El tiempo pasa a mi lado, y me sigo cuestionando mucho. Me sigo cuestionando mi valor, mi progreso. Me cuestiono… ¿quién soy? Pues siempre estoy menospreciándome, siempre estoy haciéndome menos. Aunque todos me digan que hago algo bien, tal parece que no quiero aceptarlo porque… si hubiera hecho las cosas mejor, ¿tal vez…? Solo tal vez esta historia no se estaría escribiendo…
¿Qué es lo que realmente quiero? Porque, a veces creo tener la solución, la respuesta, a veces creo que ya estaré bien, que todo volverá a la normalidad. Todo volverá a como era antes… Qué ingenuo fui. ¿Cómo carajos va a ser todo igual después de todo lo que ha pasado? No fue simplemente algo aislado, hubo daño a los alrededores.
No hubo solo dos víctimas… También me arrepiento de mis acciones tomadas por mi sufrimiento, que, por débil, terminé desquitándome con aquellos que no merecían ni una sola pizca de mis consecuencias…
Entonces… ¿Qué anhelo en mi vida? Realmente no puedo pensar algo, pues las emociones siguen al aire, y lo que anhelo no se puede cumplir. Me da miedo… me da miedo pensar en desear, en anhelar algo más, y que el ciclo se vuelva a repetir, hasta perderlo todo, otra vez… estoy también cansado de ello.
No… Sé que estoy equivocado. Mis acciones terminan delatando lo que más quiero. Cariño, atención, amor… Miro hacia arriba para que las lágrimas no salgan tan fácilmente. Lo peor es que no quiero aquello de todos, solo lo quiero de una sola persona...
Y no es que no me importen los demás, al contrario, aprecio mucho cuando otras personas muestran esa preocupación por mí. Pero, si la persona que más me importa me da la espalda… aunque no le incumbe, pues no está obligada a nada, me mortifica.
Intento mirar hacia atrás, y, si, es verdad, ya no soy el mismo de antes. El de antes no estaría escribiendo esto. El de antes no se pararía a reflexionar, en lo absoluto. El de antes seguiría siendo aquel estancado, y creo que estoy bien ahora como estoy, pues, si me estoy conociéndome mejor.
Aspectos míos que ni siquiera yo conocía. Puedo mirar al frente y decir que he mejorado, sí, pero entonces la vida me golpea y me recuerda que sigo vacío, que sigo insatisfecho, con un hambre insaciable, y busco fervorosamente alimentarme para sobrevivir. Puedo aceptarme mejor, puedo estar satisfecho con lo que soy, pero no lo estaré por completo…