Aquel a quien llaman intenso y obsesivo.

Capitulo VI. Aquel querido yo...

Tal vez me estoy apresurando en encontrar respuestas, la vida es larga, y aunque dicen que no se debe asumir que habrá un mañana, tampoco es que pueda hacer mucho, pues hoy no encontraré nada.

Inimaginables son las respuestas para mí, imposibles. No me queda más remedio que seguir adelante, no me queda más remedio que seguir mirando al frente, como siempre lo he hecho, para no tropezarme y poder llegar a mi destino. ¿Cuál es mi destino? No lo sé, dejaré que la vida se encargue.

¿Por qué me he mortificado? Tal vez... todo fue un detonante de mi amor y, naturalmente, esta perspectiva del amor, esta nueva vista, también era completamente nuevo para mí. Exploré en lo desconocido, hasta darme cuenta poco a poco de lo que me rodeaba.

Por mientras, yo me encargaré de vivir, sin arrepentimientos, viviré, expresándome, siendo siempre yo, porque vivir siendo alguien falso, alguien que no soy, buscando la aceptación de lo que más amo es como morir en verdad, pues lo que me definía como "único" desaparecería.

No dejaré de amar, pero tampoco intentaré atar a nadie a mi lado. Agradeceré a quienes decidan caminar conmigo. Y si vuelvo a perderme, espero recordar algo que hoy por fin entiendo:

Ser yo nunca fue el problema.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.