Bajo La Última Corona

Capitulo 19

NYSSA MORELLI

Me encontraba de pie frente al espejo de cuerpo entero en la boutique exclusiva que Aurora había insistido en visitar y mientras me observaba en el reflejo, no podía evitar que un torbellino de pensamientos me invadiera, porque este vestido, este precioso vestido que parecía sacado de un cuento de hadas olvidado en un bosque encantado.

Me hacía sentir en una obra de teatro, en un papel de princesa consorte en una gala benéfica donde todos los ojos estarían puestos en mí, la misteriosa esposa del príncipe Kian que pocos habían visto en persona, y la idea me ponía los nervios de punta, no solo por la presión social que implicaba aparecer en un evento como este en la ciudad de Zarien, sino porque cada detalle de esta preparación me recordaba lo lejos que estaba de mi vida anterior.

El vestido era una maravilla, con un corpiño sin hombros que se ajustaba perfectamente a mi torso, moldeando mis curvas con delicadeza, adornado con intrincados bordados dorados que simulaban enredaderas trepando desde la cintura hasta el escote en forma de corazón, y las mangas, oh, las mangas eran como alas de hada y translúcidas, cayendo en cascadas suaves desde los hombros hasta las muñecas, donde se remataban con pulseras de mariposas diminutas que parecían listas para emprender el vuelo.

La falda se abría en capas rizadas de tul y chiffon, comenzando en un verde profundo en la parte superior y degradándose hacia un tono más claro, casi luminoso, con motas de brillo que capturaban la luz y en el frente, una abertura elegante revelaba una capa interior de color crema que añadía un toque de inocencia, mientras que las mariposas bordadas en oro y verde se esparcían por toda la falda como si hubieran sido atrapadas en pleno vuelo, haciendo que el conjunto entero pareciera vivo, y yo, con mi cabello rubio cayendo en ondas sueltas sobre mis hombros.

—Oh, Nyssa, este vestido es simplemente divino, mírate, pareces una hada salida de un bosque encantado, con esos tonos verdes que hacen que tus ojos resalten como esmeraldas, y el degradado de la falda es tan fluido, con razón me recomendaron este lugar..., oh, y las mariposas, ay, las mariposas son el toque perfecto, no hay duda de que serás el centro de atención en la gala, y honestamente, si Kian te viera ahora, probablemente cancelaría todas sus reuniones solo para no perderse la oportunidad de verte desfilar con esto puesto, porque es una lástima que no pueda acompañarte esta noche.

Su voz llenaba el lugar mientras sus manos ajustando la falda para que cayera en ondas perfectas, y yo no podía evitar sonreír ante su entusiasmo.

Aurora seguía parloteando sobre los detalles, mis pensamientos se desviaron hacia Kian, imaginándolo en su oficina.

El miedo a encariñarme demasiado me frenaba, porque ¿qué pasaría si él encontraba a alguien más, alguien de su mundo, y yo me quedaba con el corazón roto y un imperio que no quería reclamar? Sacudí la cabeza ligeramente para despejar esos pensamientos, enfocándome en el presente, en Aurora que ahora estaba seleccionando accesorios de una bandeja cercana, pendientes de oro con formas de hojas y un collar delicado que complementaba las mariposas del vestido.

Por un lado, me sentía ridícula, como una niña jugando a disfrazarse en el armario de su madre, pero por otro, una parte traicionera de mí susurraba que quizás, solo quizás, este era el tipo de transformación que necesitaba para enfrentar a esa élite de Zarien y mientras enganchaba el segundo pendiente, Aurora ya me estaba pasando el collar, un delicado hilo de oro con un colgante en forma de mariposa. Di un paso atrás para admirarme en el espejo, el reflejo devolviéndome una versión de mí misma que apenas reconocía: el cabello rubio cayendo en ondas sueltas que enmarcaban mi rostro, los ojos verdes resaltando contra el fondo de verdes del vestido.

Con el corazón latiendo un poco más fuerte, saqué mi celular del bolso que había dejado en el banquito acolchado junto al espejo, y lo desbloqueé con un toque rápido, la pantalla iluminándose con notificaciones pendientes que ignoré.

Abrí la app de mensajes y busqué el chat con Kian, ese hilo interminable de conversaciones que iban desde lo mundano y normal, hasta otras cositas, y adjunté la foto, agregando solo un corazón verde, al igual que él color del vestido y presioné enviar antes de que pudiera arrepentirme.

Aurora, había recibido por fin su vestido de la asistente de la boutique, y ahora mi amiga estaba detrás de la cortina del vestidor contiguo.

—¡Ay, Nyssa, este vestido es una pasada! Es rojo, con un escote que me hace sentir como una vampiresa sexy en una fiesta de disfraces, pero elegante, ¿sabes? Oh, y hay cristales bordados que brillan, imagínate, ahora parezco salida de una portada de revista, pero espera, déjame ajustarme el cierre... Pero bueno, una vez que lo tenga puesto, saldremos juntas a esa gala y seremos las reinas de la noche, tú con tu tema de hada del bosque y yo con mi vibe de diosa del inframundo.

Kian
¿Eso es para la gala? Pareces una visión salida de mis sueños más salvajes. Ojalá pudiera estar allí para verte en persona.

¿Por qué demonios sentía como si estuviera cayendo en un abismo permanente cada vez que él respondía así?

Rápidamente, mientras Aurora empujaba la cortina con un dramático sonido, revelándose en su vestido rojo que efectivamente la hacía lucir como una fuerza de la naturaleza, con el escote acentuando su figura y los cristales, yo tecleé una respuesta a Kian.

Nyssa
Sí, es para la gala. Me siento... bonita, supongo. Nerviosa, pero el vestido ayuda. ¿Qué estás haciendo en el despacho? ¿Algo que no pueda esperar?

—¡Ta-dá! ¿Qué te parece? ¿No es increíble? Siento que podría seducir a un dragón con esto puesto, o al menos a ese tipo de la cafetería que ví la anterior vez.




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