hacia pensar en que si podía suceder, que si podía salir adelante.

- No querrías estar a mi lado, puedo ser una chica normal en la escuela pero la realidad es otra- digo mirando la pared

- Deja que yo decida si estar o no a tu lado, aunque te digo que si quiero. Y se muy bien que la realidad es otra, lo supe desde el momento en que vi quien era la dueña de aquella libreta- su tono era seguro



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En el texto hay: amor, dolor, amor tristeza

Editado: 04.01.2019

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