Cartas de mamá

Carta 8 y meditando

Sabit Palacios

Desde lo sucedido con Ariel todo ha sido muy confuso, lo peor de todo fue entrar a su habitacion para recoger sus cosas y notar las sabanas manchadas de sangre en mi calentura ni siquiera note que era virgen, eso me hizo sentir aun peor conmigo mismo, fue un arrebato que jamás me podre perdonar.

Ella se entregó a mi sin condiciones y pude sentir que sus sentimientos por mi son fuertes y sinceros no obstante yo no puedo, ni quiero y mucho menos puedo ofrecerle lo mismo.

Intente hablar con mi hija pero solo me miraba mal y se retiraba, decidí darle espacio, Stacy no dijo nada los dos primeros días, pero al tercero se acercó a mi preguntándome por qué ya no queria a su mamá.

—Eso no es asi cariño, ella siempre estara en mi mente y corazón, solo fui un tonto que cometió un error—le explique lo mejor posible.

—Ah entonces Ariel seguirá viniendo a jugar conmigo y enseñarme cosas, aunque ya no dormirá contigo—negué, pues no sería bueno para mi tenerla cerca.

—No creo que lo mejor es buscar a alguien más—Stacy negó.

—No quiero otra ella era buena y me entendía, pero tu fuiste malo al igual que ella—no entendía mucho su cambio de humor, por ratos queria  Ariel cerca y por otros no.

—Ya veremos que hacemos si quieres puedo llamar a los abuelos para que te lleven a casa de la tía Karla—ella sonrió le encantaba pasar tiempo con sus primos y abuelos, ya que la consentían mucho.

...

Ver a Ariel frente a mi en mi casa y decirme aquello con tanta valentía me hizo sentir tan extraño, es decir no era que deseaba verla destruida pero al menos triste por lo sucedido.

Cuando me dijo que podría haber dejado consecuencias aquella noche donde la hice mia y ella me entregó su virginidad y que no sabia si era positivo quedárselo se me monto el diablo.

No obstante ella no me escuchó y se fue, los dias siguientes fueron dificiles y aun maas estando solo Stacy regreso de su paseo con abuelos y tíos y lo primero que hizo fue preguntar por Ariel me pidió que por favor le pidiera estar con ella, le dije que no, que ella y yo estábamos enojados y no podríamos estar bajo el mismo techo.

—Stacy entiende que ya ella no puede estar aquí ella y yo no podemos estar bajo el mismo techo—le trato de explicar lo mejor posible.

—No es contigo sino conmigo que estara la quiero a ella, solo a ella—grita pero niego con seriedad.

—Te odio—vocifera y se encerró en su habitacion mi hermana me pregunto que pasaba asi que le conté todo y me aconsejo ir con mi hija y aclarar las cosas, en unos meses tendrá 7 años y quizas debo entender que ya comprende algunas cosas y no debo tratarla como una bebe.

—Voy con ella—digo y me despido de mi hermana.

—Suerte recuerda que me puedes llamar por cualquier cosa—se ofrece mientras subo las escaleras.

Al entrar a la habitacion de mi hija no la veo, voy a su baño y toco varias veces sin respuesta entonces abro y no la veo, empecé a ponerme nervioso y como temía unos 10 minutos después me di cuenta de que no estaba en la casa.

Los empleados empezaron a  buscar por los alrededores yo empecé a ver las cámaras mientras llamaba a mi familia, pude observar como ella sale por la cocina sin ser vista, lleva una mochila y su movil el cual tiene pegado a su oído.

Luego se ve subir a un taxi, no comprendo como con solo 6 años tiene la capacidad para hacer todo eso por ella misma.

—Hijo ya estamos aquí—dicen mis suegros y ellos examinan el video mi hermana se regresó y de inmediato se lo mando a nuestro hermano aunque este al otro lado del mundo con algunas llamadas de sus contactos puede ayudar mucho.

Todos salimos en su búsqueda por los alrededores pero no llegamos a nada, involucre de inmediato a la policía.

Ya han pasado un poco más de dos horas y ni la compañía de taxi sabe de su paradero aunque una cámara grabo como se quedaba en el centro y fue a la estación de tren desde allí se pierde la pista.

La angustia me recorre de tal forma que siento que en cualquier momento me desmayare, mis padres tomaron un vuelo y llegaran en unas horas todos están preocupados.

Miro la foto de Anaís en la pared y subo en busca de una de sus cartas, creo que habia una para una situacion como esta.

Carta 8

Mi querido príncipe americano, si estás leyendo esta es porque nuestra hija se ha escapado, asi que dejare algunos tips dependiendo de la edad.

Si tiene entre 6 y 9 años probablemente quiera que le cumplas algún capricho, está resentida contigo o no le estás prestando atención a sus necesidades. Por lo general van donde se sienten seguros.

Si tiene entre 10 y 13 años es probable que ese cambio que generan las hormonas le estén pasando factura y necesite ser más consentida y comprendida, es posible que esté con algún conocido o en algún parque.

Si tiene entre 14 y 17 años es probable que esté experimentando el primer amor, alguna situación de amistad o el corazón roto no necesita un padre retador o juez que le diga que las cosas están mal por su culpa necesita amor, contención y sobre todo apoyo, déjale algún mensaje y espera unas horas si no aparece busca en su lugar favorito o con algunas personas que ella se sienta identificada y sobre todo valorada en especial amigos..

Espero te sirvan, recuerda que las mujeres nunca serán comprendidas por ustedes los hombres asi que solo bríndale amor, protección y respétala ella lo apreciará.

Con todo el amor del mundo tu princesa inglesa.

Cierro el sobre y de inmediato pienso en lo que me dijo mi hija de Ariel y busco su número, le marco varias veces hasta que al fin me responde.

Llamada entre Ariel y Sabit.

Ariel: Hola, disculpe señor Palacios estaba con unos amigos. ¿En qué puedo ayudarlo?

Sabit:Stacy se escapó de la casa hace varias horas por una discusión que tuvimos porque ella te quiere devuelta. Yo sospecho que quizas fue a buscarte.




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