Faltaba una semana para la visita de Myra y Alejandro.
Christine enfermó de un resfriado.
— ¿O sea no viene y aun así deja trabajo? — quiso saber Sayako molesta por saber que su jefa no estaría por varios días.
— Es su responsabilidad que todo esté en orden y mientras ella no esté, es Kathleen la responsable y si algo sale mal todos somos culpables — explicó Miura. — debes ir a llevarle esto al final del día y poner una circular de que la próxima semana solo trabajaremos la mitad del día.
— A la orden...
En el tablón de anuncios incluso una traducción del blog que encontró. Alguien lo leería y lo encontraría fascinante o reclamaría, quería ver qué ocurría.
Sayako intentó llamar a Ryusui pero este último no contestó.
Suprimiendo su tristeza busco las nuevas actualizaciones sobre su pintora favorita para encontrar que sus obras recientes fueron adquiridas por coleccionistas privados.
— Papi, ¡dame dinero!
Llamó diciendo solo esa única frase.
En casa.
— Mírala mamá, se durmió tranquila...pasó una noche terrible… por un momento me asuste creyendo que iba a dejar de respirar.
— Le traje medicina y algo de comida, ¿no estarás en problemas por no ir a grabar? —preguntó la señora Kimi a su hijo que está preocupado por su esposa
— No, se suspendió por el mal tiempo....quizás mañana se reanude de cualquier manera mi manager me lo hará saber de inmediato
— Ya veo, volveré más tarde con la cena...
Se despidió y Ryusui fue a levantarla para darle un baño.
Christine hace mucho que no enfermaba pero el clima cambiante hizo de las suyas y ahora que su fiebre bajó tenía aún tenía que estar bajo el cuidado de su marido. Vagamente recordaba que los últimos años estaba sola cuando enfermaba o su madre le gritaba por ser tan descuidada.
Comió un poco y se volvió a acostar pero no a dormir.
— Señora Riels... ¿Dígame cuáles son sus planes para el futuro?
— Quiero un auto
— Eso lo podemos solucionar...
Sacó un catálogo con los autos y modelos disponibles para el próximo año.
Le pidió que eligiera uno pero ella río porque aún no sabía conducir. El prometió enseñarle.
— También quiero aprender a hacer un pastel de chocolate...
— Eso también lo podemos solucionar ahora...
Se levantó y regresó con un recetario de todo tipo de postres.
Elegían los que se veían más sabrosos y difíciles de elaborar. Según Ryusui entre más difícil más delicioso. Eligieron varios y empezaría a hacerlos cuando tuvieran el mismo día libre. Incluso querían que un día se volviera a la cocina internacional de Christine para conocer más sobre ella.
— Si esperas gran cosa te decepcionará porque no solía cocinar mucho.
— Todo lo que haces es delicioso...
Ella se sonrojo tal y como él lo esperaba.
— Sr...Suzuhara... ¿Cuáles son sus planes para el futuro?
— Quiero ser modelo desnudo de la silueta de la Reina...— dijo entre tímido y demasiado tímido que no podía verla a la cara.
— Seguro, la silueta de la Reina lo aprueba
Mientras descansaba le decía cómo posar para hacerle ver atractivo
— Quiero tener una cita con mi maravillosa esposa...donde solo seamos Ryusui y Christine...
— Yo también...
Le platico que su mejor amiga, que vendría de visita, se casará en Julio en otro país y nadie los conocería allí, su cita podría ser en ese lugar o viajar a otras ciudades donde pudieran pasear sin ser reconocidos.
Estaría encantada de presentarlo como su esposo a su amiga Dove.
— Christine...quizás esta sea la petición más difícil de todas...
— ¿Cuál es? — aunque ya sabía la respuesta.
— Tengamos un bebé.
Reinó el silencio total.
Sabía de antemano que ella no quería hijos pues creía que sería tan mala madre como lo fue la suya y eso le aterraba. También que sus excesos de adolescente le pasarán factura pues estaba desnutrido desde hace mucho tiempo y quizás no estaba apta para dar vida.
Nunca comía lo suficiente ni dormía o pensaba en descansar, quizás....solo quizás...
— No tiene que ser pronto pero un día además de tu dulce voz darme la bienvenida quisiera escuchar la voz de un niño diciéndome papá, formar una familia a tu lado sería un nuevo sueño...cuando decidí ser actor creí que nunca podría encontrar el amor y no quería perder mi popularidad pero tenerte cerca, haberte conocido me hacía muy feliz, quería presumir así que dejo de importarme todo lo demás y comencé a desearlo. Quiero una familia contigo, Christine...
Christine lo miro. El Ryusui que tenía enfrente había madurado. Si sugería una familia era porque era capaz de cuidarla.
— Suena bien...podemos tener un hijo....quizás más adelante....unos meses más tarde mientras disfrutamos de nuestra fase de luna de miel.