Baile y Música

Golpe de Suerte

17 de Julio
8:45 pm

Mía

Drake terminó de cantar y todo el auditorio lo aplaudió. Él nos sonrió e hizo una reverencia. Muchos creerían que es un creído, o sea, no todos tenemos el privilegio de decir que el gran cantante y actor Arturo Lewis nos descubrió, nos apadrinó y nos dio una beca completa en su academia.

Y por si fuera poco, tiene talento, carisma, es muy guapo y tiene humildad, o es lo que han dicho todas las personas que han trabajado con él.

El chico volvió al escenario y le dio un abrazo a Drake.

—Que se escuche otro gran aplauso para nuestro chico de Oro, por favor.

Él empezó a aplaudir y todos lo seguimos. Cuando los aplausos cesaron, el chico volvió a hablar:

—Muy bien, como dije, les tenemos varias sorpresas. La primera es que, aunque es el cierre del concierto, no es el fin de la noche. Los chicos de la escuela de artes visuales montaron una presentación en una de nuestras aulas y los invitamos a verla. También habrá una barra libre, todo gratis.

Todos empezaron a aplaudir de nuevo, haciendo reír al chico y a Drake.

—Bien, como sabrán, nuestro chico de Oro tuvo su graduación este año, ya no es alumno de nuestra amada academia —lo que dijo el chico es cierto: Drake culminó todos sus estudios con las mejores notas—. Pero eso no quiere decir que ya no lo veremos por aquí. ¡Redobles de tambores, por favor! —nos pidió y todos le hicimos caso, luego nos hizo una seña y todos acabamos—. Drake nos acompañará como profesor. Es nuestro nuevo profesor de canto y presencia escénica.

Por un momento, todo se quedó en silencio; creo que todos estábamos sorprendidos. Es difícil entrar a la academia, incluso si pagas tienes que hacer una audición; es muy difícil ser alumno, pero todavía más difícil ser profesor. Poco a poco empezaron los aplausos hasta que todo el auditorio se llenó del sonido.

—Muchas gracias, por un momento pensé que la idea era muy mala por su silencio —hizo una mueca de susto y todos reímos.

—Hasta yo me asusté —el otro chico empezó a reír—. En la academia todos están locos por inscribirse en sus clases y aún no empiezan las inscripciones —nos contó el chico con una gran sonrisa—. Bueno, mejor dejemos que Drake les dé la última sorpresa de la noche.

—Bien, este año la academia abrió un nuevo programa de becas. Cada profesor tendrá la facultad de dar tres becas a quienes consideren que se lo merecen.

Todo el auditorio se llenó de murmullos y mi mente por un momento se paralizó, pero volví a la realidad cuando Drake siguió hablando:

—Para conseguir la beca tienen que seguir una serie de pasos: deben lograr captar la atención de un profesor. Por medio de nuestros correos nos enviarán un video demostrando su talento. El correo de cada profesor lo encuentran en el portal de la academia. Si logran pasar el primer paso, se les dirá qué viene a continuación. El video lo deben enviar en dos semanas.

Terminó de decir Drake y el auditorio se volvió loco. Todo el mundo empezó a aplaudir y a silbar. Yo solo podía pensar en que era una gran oportunidad.

Drake salió del escenario con una sonrisa por la reacción del público, y el chico nos invitó a ir a la exposición; solo tendríamos que seguir a unos estudiantes para llegar.

—¡Hey, Mía! —me llamó Ruth, agarrando mi brazo y el de Maya, para caminar juntas y seguir a la multitud—. Creo que deberías enviar el video.

—Yo creo que Ruth tiene razón, Mía. Si tienes la beca, no necesitarás la ayuda de papá —dijo Maya, dándome una mirada de apoyo.

—No lo sé, chicas, no lo creo. Acuérdense de las presentaciones de esta noche; los chicos aquí tienen más que talento, además han tenido una preparación decente antes de llegar aquí. Yo solo tengo lo que aprendí en las prácticas de teatro y los CDs de baile que compré. Se necesita más que eso para entrar —les recordé mientras seguíamos a las personas para llegar al salón. Esta academia es impresionante por donde la veas, todo aquí es hermoso.

—Pero tienes amor y pasión por el baile —me recordó Ruth—. ¡Dios mío! Mientras más conozco este lugar, más me doy cuenta de mi falta de creatividad con la decoración de mi cuarto —dijo, viendo todo y sacando algunas fotos del lugar.

Y no es la única; este lugar está lleno de magia por donde lo veas, con colores vivos y arte en cada esquina.

—A mí me encanta, tiene que tener todo este aire para inspirar a sus estudiantes. Aquí fácilmente podría escribir dos o tres libros —Maya también estaba viendo todo lo que podía; creo que las tres tratamos de guardar cada detalle en nuestras memorias.

—Cada vez que venimos se siente como la primera vez, debe ser por el cambio de decoración de cada año —les dije, acordándome de la primera vez que vinimos; también salimos enamoradas del lugar.

—Recuerdo que esa vez salí tan impresionada que llegué a casa buscando hojas para dibujar, pero me salieron tan mal que lo dejé —también recuerdo los dibujos de Ruth; eran horribles, lo de ella no es dibujar.

—Pensé que tu elefante era una lavadora encima de una montaña —le dijo Maya, riéndose. Ese día Maya se burló como tres horas seguidas de Ruth, bueno, las dos. En serio eran terribles.

—¡Oye! —Ruth le dio un pequeño empujón—. Bueno, es cierto, soy muy mala dibujando, creando, armando y todo lo que implique un nivel de creatividad medio —Ruth empezó a reír y nosotras con ella.

—Muy bien, su atención, por favor —una estudiante empezó a aplaudir para llamar nuestra atención—. Hemos llegado a la exposición, espero que la disfruten. Acuérdense que la barra es libre y pueden tomar lo que quieran, pasen adelante.

Abrió las puertas que estaban detrás de ella y me quedé, una vez más, sin aliento. El salón es amplio, las paredes son verde menta y la pared principal es toda de vidrio. Todo el salón está lleno de cuadros y esculturas, protegidas por cordones para no dañarlas.




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