Azul Violeta

V.- Adiós

Según el significado de los colores, el azul es un color frío, fresco, tranquilo por el contrario el violeta se asocia a todo lo mental...de haberlo recordado sabría que esto no iba a funcionar.

De nuevo llegó Enero y ya estaba en mi segundo año...las cosas que necesitaban cambiar no lo hicieron: Enrique continuaba diciendo que era su novia, tenía miradas hostiles sobre mi espalda incluso en mi propia casa con mi familia no era bienvenida; pero las cosas que quería mantener continuaban cambiando entre ellas mi relación con ellos.

Simplemente dejaron de hablarme y no sabía por qué. Antes de la asignación de proyectos Gabriel dijo que no quería trabajar conmigo y Alejandro ya no quería trabajar conmigo, no entendía porque cambiaron de opinión tan pronto así que tenía que abordarlos. Mi mayor defecto es encontrar el porqué de las cosas aunque mi intuición e inteligencia ya hayan conectado las pistas pero debía escucharlo de su propia boca. Los equipos fueron al azar y tenía que trabajar con ambos para distintos proyectos en distintas fechas.

— Gabriel, ¿podemos hablar? Me hiciste una marginada si no puedo trabajar con ustedes —. Dijo Christine un poco enojada, lo abordó antes de que saliera del aula.

— ¿No te parece que eres un poco hipócrita? Me hablabas solo para acercarte a mi mejor amigo y odio ser utilizado, no soy ciego... no voy a trabajar contigo solo para obtener buenos contactos, ¡ni siquiera tu trabajo es bueno! — contestó Gabriel pero al escuchar su voz me di cuenta de que eso no quería decir. Eso no se había acabado.

Christine valientemente intentó hablar con Alejandro pero este se escapaba rápido o evitaba cruzarse en el mismo camino así que debía abordarlo solo y desprevenido. El problema de Christine era que siempre debía buscar una respuesta y hasta el momento lo dejó pasar porque solo la opinión de Alejandro le parecía importante pero al conocer la resolución sabía que le dolería.

Ya habían pasado semanas desde la asignación y no consiguió hablar con él. Intentó hablar con su profesores pero la única solución dada fue presentar todo el trabajo ella sola recordando que ya no tenía tiempo y reprobará la materia, añadieron que debía tener cuidado con la fama que construía en la universidad o le afectaría en su futuro profesional. Sabía que le ocultaban algo pero no le daban ninguna pista. Un día de primavera se encontraron casualmente en el taller.

— Alejandro...me relevaron de los proyectos en parejas y en equipos, no tendré esa calificación, repetiré la materia y afectará a mis otras clases... ¿Puedes por favor incluirme en el equipo? —. Pidió porque fue lo primero que pensó, el proyecto con Gabriel lo perdió y el proyecto con Alejandro estaba en la cuerda floja.

— La verdad no me interesa lo que pase contigo. Estoy cansado de tenerte cerca. — Contestó apenas mirándola.

— ¿Qué significa eso? — por favor no lo digas...

— No quiero tener más contacto contigo, eres tan irritante con tus preguntas tontas y fastidiosas que me llegue a preguntar si tienes cerebro, úsalo y razona no lo dejes de adorno, por favor; ni talentosa ni original mucho menos creativa, no sé cómo dicen que eres la mejor si de repente me pareces tan tonta con una personalidad ridícula que me da pena que me relacionen de alguna manera contigo, me cansa, me aburres porque estás tan obsesionada por quedarte a mi lado acosadora no quiero verte cerca de mí nunca más... Debiste dejar este mundo hace mucho tiempo.

— ¿Qué? bueno al final no me importa lo que pienses de mí, no pedí nada imposible… no me merezco esos insultos — contestó segura pero su corazón temblaba.

— Si, si lo que sea, ¡ve a molestar a alguien más! — respondió Alejandro y salió.

Christine quedó en silencio, mirando el lugar donde él estaba unos minutos antes, claro que duele, la forma en que dijo esas palabras estaba segura que no las olvidaría jamás. Antes de darse cuenta comenzó a llorar, su corazón estaba rompiéndose en fragmentos, al menos nadie debía decirle esas cosas, pero al final solo fue una chica tonta que se enamoró del chico equivocado. Sus manos cubrieron su rostro, las lágrimas no dejaban de salir y no las podía limpiar por más que lo intentara. En su garganta había un nudo que la estaba asfixiando, miró a su alrededor pero no veía nada, sollozo todo el camino hasta la puerta.

Salió del lugar sin darse vuelta, no se daría cuenta de que Gabriel los escuchó.

Pasando los días muy a su pesar comenzó a notar las cosas diferentes y quizás lo peor de todo era que los demás también se dieron cuenta. Sentía las miradas de extraños sobre su espalda, ni bien sabía porque y le molestaba bastante.

Alejandro ni siquiera la miraba.

Gabriel no le hablaba.

Eva trató de ayudarla a seguir adelante pero no podía hacerlo. Ella noto que había algo más que Christine no podía afrontar sola pero como amiga tampoco conocía completamente la situación.

Para Christine, una persona como él, que haya dicho tales cosas que considero eran verdad le dolía más. Lamentaba tanto tener buena memoria que incluso después de su graduación se dio cuenta que no olvidaba la fecha, ni la hora, ni las palabras.

De manera mecánica continuaba con su rutina pero volvió ese hábito de tener una sonrisa falsa. Sonriendo ante todo, riendo a carcajadas como si los últimos meses no hubieran sucedido. Al momento de la graduación de Alejandro debía dar un discurso para los futuros artistas que se quedarían en su lugar, Christine era fuerte pero su mente estaba colapsando.




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