Casarse en un mes

Capítulo 11

Capítulo 11

Un joven con el pelo corto, bien afeitado; era un entrenador de fitness tan típico que enseguida me sentí un poco triste. Sin embargo, recordaba el curioso detalle de que se dedicaba a la alfarería, y por tanto, probablemente, no era tan aburrido como me había parecido al principio...

Justo estaba hablando con una chica que sonreía, moviendo los hombros de forma seductora, mientras Semén la cogía de la mano, contándole algo y mirándola fijamente a los ojos. Pasé lentamente junto a esta parejita, haciendo ver que me interesaban ciertas máquinas, pero en realidad quería oír de qué estaban hablando.

Bueno, todo era tal y como yo sospechaba: Semén Krotovsky estaba cortejando activamente a esta señorita, y ella ya estaba dispuesta a tener una cita con él...

¡Ajá! ¡Así que además es un donjuán! Por lo tanto, si yo misma empiezo a seducirlo, será peor para mí: se me pegará como una lapa, ¡y luego no me lo podré quitar de encima!

¿Qué podría inventarme? ¿Quizás algo relacionado con el trabajo?

Mientras la idea tomaba forma en mi cabeza, Semén y la chica justo intercambiaron los números de teléfono, y ella se fue corriendo alegremente al vestuario. El hombre de repente se volvió hacia mí, probablemente al ver que lo estaba observando, y preguntó, sonriendo ampliamente con sus treinta y dos dientes perfectos "de Ken":

—¿Deseaba algo de mí, mi querida señorita? —se acercó y esperó que yo, como probablemente todas sus posibles clientas, capitulara ante su belleza y su cuerpo musculoso. Y yo fingí que capitulaba.

—¡Sí, ejem, sí! Sabe, tengo una cuestión delicada. Resulta que a mi abuela le apetece mucho hacer fitness. Pero me temo que estas máquinas no son en absoluto adecuadas para su edad y complexión. Así que me gustaría contratar clases individuales... Dicen que usted es el mejor entrenador de este club de fitness...

—Bueno, si fueran clases individuales para usted, estaría dispuesto a darlas ahora mismo —me midió de pies a cabeza con mirada evaluadora. Y, evidentemente, quedó satisfecho con lo que vio.

—¡No, son para mi abuela! ¡La paga será bastante alta!

—¡Son para mí! ¡Son para mí! —entró corriendo de repente la abuela en la sala. Seguro que había escuchado toda nuestra conversación, porque estábamos cerca de la entrada.

El entrenador le echó un vistazo a la abuela y se entristeció.

—¡Una paga muy, muy alta por las clases individuales! —recalqué de nuevo—. ¡Y además son solo cuatro clases! Una vez a la semana, cada sábado. Si a la abuela le gusta, renovaremos el bono. Y vamos a hacer que el primer mes sea de prueba. Y añadiremos a su paga un pequeño bono extra: estará invitado a mi fiesta. ¿Sabe? ¡Yo organizo fiestas todos los sábados! ¡Me encanta divertirme! —recordé la asociación del notario con *"La viuda alegre"* y sonreí—. ¡Mi marido, por desgracia, falleció, pero en su testamento me pidió que no estuviera triste, sino al contrario, que disfrutara de la vida! ¿Acaso voy a discutir con la última voluntad de mi difunto marido? —aquí ya puse una expresión de dolor y resignación—. ¿Entonces qué? ¿Le espero en mi mansión el sábado?

Al oír las palabras "fiesta", "mansión", y también al enterarse de lo del marido difunto, Semén se animó de nuevo.

Y acordamos que el próximo sábado vendría a las seis de la tarde a mi fiesta...

—Abu —le explicaba yo más tarde a mi abuela mi plan—, enamorar y obligar a este hombre, Semén, como tú dices, a "correr" detrás de mí, es facilísimo. Él está dispuesto a tener un rollo conmigo ahora mismo. Pero casarme con él, incluso de forma ficticia, por la herencia, no quiero. ¡De momento no me ha impresionado! ¡Sin embargo, su presencia en la fiesta está garantizada! ¡Y en calidad de qué, eso es otra cuestión! Al fin y al cabo, en las condiciones del testamento, ¡¿no dice que los pretendientes de la lista deban saber obligatoriamente que son pretendientes?! ¿Verdad?

—Fro —dijo la abuela, impresionada y satisfecha—. ¡Acabas de decir algo genial! ¡No es en absoluto necesario que todos los pretendientes sepan por el momento que son pretendientes!




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