Cangrejo De RÍo: Obligado A Ser El MÁs Rico

Capítulo 21 · El error de Hacienda

La carta de Hacienda llegó un martes. Mateo la abrió con el mismo entusiasmo con que se abre una factura del dentista. Pero no era una factura. Era una notificación de devolución.

Estimado contribuyente: De acuerdo con la revisión de su declaración del IRPF del ejercicio anterior, se ha detectado un error en el cálculo de su retención. Procede una devolución a su favor de 23.000,00 €.

Mateo leyó la cifra tres veces. Veintitrés mil euros. Algo no cuadraba. Agarró el teléfono y marcó el número de la Agencia Tributaria.

Después de veinte minutos de música de espera —una versión instrumental de una canción de los ochenta—, una voz femenina respondió.

—Agencia Tributaria, ¿en qué puedo ayudarle?

—He recibido una notificación de devolución por veintitrés mil euros y creo que hay un error.

—Dígame su NIF.

Mateo se lo dio. Se oyó tecleo. Un silencio. Más tecleo. Un suspiro.

—Pues... espere un momento. Voy a consultarlo con el sistema.

Pasaron cinco minutos. Mateo escuchó conversaciones apagadas, más tecleos, otro suspiro.

—Señor Ruiz, he revisado su caso. Efectivamente, hay un error en el cálculo de su retención. Un error a su favor.

—¿Un error a mi favor?

—Sí. El sistema informático aplicó mal el coeficiente de deducción. Le asignó el de un autónomo con cinco empleados a cargo. Y el programa no permite corregirlo sin una auditoría completa.

—¿Y cuánto tardaría esa auditoría?

—Según el volumen actual de trabajo... dos años. Quizá tres. —La funcionaria hizo una pausa—. Mire, señor Ruiz, mi recomendación es que se quede el dinero. No es ilegal. Es un error del sistema. Y si intentamos corregirlo, nos atascamos media oficina.

Mateo se quedó callado.

—O sea, que me están diciendo que me quede veintitrés mil euros del Estado porque su sistema informático se equivocó.

—Básicamente, sí. ¿Necesita algo más?

—No. Creo que no.

—Pues buenas tardes, señor Ruiz. Y enhorabuena.

La funcionaria colgó. Mateo se quedó mirando el teléfono, luego la carta, luego la mancha del techo.

—Sistema. ¿Has sido tú?

[Negativo. Esta vez no he intervenido. Es suerte pura. De la buena. El sistema informático de Hacienda es un desastre. Peor que yo. Y eso que yo soy un desastre]

—Hacienda tiene un sistema peor que tú.

[Mucho peor. Y eso que yo me caigo los martes]

Mateo se rió. Abrió la app del banco. Saldo: 52.845,63 €. Acababa de ganar veintitrés mil euros por un error administrativo. Ni el Sistema lo había planeado.

Esa noche, en el bar Manolo, pidió una caña doble y un plato de croquetas. Manolo lo miró con la ceja levantada.

—¿Hoy celebramos algo?

—Hacienda me ha pagado veintitrés mil euros por equivocación.

Manolo dejó el vaso sobre la barra.

—¿Hacienda? ¿Pagando? ¿Por equivocación?

—Sí.

—Muchacho, a ti te caen los billetes del cielo. Sin paracaídas. Del cielo al bolsillo.

Paquito abrió un ojo, evaluó la conversación y emitió un maullido breve. Mateo le dio un trozo de croqueta. Paquito se la comió.

—No se puede contentar a todo el mundo —dijo Mateo.

Mientras veía a Paquito relamerse, pensó que quizá aquello era lo más absurdo que le había pasado. Y no sabía si lo peor era que Hacienda le pagara por error, o que él ya ni se inmutara cuando caían billetes del cielo.

Autor: ¡Hacienda le ha pagado a Mateo por error! ¿Os ha pasado alguna vez algo parecido con la burocracia? ¡Contadme vuestras anécdotas más absurdas en los comentarios! Y votad para que Mateo siga teniendo esta suerte increíble. ��



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En el texto hay: humor, sistema, negocios

Editado: 03.06.2026

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