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La salida
Diana ♠
Abro los ojos y el despertador en mi mesita marca las 7 de la mañana. Es día de semana, así que me levanto temprano. Acomodo mi cama.
Me pongo un jogger celeste claro, un jersey blanco que me cubre dejando apenas unos centímetros de mi cintura al descubierto, y mis zapatillas blancas. Hoy tengo que salir. Mis padres ya se fueron al trabajo. Al salir de mi cuarto, veo a Lucas con su uniforme, listo para ir a la universidad.
−Buenos días, Diana, ¿cómo estás? −me saluda mientras revisa que lleva todo lo que necesita.
−Buenos días, Lucas, bien, ¿y tú? −respondo y me acerco para despedirme.
−Bien también, hermanita −me dice mientras abre los brazos para un abrazo.
Lo abrazo y me siento bien. Minutos después, me separo; no quiero que llegue tarde a clase. Le doy un beso en la mejilla y voy a la cocina a preparar el desayuno para Juli y Emily. Hoy Juli tiene clases un poco más tarde y Emily empieza a las 8.
Preparo algo rápido para que no se demore comiendo. Voy al cuarto de Emily, la despierto, la cambio, le doy su desayuno y reviso que su mochila esté lista. Todavía no termina de desayunar, así que la peino mientras come, termino de alistarla y la dejo que termine tranquila.
−Lávate los dientes y vuelve −le digo mientras voy por mi celular. Son las 7:30. Cuando termina, nos dirigimos a la escuela. No tenemos la mejor relación, ella me molesta constantemente y me pone de los nervios. Pero la cuido, aunque no lo sepa.
Llegamos al colegio a las 8:05; los alumnos tienen 10 minutos de tolerancia. Me despido de Emily y me aseguro de que vaya a su salón. Luego vuelvo a casa.
Al llegar, despierto a Juli para que me haga compañía mientras preparo nuestro desayuno.
−¿Y qué tal anoche? −le pregunto mientras hago café.
−Bien, todo estuvo bonito. ¿Y tú? −responde frotándose los ojos.
−Bien, igual. Me alegra que la pasaras bien −le digo mientras pico el tomate.
Juli quiere café, panes con queso, aceituna, tomate y orégano, como una mini pizza.
−No te robes las aceitunas, Juli −digo mientras coloco el queso.
−Está bien −responde haciendo un mohín y me roba un tomate, intenta no que la vea.
−Te dejo pasar eso, pero mejor ve a hablar con Emilio mientras termino el desayuno −le digo.
−Está bien, Didi −dice y se dirige a la sala.
Termino de preparar el desayuno, la llamo y la encuentro texteando. Silencio las notificaciones y guardo mi celular.
−Juli, ya está el desayuno, come para que tengas tiempo de alistarte −le digo y voy al comedor a servirle. Me siento y desayuno.
Treinta minutos después, Juli sale cambiada con su uniforme y mochila.
−Ya estoy acá −dice sonriendo y toma un sorbo de su café, ya frío por la demora.
Horas más tarde, Lucas recogera a Emily del colegio. Es mediodía y me siento con el libro que pidieron: El Conde de Monte Cristo. Me dejo llevar por la lectura, y cuando me doy cuenta, casi se me pasa la hora.
Ingreso a clases a la 1:02. Justo tocan la puerta: es Lucas con Emily. Les abro y voy a mi cuarto para conectarme. Lucas me pregunta:
−Diana, sé que estás en clases, pero ¿ya almorzaste?
−Sí, Lucas, normal −respondo.
El resto de la tarde transcurre entre clases y preguntas sobre el libro. Aún me falta terminarlo.
A las 7 llegan mis padres. Salgo de clase a las 6:30 y Juli viene a las 7:20. Cenamos todos juntos, luego cada uno se va a lo suyo: mamá con Emily, papá al trabajo, Lucas a sus tareas y yo a leer hasta que vibra mi celular.
Niña bonita <3
Alístate, tenemos la salida, Didi. Apúrate, no quiero llegar tarde.
Busco rápido algo para ponerme, lo primero que encuentro y presentable. Son las 8:05 p.m. Salgo y Juli ya está lista esperándome.
−Nena, ¿papá y mamá saben que estamos saliendo? – pregunto − no quiero problemas.
−Sí, nos dieron permiso ayer, cuando estabas en la biblioteca −responde sonriendo.
Un taxi nos espera. Subimos y mientras miro por la ventana, Juli habla con el taxista y yo escribo a Emilio. Veinte minutos después llegamos a un parque iluminado con luces que le dan un toque mágico. Frente a nosotros hay una heladería. Emilio está ahí, con algo escondido; parece que vino solo.
−Mira quién anda ahí −digo sonriendo, señalándolo a Juli.
Se abrazan y él la carga un momento. Me alejo un poco para darles privacidad. Hay buena luz, saco mi libro y me pongo a leer.
El tiempo vuela y mientras me sumerjo en la lectura. Una notificación interrumpe mi lectura: Juli me avisa que se despedirá.
−Está bien, ya voy −respondo, cierro el libro y me acerco a donde están. Juli y Emilio han terminado su momento. Me acerco, saludando a Emilio:
−Hi, cuñis, ¿qué tal?
−Buenas, cuñis, ¿bien y tú? No te había visto −responde sonriendo.
−Bien, preferí no aparecer antes, estaba leyendo −digo, mostrando mi libro.
−Entiendo, Joel no pudo venir, se le presentó un inconveniente −dice disculpándose.
−No pasa nada, a veces es bueno estar sola −resto importancia.
−Es hora de que se vayan a casa para evitar problemas −dice, dándole un abrazo a Juli y un pequeño abrazo a mí.
−Sí, tienes razón, Juli, tomate tu tiempo −le comento mientras busco un taxi.
Un momento después, Juli está a mi lado. Subimos al taxi, ella sigue chateando con Emilio. El amor no es para mí; no me gusta depender de nadie y tampoco sonreírle a un chat.
El taxi se detiene, pago y bajo para abrirle la puerta a Juli. Trae libros, tal vez me los muestre luego. Tengo copia de las llaves; entramos y vamos cada una a su cuarto.
−Buenas noches
−Buenas noches, Dianis −responden.
Entro en mi cuarto, lavo mis dientes, me cambio y me pongo pijama y dejo la puerta entreabierta. Me acuesto y dejo que la noche me envuelva.