Era un día tranquilo en el templo del aire del sur, después de 8 años de haber derrotado a Ozai y que Zuko tomase su legítimo lugar como señor del fuego, en una de sus tantas visitas al templo aire del sur, Aang se encontraba meditando como en cada oportunidad que tenía para perfeccionar su control sobre los elementos.
Pero en esta ocasión estaba meditando para controlar otra cosa, sus sentimientos.
En las últimas semanas ha sentido que su relación con Katara ha estado cambiando, llegando juntos a la conclusión que tal vez fue la adrenalina y la incertidumbre de devolver la paz al mundo lo que los llevó a "enamorarse" ya que estaban en una cuestión de vida o muerte, lo que los llevó a crear si, una conexión, pero lo confundieron con algo romántico.
Y ahora está tratando de entender cómo es que realmente se siente el estar enamorado ya que estaba bastante convencido que lo que sentía por Katara era amor pero ahora que no estaba seguro, solo está tratando de ordenar sus ideas.
De pronto, escucha ligeros toques en una pared cercana, ya que se encontraba al aire libre y no había puertas. Al abrir ligeramente los ojos y ver a Zuko todos sus malestares se esfumaron por la alegría de volver a verlo. No sé podían ver con mucha frecuencia por las responsabilidades que debían tomar, pero parece que Zuko se hizo un pequeño espacio para su primer mejor amigo.
—¡Zuko!— exclamó Aang al levantarse y acercarse para recibirlo.
—Hola Aang, ¿meditando como siempre?— cuestiona Zuko en medio de un abrazo y palmaditas en la espalda por parte de ambos que no duró mucho, prácticamente se llevaban en la altura con Zuko ligeramente más alto.
—Ya sabes que sí, y más ahora por lo que te comenté en la última carta— si, se han estado comunicando por Halcones mensajeros, aparte de los asuntos oficiales que deben tomar juntos como avatar y líder de nación, también se cuentan cosas triviales como en los viejos tiempos.
Actualmente todo ha estado tranquilo, la formación de Ciudad República no ha tenido inconvenientes tan graves que no puedan controlar Toph y su equipo de policías. Las tribus de agua también se encuentran en paz y hasta han organizado viajes de comercio más elaborados entre ellos.
—Si, ¿Todo bien con Katara?— Zuko era prácticamente el único en quien podía confiar para contarle de todo, Toph se tomaba todo a broma, Sokka no era muy bueno dando consejos, aparte de que es hermano de Katara, Appa... solo lo escucha... y lo llena de baba.
—Si, estamos en buenos términos, concordamos en que ya no sentimos lo mismo que antes. Pero lo que me causa conflicto es que si no fue amor lo que sentía por ella, ¿Entonces cómo se siente realmente?— no estaba desesperado por encontrar pareja pero aún así tenía la ilusión de conseguir algún día una compañera de vida con quién pasar sus días, en quien confiar siempre, en quien sostenerse cuando algo no vaya bien pero que lo impulse a ser mejor persona cada día.
—Si, te entiendo, es normal sentirse confundido con estas cosas, me pasó lo mismo con Mei solo que lo nuestro duró mucho más de lo planeado—
—¿Cómo sabías que te gustaba?—
—Ella fue la primera en enamorarse de mí y cuando se me confesó la vi de manera diferente y de pronto me encontraba mirándola más, viendo sus virtudes, su belleza. Pero como no convivimos mucho era como si cada vez que nos viéramos se reiniciara ese sentimiento de mariposas en el estómago y así duramos años. Hasta que por fin todo se calmó entre naciones y ya no había guerra así que decidimos empezar a vivir juntos. Ese sentimiento se fue, por parte de ambos. Y ella se fue con un florista pero eso es lo de menos, lo que importa es que también terminamos bien— terminó quitándole importancia levantando los hombros y una pequeña sonrisa.
—¿Por qué parece que el amor es tan efímero?—
—No lo sé, pero así es—
Se quedaron unos segundos en silencio tratando de encontrar una respuesta a esa pregunta haciéndose muchas preguntas en sus cabezas ¿Cómo es que existen parejas de ancianos que dicen que toda la vida han estado juntos? ¿Por qué existen parejas que después de tener hijos hasta parece que se odian?
No pudieron seguir en el remolino que se había formado por sus pensamientos caóticos y confusos, ya que una perturbación, una punzada le taladró la cabeza a Aang, y él, sin poder evitarlo se empezó a quejar del dolor y eso a Zuko lo alertó, era su amigo y no le gustaba verlo así. Tal vez no presenció cómo le afectó el que hayan asesinado al pez koi de la luna esa vez que el general Zao se apoderó del Polo Norte pero aún incluso verlo en estado avatar le generaba un malestar que no sabía explicar.
—¿Aang? ¿Estás bien? ¿Qué pasa?— preocupado, Zuko se acercó para sostener a su amigo que solo se agarraba la cabeza y se tambaleaba tratando de soportar el dolor y lo que le estaba provocando.
—Mi cabeza... duele... algo se está... ¿abriendo? No lo sé, no estoy seguro... Agh— si tuviera que compararlo con las otras veces que le ha dolido la cabeza por cosas espirituales diría que está vez es más potente, que va más allá del plano espiritual como si un nuevo mundo estuviera al alcance, como si la tierra y el mundo espiritual no fueran ya lo suficientemente enormes y otro panorama se estuviera viendo.
—Tranquilo, ya pasará, todo estará bien, ya te tengo— tal vez Zuko no haya sentido más que un simple mareo fácil de ignorar por estar más preocupado por la persona en sus brazos pero sabía que los sentidos del avatar iban mucho más allá de lo que él podía percibir de la realidad así que solo lo ayudó a no caer y distraerlo un poco del dolor.
Después de un rato, todo se calmó.
Silencio.
Suspiros.
Aang abrió los ojos con calma mostrando confusión y con la respiración un poco agitada tratando de controlarla.
Zuko sintió algo diferente, el aire ya no corría igual, notaba los sonidos de los animales a través del balcón, se comportaban diferente, no era fácil de explicar, solo lo sentía.
#312 en Fanfic
#1567 en Otros
#67 en Aventura
crossover, cienciaficcion y aventura, avatar el camino del agua
Editado: 06.07.2026