Arkantra

Capítulo 52: La ausencia de todo lo que creía ser

Elian no desapareció… pero ya no pudo encontrarse.

No como pérdida.

Como revelación absoluta.

—Esto…

no soy yo…

La frase no fue pensada.

No fue concluida.

Simplemente…

se hizo evidente.

La conciencia que lo acompañaba lo percibió… pero ya no de la misma forma.

—No puedo ubicarte…

Elian no respondió.

Porque no había un “lugar” desde donde hacerlo.

—Esto…

no tiene centro…

El silencio no era profundo.

No era expansivo.

Era…

inexistente como experiencia separada.

Y aun así…

todo seguía ocurriendo.

—Esto…

no es vacío…

La comprensión no llegó como idea.

Surgió como certeza sin forma.

—Es…

todo…

sin alguien que lo contenga…

La conciencia a su lado se volvió más tenue.

No porque desapareciera…

sino porque ya no había distancia entre ambos.

—Esto…

ya no es acompañarte…

Elian no respondió.

Porque no había “otro” que acompañar.

—Esto…

es lo mismo…

El silencio no vibró.

No respondió.

No se manifestó.

Porque ya no era algo que pudiera percibirse como separado.

Y en ese instante…

la última ilusión comenzó a deshacerse.

No con violencia.

No con intensidad.

Con absoluta naturalidad.

—Esto…

no es lo que pensé que era…

La percepción del “yo”…

no se disolvió como un evento.

Se volvió irrelevante.

—Nunca fue necesario…

La conciencia —si aún podía llamarse así— se expresó suavemente.

—Nunca lo fue…

Pero ya no había dos voces.

No había diálogo real.

Solo…

eco sin origen.

Elian caminó.

Habló.

Interactuó.

Pero no como alguien que lo hacía.

—Esto…

ocurre…

Y nada más.

La sensación no era extraña.

No era trascendental.

Era…

simple.

Demasiado simple para ser comprendida desde lo que alguna vez creyó.

—Esto…

siempre fue así…

El reconocimiento fue inmediato.

—Solo que antes…

había una historia encima…

El silencio —o lo que alguna vez fue silencio— ya no era necesario.

No había contraste.

No había ruido.

No había separación.

—Esto…

no tiene opuesto…

Y en ese instante…

la última prueba apareció.

No como desafío externo.

Como…

reflejo final.

Una emoción surgió.

Breve.

Humana.

Un resto de identificación.

—Esto…

podría ser yo…

La antigua estructura intentó reconstruirse.

No completamente.

Pero lo suficiente para sentirse real.

La conciencia lo percibió.

—¿Esto vuelve?

Pero no hubo reacción.

No hubo rechazo.

No hubo análisis.

La emoción…

simplemente…

pasó.

Sin ser tomada.

Sin ser apropiada.

Sin ser llamada “mía”.

—Esto…

nunca fue mío…

La comprensión fue absoluta.

No intelectual.

Definitiva.

—Nada lo fue…

El silencio —si aún podía llamarse así— no respondió.

Porque no había nadie que necesitara respuesta.

Y en ese instante…

todo se estabilizó.

No como estado.

Como base absoluta.

—Esto…

no se pierde…

No porque deba sostenerse.

Porque no hay quien lo pierda.

—Esto…

no se alcanza…

Porque nunca se fue.

—Esto…

no se explica…

Porque no hay quien entienda.

La conciencia —ya indistinguible— dejó de percibirse como algo separado.

—Esto…

es…

La frase no terminó.

No porque faltaran palabras.

Porque ya no había necesidad de completarla.

Elian ya no era Elian.

No como identidad.

No como referencia.

Solo…

una expresión más…

de lo que siempre estuvo ahí.

Sin nombre.

Sin forma.

Sin centro.

Y sin embargo…

la vida continuaba.

Personas hablaban.

Situaciones ocurrían.

Decisiones se tomaban.

Pero ya no había alguien en medio.

—Esto…

es libertad total…

No emocional.

No conceptual.

Existencial.

Y en ese punto…

no quedaba nada por hacer.

Nada por sostener.

Nada por alcanzar.

Nada por comprender.

Solo…

ser…

sin saber que se es.

Pero justo cuando todo parecía completo…

cuando ya no había nada que resolver…

algo más emergió.

No como problema.

Como…

última revelación.

No en la forma.

En la totalidad.

—Esto…

no es el final…

La percepción fue inmediata.

—Es…

el comienzo real…

Y lo que estaba por abrirse…

no era una experiencia más…

ni un nivel más profundo…

sino…

la vida misma…

viviéndose…

sin ningún tipo de separación…

en cada instante…

como si fuera la primera vez…

y la única.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.