— Es nuestra reservación...— se explicó.
— A mí no me engañas, le haces favores al dueño, ¿no? ¿Por qué estás aquí? ¿Me estás siguiendo? ¿No fue suficiente con que tus sirvientes se fueran qué apareces para torturarlo?
— Oye... aparte de fastidiosa también ¡eres paranoica!
¿Por qué tenía que aparecer Cloe allí? No fueron amigas y podía contar con los dedos de su mano cuántas veces le hablo. ¿Porque seguía jodiendo?
— ¿Qué quieres Cloe? ¿Viniste a buscar un amante? Según recuerdo tenías un novio al que amabas tanto que era igual de infiel que tú...— preguntó Christine. Dove se quedó en silencio absoluto.
Cloe estaba llena de ira pero si decía algo mal sería contraproducente.
— No sé de qué hablas... ¿porque no me cuentas de Alejandro y Eva? ¿Eva no te dejo de hablar porque le ocultaste tu relación con Alejandro? — pregunto sonriendo maliciosa
— No sabía que estabas al tanto. Cuéntame más... ¿qué hice con Alejandro? ...— Christine ya la había soportado un tiempo como para dejarlo pasar. – ¿Estuviste con nosotros en todo momento? Dime, necesito saber que dijiste y poder decirle al mundo que eras la tercera rueda.
Cloe sonrió, su enorme boca hizo que su cara cuadrada se viera deforme.
— Bueno, ya sabes...— dijo con voz suficientemente alta para que todos escucharan...— cambiaste una amistad sincera por estar al lado de un hombre podrido como él. No sabes lo sorprendida que estaba cuando me enteré... eran tan buenas amigas... al fin vas a dejar de aprovecharte de ella
Christine estalló en carcajadas que molestaron a Cloe y asustaron a todos. Dove sabía que esa risa sarcástica significaba un contraataque y sinceramente, tenía miedo.
— No sé si tu novio está enterado pero esa vez, la recuerdas ¿no? Buscabas a alguien con quien te acostaste, una aventura...ya sabes, y estabas asustada por quedar embarazada... ¿lo recuerdas? Incluso nos pediste ayuda para decirle al caballero aquí presente que estuviste con nosotras ese fin de semana.... Debería contar más detalles... como la ropa que usabas...lo asustada que estabas o lo que hiciste al final?
Cloe palideció. Nadie sabía además de sus amigas más cercanas que estaba embarazada y se vio obligada a abortar por salud. Su novio estaba cerca pero él no era el padre del bebe. Debía hacer algo y rápido.
— No cambies las cosas.... también sedujiste al novio de tu amiga— respondió en voz alta
— ¿De verás? Mira no sé qué tiene que ver mis relaciones pasadas con esta mesa reservada para nosotras... explica....— Christine sabía muchas cosas pero aún tenía decencia y cerebro.
Cloe volvió a sonreír de manera desagradable y comenzó a hablar.
— Te investigue un poco. Sabes... tú no tienes amigas... Tenías varios novios pero todos te dejan porque eres una puta. Te crees tan inteligente que al final solo eres una insoportable, todos te alaban porque sabías cómo hablarles... no tienes ningún punto bueno que no sea atraer hombres incluso ahora. Saludando al dueño como si nada para acceder antes... ¿Quién crees que eres?
—Hablas mucho...— respondió Christine después de una breve pausa. — ya veo que te gustaría una demanda así que veamos... acoso, hostigamiento y me sentí amenazada por tu forma de hablarme... también sentí tus agresiones verbales... es suficiente para una orden de restricción, ¿no crees?
Cloe levantó la mano para golpearla pero un sujeto la detuvo. Ella volvió a mirarlo furiosa.
— Oye luchadora, que bueno que no tienes amigas como estas, que horrible seria estar con alguien como ella, ¿cómo la soporta su novio? — dijo el extraño.
— Hi Christian — saludo alegre — solo quiere atención. Me molestas Cloe y también a los clientes, mejor vete.
Se soltó a la fuerza y se alejó de él. Detrás de ella aparecieron otros 4 chicos altos, guapos y musculosos.
— ¡Hey! ¿Te molesta esta chica Christine?
— Si, temí por mi vida...— dijo con voz tierna...— sácalas
— Esto apoya lo que digo. ¡Eres una ramera! — Salió ofendida del lugar — te voy a destruir, soy mejor que tu... mucho mejor y me pagaras esta humillación — decía entre dientes...
Todo quedó en silencio y Christine se disculpó con los clientes así que les ofreció un postre por el malentendido y la molestia.
Pudo escuchar con satisfacción que cuando alguien se comporta de esa manera cree que todos los de su alrededor son iguales.
Tristemente aunque se divirtió más tarde traería consecuencias pues Cloe era influyente de muchas maneras.
Ya pensaría cómo solucionarlo. Miró a sus acompañantes y les sonrió encantada.
— ¡Chicos! Salúdame... aquí también está Dove... ¡mi mejor amiga!
Dove se sorprendió. Quizás este era el día en que conocería el pasado que Christine no había contado a nadie.
❄
Se quedaron a cenar después de cerrar el lugar. Christine se disculpó muchas veces pero Joel le quitó importancia. Entendía que muchas veces debía lidiar con ese tipo de clientes y, aunque en ese momento no lo hizo, debía aprender a manejarlos pensando en cómo afectaría su reputación.
— Nunca creí que pasaría eso pero fue bueno que lo manejas. — añadió