Backrooms: ¿quién Es Ella?

Capítulo 5

El ascensor vibra violentamente y se para con un golpe seco. Mia y Marian caen al suelo, Marian se percata que ahora Mia sí tiene una herida de mordisco en la pierna. El efecto de heridas invisibles ha desaparecido, dejando ver el mordisco profundo y como fluye la sangre manchando el pantalón de Mia. Mia se arranca una manga de su camisa y la pone como venda improvisada para intentar que deje de sangrar la herida.

– A ver si esto funciona… – se intenta convencer Mia.

Las puertas del ascensor se abren con un sonido que taladra sus cabezas, dejando ver un pasillo infinito de espejos y sus bifurcaciones. El ambiente es frío y el suelo es de baldosas blancas y negras. Solo se escuchan sus propios pasos y sus respiraciones.

Mia y Marian comienzan a caminar por aquel nivel. Las chicas a veces se fijan como los espejos van unos segundos retrasados mostrando cómo caminan ellas justo cuando ya los habían pasado, y si se quedan mirando mucho tiempo, los espejos les muestran sus recuerdos olvidados por el tiempo. El Nivel 0… el nivel ¡!... como corrieron y Mia se rompió el tobillo… la experiencia traumática de el nivel Dreamcore y como era su antigua amiga Luna. Ella era divertida, exploradora, estaba entusiasmada con los backrooms y su cambio drástico tras correr 10 kilómetros perseguidas por las entidades.

– Esa es Luna… – le dice Marian a Mia, señalándole un espejo que muestra a Luna feliz y riendo.

– Es verdad… ya me acuerdo de cómo era, ¿te acuerdas de su habitación? Era una fanática de esto… – le responde Mia.

Las chicas siguen caminando por los espejos que les muestran sus recuerdos. Algunos muestran momentos felices, mientras que otros muestran los momentos más traumáticos que vivieron. Les comienza a doler la cabeza tras volver a recordar todo eso. Les entran náuseas y mareos, incluso pueden jurar ver cosas que no están ahí.

Marian se detiene en seco frente a un espejo gigante. En el reflejo, la Luna del pasado (alegre y con su mochila) le estira la mano desde el otro lado del cristal, pidiéndole que "entre" con ella.

Mia al percatarse de que su amiga está siendo engañada y está a punto de tomarle la mano a un reflejo. Se acerca a ella corriendo como puede y saca su móvil para tirarlo contra el espejo, rompiendo en pedazos ambos objetos. El estallido es brutal, y los cristales salen volando, con la suerte de que ninguno impacta en ninguna de las dos chicas.

– ¿¡Estás loca!? ¡Eso es un reflejo, no es ella de verdad! – le reprocha Mia a Marian.

– A lo mejor me quería ayudar… – balbuceó Marian, con los ojos llorosos y confundidos. – No sabes si era mala...

Mia le coge por los hombros a su amiga sacudiéndola.

– Ahora deberías saberlo más que nunca al haber visto esos recuerdos. Nada aquí es bueno.

Mia intenta hacer entrar en razón a su amiga, repitiendo la norma vital que Luna les había enseñado. “Las entidades utilizarán a conocidos para atraerlas.”



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En el texto hay: terror psicológico, bodyhorror

Editado: 09.08.2026

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