23 de septiembre
Jueves
10:30 AM
Mía
Estoy muy inquieta en mi lugar y me estresa ver tan tranquilo a Diego, solo está sentado ahí viendo fotos en su celular, con una sonrisa y tomándose un café, yo también pedí uno, pero ni siquiera lo he tocado.
—Mía, te mueves tanto que también mueves la mesa —Dijo sin levantar la mirada.
—Siento mucho si estoy perturbando tu tranquilidad, pero no puedo estar quieta, siento que se sentarán y solo nos quedaremos callados viéndonos las caras.
—Mía, solo relájate, pasará lo que tenga que pasar.
Él volvió a lo suyo y yo detallé el lugar, noté que todos los meseros llevaban el mismo uniforme, incluida Ruth que llevaba varias bandejas. Cuando nos atendió, Diego la trató normal, pero con cierta lejanía, pude ver que Ruth lo notó y le bajó el ánimo.
—Diego, ¿puedo hacerte una pregunta? —le dije aprovechando que aún no llegaba nadie.
—Sí, puedes hacerme otra pregunta —Dijo con una sonrisa alzando su rostro para mirarme.
—¿Qué pasó con Ruth? O sea, digo ¿Por qué solo amigos? —Él suspiró y desordenó sus rulos.
—Ella aún quiere estar con el otro chico, se le nota desde lejos, y yo no quiero ser utilizado para superar a alguien más, tiene que superarlo por sí misma, simplemente nos estoy protegiendo a los dos —Juntó sus manos por encima de la mesa.
—Creo que tienes razón —le dije con una sonrisa.
Los dos nos quedamos callados viendo la misma servilleta.
—Disculpen la demora, había cola —Louis llegó y se sentó al lado de Diego, se me hacía raro mirarlo así, tan relajado y agradable.
—No importa, eres el primero en llegar —le dijo Diego tranquilo.
—¿Han ordenado? —Nos preguntó y es la primera vez que lo escucho hablar tanto o por lo menos con nosotros.
—Solo café para esperarlos, luego pediremos la comida —le dije y él asintió.
—Yo esperaré a que lleguen todos —Nos dijo, y yo solo los veía, esto era lo que más temía: no tener de qué hablar.
Esperamos cinco minutos más y llegó Danna con Emely, las dos nos saludaron a todos y se sentaron, ya solo faltaba Ellie y la profesora para empezar con la reunión, pero por el momento seguía siendo una situación incómoda, o por lo menos para mí.
—¿Cómo se sienten en la academia? —Rompió el silencio un casual Diego, aún no entiendo cómo puede ser tan natural.
—A mí me encanta, ha sido mi sueño desde siempre —nos respondió Danna con una sonrisa.
—El nivel de exigencia no se compara con nada, nunca antes había estado tan presionado para ser tan perfecto —Respondió Louis.
—Por momentos siento que no puedo más —nos dijo Emely tímidamente.
—Sin duda alguna es otro mundo —Afirmó Diego, yo solo los veía, me sentía extraña en una conversación con ellos.
—Creo que eres muy buena, me impresiona cómo evolucionas en cada clase, te superas a ti misma —Me dijo Emely y sin poder evitarlo le sonreí.
—Gracias, trato de hacerlo lo mejor posible.
—¿Es cierto que te ayuda Drake? ¿Son amigos? —Me preguntó una emocionada Danna, bueno, definitivamente somos más que amigos, pero era algo que estábamos manejando en anonimato, solo los más cercanos lo saben.
—Sí, él y Sarah su mejor amiga, su ayuda ha sido significativa, he podido avanzar gratamente gracias a ellos.
Todos nos envolvimos en una agradable conversación, conocí más a los chicos y ellos a nosotros, resulta ser que no son como pensaba y nosotros no somos como ellos pensaban, fue una agradable sorpresa para todos.
Hablando con ellos, supe que Danna y Emely son primas lejanas y se reencontraron en la academia, Louis viene de otra ciudad y vive solo, su familia se quedó en su ciudad natal, pero aún así lo apoyan todo lo que pueden.
—Tengo hambre, deberíamos pedir —Nos dijo Louis luego de una hora hablando, y yo lo apoyaba.
—Yo estoy de acuerdo contigo, hermano —Apoyó Diego.
Le hice una seña a Ruth y ella enseguida se acercó para darnos a todos el menú, luego de elegir y hacer nuestros pedidos, ella se retiró.
—Me acaba de llegar un mensaje de la profesora —nos avisó Danna—. Nos pide disculpas, que sí vendrá, pero llegará tarde porque le salió un compromiso de última hora.
—Bueno, realmente no importa, podemos esperarla mientras comemos —Propuse y todos asintieron.
—Me imagino el día de la audición final y la piel se me pone de gallina, en el gran auditorio con todas esas personas viéndonos, los vestuarios y la historia que contaremos, quizás no logre entrar, pero sin duda alguna ese sería mi premio, una presentación, solo una —Nos contó Emely.
—Si yo no quedara, no me dolería tanto, este proceso ha sido grandioso, conocí y me enseñó la gran Ángela De'Alessandro, cuatro meses en la mejor academia y una presentación, es mucho más de lo que otros consiguen —Nos dijo Louis.
—¡Por lo afortunados que somos! —Tomé mi copa con agua y todos levantaron las suyas con una sonrisa, chocamos las copas y nos tomamos el agua.
La comida llegó diez minutos después y empezamos a comer, todos pedimos comidas "aceptables" en nuestro mundo acompañada de agua, me costaba acostumbrarme a mi dieta, pero debía hacerlo para mantener el peso y energía.
Luego de que todos terminamos, nos llegó otro mensaje de la profesora para encontrarnos en un parque cerca del restaurante y todos nos fuimos caminando para poder ir hablando y compartiendo.
Al llegar, vimos a la profesora cerca de los columpios y nos acercamos a ella, al vernos, nos saludó.
—¿Y la señorita Clark? —Nos preguntó cuando se dio cuenta que no estaba.
—No llegó nunca al restaurante —Le dijo Louis.
—Una lástima —Negó con la cabeza—. Decidí hacer una evaluación muy importante hoy, perdió una muy buena oportunidad, quiero que todos calienten, bailarán un poco —Aplaudió y era nuestra señal para empezar a trabajar.
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Editado: 01.03.2026