Baile y Música

Propuesta

Sábado
13 de Noviembre
10:30 AM

Mía

—El pasto me pica —Se quejó Ruth.

—Tienes que quedarte quieta o nos verán —Diego la tomó de los hombros para tratar de que se quedara inmóvil.

—Pero hay hormigas —Se volvió a quejar.

—Baja la voz —La regañé.

—Creo que tengo una detrás de la oreja —Empezó a sacudirse.

—Ruth, nos van a descubrir —Le dijo Drake.

—¡Me están comiendo! —Le dijo tratando de quitarse una hormiga que no existía.

—No hay hormigas, las imaginas —Le dije entre dientes para que se quedara quieta.

Todos volteamos nuestra mirada al frente, debíamos estar pendientes de la seña para hacer que la magia sucediera.

Maya y Peter caminaban tomados de la mano. Hace dos días le dieron permiso de retomar su rutina de nuevo, se inscribió en la escuela de letras y fue a su reunión, llegó a un acuerdo y entre poco empezarán las correcciones para sacar el libro.

Vimos que se sentaron y comenzaron a hablar, se veían súper lindos.

—¿Cuándo dará la señal? Me comen los bichos —Ruth movía las manos como loca.

—Te preguntamos si podías y aceptaste, te juro que si Maya nos descubre haré que Diego no te vea por una semana —La amenacé y por fin se quedó quieta.

Admito que estar acostados detrás de unos arbustos no era nada cómodo y menos con todas las cosas que debíamos evitar que Maya viera, pero lleva quejándose desde que llegamos y nos desconcentra a todos.

—Te dije que no usaras vestido —Le dijo Diego negando.

—Es que es nuevo y está muy bonito —Hizo un puchero.

—Combinan con las picaduras en tus piernas —Le dijo Drake.

—Debiste quedarte en el auto —Le dije.

—Concuerdo contigo —Dijo ella.

—Oigan chicos, creo que es la señal —Nos dijo Diego y todos vimos, en efecto lo era.

—A sus posiciones —Dije y todos nos preparamos.

Todos salimos corriendo. Drake estaba encargado de la música, algo obvio, Ruth y Diego estaban a cargo del cartel, las rosas y el peluche, y yo debía grabar todo.

Pude ver desde mi lugar la cara de Maya, ya iba entendiendo todo, Peter terminó de hablar y Drake salió con la guitarra. Peter hizo que Maya se volteara y vio el cartel que le ayudé a hacer, en él habían fotos de ellos y la clara petición. Y por último, Ruth les entregó las rosas y el gran peluche.

Maya tardó un poco en procesar todo, pero se tiró sobre Peter asintiendo efusivamente. Yo me acerqué más a ellos.

Peter empezó a moverse con ella, Drake tocaba algo lento para ambos, fue muy bonito ser parte de ese momento.

Luego de un rato decidimos dejar a la pareja sola, dejamos todas las cosas con ellos y nos fuimos a caminar.

—Ahora tengo marcas, tendré que usar alcohol y no rascarme —Ruth veía sus picaduras.

—Todos vinimos vestidos de negro, y en pantalones, en eso quedamos, pero tú decidiste cambiar de opinión y usar un vestido —Le recordó Diego.

—La abuela me lo regaló, es muy bonito, debía usarlo —Lo defendió.

—No volvamos al vestido por favor —Rogué.

—Bueno —Ruth aceptó—. Pero admite que es lindo.

—Dile que sí, ya me duele la cabeza —Me susurró Drake.

—Es muy lindo —Le dije y ella asintió emocionada.

—Vamos a tomarnos algo para el calor —Ofreció Diego y Drake fue el primero en aceptar.

Nos costó llegar al puesto de jugos. Cuando llegamos a la plaza, la mayoría de las personas se volvieron locas al ver a Drake, literalmente fue como una estampida, se acercaron para tomarse muchas fotos y autógrafos, nosotros nos hicimos a un lado mientras él los atendía.

—Ya entiendo porque siempre quiere ocultarse —Dijo Diego viendo todo.

—Cuando ustedes sean reconocidos será algo parecido —Nos dijo Ruth.

—Mía ya lo vive —Empezó a reír Diego y lo empujé.

—No me lo recuerdes —Lo fulminé con la mirada.

—¿Qué? —Preguntó Ruth confundida pero con una sonrisa.

—El otro día un montón de chicas le pidieron fotos a Mía —Le contó Diego.

—Esa es la parte bonita de la historia —Dije indignada recordando el encuentro de hace algunas semanas—. Sacaron fotos mías viejas, ni siquiera sé donde las consiguieron, aunque no todas eran mías, algunas eran de Maya, creo que se equivocaron, me empezaron a entrevistar para saber si era "Digna" para estar con Drake, y no conforme con eso lo mandaron a la televisión, salió ayer, por eso no los dejé ver tele —Le expliqué y ella me veía sorprendida—. Y la historia no acaba ahí, me han estado llamando noticieros, me tienen estresada, lo único bueno de todo esto es que Drake pidió que me dieran mi espacio y respetaran mi privacidad, sé que no los detendrá pero es algo.

—Creo que deberíamos ayudarlo —Nos dijo Diego viendo cómo todos estaban alrededor de él y no lo dejaban avanzar.

Asentí, sabía que ya le dolía la cabeza y tenía mucho calor, encerrarlo y agruparse alrededor de él no me suena como buena idea.

—No nos harán caso a nosotros, debemos buscar ayuda —Los tres caminamos rápido. A esta hora la policía no estaba cerca, pero estaba rogando que anduvieran algunos por ahí.

No muy lejos se veían algunos, pero estaban comiendo. Nos costó un montón que nos ayudaran, pero me ofrecí a pagarles la comida y algo más.

Cuando llegamos, Drake seguía siendo amable, pero se veía más pálido y estaba sudando mucho.

Los policías nos ayudaron a sacarlo del tumulto de personas, y nos montamos en la patrulla para alejarnos, era la única manera de que no nos siguieran.

—¿Estás bien? —Fue lo primero que pregunté apenas entramos.

—Solo es un golpe de calor.

Diego le pasó una botella de agua y Drake se la tomó toda, nos dejaron en el lugar que Diego dejó el auto.

Llevamos a Drake para que se refrescara un poco, y todo volvió a la normalidad.

Al llegar a casa subí a mi habitación, y casi me da un infarto cuando encontré a Maya en mi habitación, apenas me vio se me tiró encima.




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