Cangrejo De RÍo: Obligado A Ser El MÁs Rico

Capítulo 20 · El error de Hacienda

La carta de Hacienda llegó un martes. Mateo la abrió con el mismo entusiasmo con que se abre una factura del dentista. Pero no era una factura. Era una notificación de devolución.

Estimado contribuyente:

De acuerdo con la revisión de su declaración del IRPF del ejercicio anterior, se ha detectado un error en el cálculo de su retención. Procede una devolución a su favor de 23.000,00 €. El ingreso se hará efectivo en su cuenta en un plazo de diez días hábiles.

Mateo leyó la cifra tres veces. Veintitrés mil euros. No era un reembolso normal. Era más del doble de lo que ganaba en un año antes del Sistema. Algo no cuadraba. Agarró el teléfono y marcó el número de la Agencia Tributaria que aparecía en la carta.

Después de veinte minutos de música de espera —una versión instrumental de una canción de los ochenta que Mateo no reconoció pero que le pareció insoportable—, una voz femenina respondió.

—Agencia Tributaria, ¿en qué puedo ayudarle?

—Sí, mire, he recibido una notificación de devolución por veintitrés mil euros y creo que hay un error.

—Dígame su NIF.

Mateo se lo dio. Se oyó el tecleo de un ordenador al otro lado. Un silencio. Más tecleo. Otro silencio. Luego un suspiro.

—Pues... espere un momento, por favor. —La voz sonó confundida—. Voy a consultarlo con el sistema.

Pasaron cinco minutos. Mateo escuchó conversaciones apagadas de fondo, más tecleos, otro suspiro más largo. Luego la funcionaria volvió.

—Señor Ruiz, he revisado su caso. Efectivamente, hay un error en el cálculo de su retención. Un error a su favor.

—¿Un error a mi favor?

—Sí. El sistema informático aplicó mal el coeficiente de deducción por actividad profesional. Le asignó el de un autónomo con cinco empleados a cargo. Y el programa no permite corregirlo sin una auditoría completa.

—¿Y cuánto tardaría esa auditoría?

—Según el volumen actual de trabajo... dos años. Quizá tres. —La funcionaria hizo una pausa—. Mire, señor Ruiz, mi recomendación es que se quede el dinero. No es ilegal. Es un error del sistema. Y si intentamos corregirlo, nos atascamos media oficina.

Mateo se quedó callado. Al otro lado de la línea, la funcionaria esperó pacientemente, como quien ya lo ha visto todo.

—O sea —dijo Mateo—, que me están diciendo que me quede veintitrés mil euros del Estado porque su sistema informático se equivocó.

—Básicamente, sí. ¿Necesita algo más?

—No. Creo que no.

—Pues buenas tardes, señor Ruiz. Y enhorabuena.

La funcionaria colgó. Mateo se quedó mirando el teléfono, luego miró la carta, luego miró la mancha del techo con forma de península ibérica. Veintitrés mil euros. De Hacienda. Por un error informático. La ironía era tan espesa que casi podía masticarla.

—Sistema —dijo—. ¿Has sido tú?

[Negativo]

[Esta vez no he intervenido]

[Es suerte pura]

[De la buena]

[El sistema informático de Hacienda es un desastre]

[Peor que yo]

[Y eso que yo soy un desastre]

—Hacienda tiene un sistema peor que tú.

[Mucho peor]

[Y eso que yo me caigo los martes]

Mateo se rió. Una carcajada floja, incrédula. Abrió la app del banco. El saldo se había actualizado: 52.845,63 €. Acababa de ganar veintitrés mil euros por un error administrativo. Ni el Sistema lo había planeado.

Esa noche, en el bar Manolo, pidió una caña doble y un plato de croquetas. Manolo lo miró con la ceja levantada.

—¿Hoy celebramos algo?

—Hacienda me ha pagado veintitrés mil euros por equivocación.

Manolo dejó el vaso que estaba secando sobre la barra.

—¿Hacienda? ¿Pagando? ¿Por equivocación?

—Sí.

—Muchacho —Manolo negó con la cabeza—, a ti te caen los billetes del cielo. Sin avión, sin paracaídas. Del cielo directamente al bolsillo.

—Eso parece.

Paquito el gato abrió un ojo, evaluó la conversación y emitió un maullido breve. El primer maullido que Mateo le había oído en semanas. Lo interpretó como una felicitación. O igual el gato solo quería croquetas.

—Toma —dijo Mateo, y le dio una.

Paquito la olisqueó, le dio un lametón y la apartó con desdén. Mateo se encogió de hombros.

—No se puede contentar a todo el mundo.

¿Ha merecido la pena? Pues ya sabes. Siguiente capítulo. Que la caña se enfría y el algoritmo no se arregla solo.



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En el texto hay: humor, sistema, negocios

Editado: 03.06.2026

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