Nuestro trabajo en equipo no avanzaba.
Christine odiaba admitirlo pero ya estaban en Mayo y todo parecía patas arriba. Empezó a tener discusiones con Enrique desde algo pequeño hasta algo sin sentido. El comenzaba diciendo que ella no lo amaba y por eso no lo visitaba, se quejó de que ella no contestaba los mensajes ni llamaba, básicamente lo ignoraba. Quejándose de lo mal que estaba por poner tanta atención en su trabajo si terminaría casándose con alguien que pudiera mantenerla.
Desde San Valentín no platicaba con Alejandro ni Gabriel pues cada uno se enfoca en sus proyectos individuales así que esto tampoco fue importante para ella. Solo noto que algo le hacía falta.
Christine ignoraba todo eso, ignoraba las críticas pero estar cerca de Alejandro le hacía sentirse vulnerable. Él podía ver todo a través de ella. Se distraía, se ponía feliz y él sería el primero en notarlo.
— Tienes pechos muy pequeños...— comentó
— Ehh ¿qué? ¡Tú no tienes! — apenas y pudo responder
— Claro que no, soy hombre...— hizo una media sonrisa — aunque no creo que tú novio se sienta satisfecho si no eres más voluptuosa. Me pareció raro que se fijara en ti.
— Es probable... ¿todos los hombres las prefieren así? — preguntó mientras preparaba las plantillas muestra. — o ¿cómo te gustan?
— Ninguno en particular, los dos tienen por donde, así que mi preferencia está basada en lo que tenga ganas...— su respuesta fue preparada o así lo sintió Christine. Como si él fingiera tener la conversación y saber que va a responder. — ¿te gustó?
— Lo siento pero no eres mi tipo — y contestó con una rara sinceridad... sabía bien que no era así — ¿Eres como Ian Somerhalder?
— Tú no eres Scarlett Johansson — respondió riéndose
— Ya lo sé...— ¿qué debía decir para que la conversación no muriera?
— Muchacha, ¿no te cansas de fingir que todo está bien? Esa sonrisa tuya me molesta bastante
— ¿Por qué? — apenas se dio cuenta que tenían una conversación normal.
— Es difícil saber si estás nerviosa, eres tímida o de verdad algo mundano como estar feliz. Hiciste que tus ojos sonrieran como tus labios pero ¿eso no es cansado? — dejó de trabajar para mirarla fijamente
— He olvidado como sonreír...
— ¿Me tomas el pelo? — contestó burlón
— No, desde pequeña mis padres me dijeron que era mi responsabilidad todo lo que ocurriera en mi casa, mi responsabilidad cambió hacia mis hermanos, sus acciones o consecuencias eran mi culpa al igual que mis calificaciones... eventualmente todo lo que me gustaba deje de hacerlo y se volvió un hábito. No le encontraba sentido, incluso mis ex novios decían que era muy fría con ellos. Simplemente tenía miedo de que me utilizarán pero al final no funcionó...— Christine bajo la mirada — toda mi vida escolar me han hecho ver qué no sirvo para nada si no cumplo los estándares de mis padres así que en respuesta empecé a sonreír...solo se sonreír sin sentirlo incluso si estaba triste solo sabía hacer eso... porque no sabía cómo reaccionar.
— Bueno, tu monólogo tiene sentido pero incluso yo me doy cuenta por el tono de tu voz que gritas mucho, y la forma en que te expresas es que no aceptaste las reglas que te impusieron. De alguna forma parece que conocerme era beneficioso para ti a pesar de que no has ganado nada...
— Jajaja ¡qué dices! A nadie le agrado, solo me conocen porque soy un tema de conversación y toda mi vida ha sido así, incluso mis amigas....si no tuviéramos gustos en común nuestra amistad no habría sobrevivido tantos años. — Nunca lo dijo en voz alta hasta ese momento — cada día me dije, ya no quiero ser inteligente, ya no quiero tener buena memoria porque un día me equivocaré y cuando eso pase no me dejan olvidarlo... porque el día en que cometa un error pensaran que los engañé, siendo ellos los que me pusieron en un pedestal y comenzaron a idolatrar… dime, ¿cómo puedes vivir así?
— Mujer pero ¿qué dices? Tu autoestima es muy baja para que digas eso o solo quieres victimizar tu persona...tu caminas siempre en la calle como si fueras dueña del mundo, tu ropa, tu maquillaje, tu estilo no se repite y no se agrupa con semejantes porque ellos son tu copia, te aman pero no lo aceptan porque quieren ser tu pero no entienden que ese puesto ya fue ocupado… aspiran a tener tus logros y presumir tus metas, eres su ejemplo… alguien inalcanzable para estos mortales — era algo raro en Alejandro. — Nunca me dijiste cuando es tu cumpleaños...
— ¿Ehh? No lo festejo...
— Shhh...
El aula quedó en silencio...se escuchó subir a un profesor para avisar que solo teníamos 20 minutos antes de que cerrarán. Alejandro respondió que solo terminaba de guardar los materiales y bajamos. Christine lo miró moverse torpemente y sintió deseos de abrazarlo.
Sus brazos se abrieron en su dirección y lo abrazó.
— Suéltame mujer...
— Dijiste que tú cumpleaños es en este mes...no sé qué día así que será algo anticipado o atrasado
— Muchacha...— sin esfuerzo se dio la vuelta para quedar frente a frente — mírame...
— No...
El olor de su perfume estaba cada vez más cerca, su respiración la sentía en el cuello intenté soltarme pero él me tomó entre sus brazos