Miko
Años antes
La casa está en completo silencio, apenas se escuchan mis pasos y el sueño cruje resonando por cada pared, la soledad es palpable y se siente la frialdad. Ni el señor Esteban o Máximo se encuentran en el país, no me dieron muchos detalles salvó que era una emergencia familiar.
Tampoco esque haya preguntado mucho, aveces es mejor no hacerlo.
De eso ya han pasado dos semanas, no he hablado con ninguno pero se tardarán seguramente, lo que haya pasado si debió haber sido importante para que tuvieran que irse los dos. Pese a eso mi jefe me dió una orden antes de marcharse y era que cuidara la casa.
Que me seguiria pagando y la dejaba en mis manos, también dijo que podía regresar más temprano a mi casa y podía llegar ma tarde. Si se siente extraño porque no se oye la risa o los reclamos del señor Grand al ver las telenovelas que le fascinan.
O a Máximo, que si bien, lo conocí hace algunas semanas, me gustaba su compañía y me llega a hacer falta por momentos que compartí con el. Fueron breves o pocos pero bastaron para unirme mas a el y algo más profundo que aún no logro entender del todo.
— Vaya que si está bien bonita.—Dice mi hermana dejándose caer en el sofá.
Bueno, al menos ya lo desempolvó.
— Dijiste que me ayudarías a limpiar, no que ibas a sentarte a ver televisión.—Entorno los ojos en la puerta de arriba al lado de la mía.
¿Por qué me hace tanta falta?
— Lo haré, en cuanto logré tomarme un buen respiro, me duelen las articulaciones.—Menciona sujetándose la muñeca.
Ruedo los ojos al saber a qué se refiere, ella no tiene límites cuando se vivir se trata, también debe deberse al hecho de que no es tan enfermiza como yo y le permite ser más austera pero egocéntrica.
— Solo no haraganes mientras estamos aquí y me dejes hacer todo como siempre.—Me sujeto del barandal subiendo las escaleras.
— Hay ya—bufa— voy contigo para que después no andes de quejas.
Mi hermana me pisa los talones emocionada de irrumpir en propiedad privada de un millonario que seguramente acabo su año sabático y volvió al trabajo, si ese fuera el caso no me haría mucho sentido continúar con mis servicios.
Pero el señor Grand incluso me dió un aumento con la condición de no dejar este lugar, raro si me lo preguntan pero tal vez lo hace para no dejarme desempleada, se lo agradezco de todo corazón.
— Dios y Querubines—exhala con exageración— ¿enserio te quedabas a dormir aqui?
Ella se pone a saconear lo que ve en la habitación que era de Maximo, es tonto pensar que se fue y dejo algunas de sus cosas para mí, pero yo me siento muy curiosa al saber porque, lo único que me dijo fue que las cuidara por el.
Eso no tiene nada de malo.
— Está no es la mía—respondo jalando las cameras— es la de invitados al lado de esta.
Mi hermana me ayuda sacudiendo el polvo que se ha amontonado por los días que no vine ya que nuestra abuela tuvo un accidente en la floristería y necesitaba ayuda.
— ¿Aquí dormía ya sabes quien?—Ella me ve con su pícardia que me hierve la sangre.
¿Que cree que soy? ¿Ella? Yo mínimo tengo decencia para no andar por la vida coqueteandole a cualquiera que sea guapo, se que tengo un cuerpo y rostro agraciado como Mai pero no soy tan de usarlo para conseguir cosas.
En cambio ella lo hace y pareciera disfrutarlo, su ambición le gana a sus sentimientos, espero que no siga así porque se quedará sola al final.
— No es de tu incumbencia saber dónde duerme cada persona que pisa está casa.
Me tapo la boca rápidamente sorprendida de mi comentario ofensivo, hay no, algo debe estar mal conmigo por ponerme así de defensiva cuando me hacen preguntas sobre el, esque no es con cualquiera sino con el, con Máximo.
Me estoy descarrilando.
— Esos celos te delatan, si te lo quieres tener para ti y no como dices.—Mi hermana se aleja entre carcajadas que sobran.
— Ya deja de molestar—interrumpo desviando el tema— mejor terminemos, la abuela necesita ayuda y debemos hacernos cargo de la floristería.
Mi hermana alza la ceja y me dedica una mirada incrédula como diciendo: “¿Te dije algo malo?” y para mí lo es, no digo que estar enamorado de alguien este mal, pero yo nunca en la vida antes he tenido pareja, no se nada de eso, y lo que me enseña mi hermana me hace parecer más trabajadora nocturna.
Siempre tengo la duda de si el se aburriria de mi y solo jugaría conmigo, tal vez de verdad me ame como el dice y haga más, que me demuestre que de verdad valgo algo para el, ah, no se a qué va totas estás ideas erróneas que tengo sobre que alguien como el pueda amarme.
Literalmente venimos de diferentes conceptos pero algo en nosotros se mezcla que hace que no lo vea como superior a mi, me hace verlo como si fuéramos iguales y no dos extraños que se conocieron de casualidad y no se atreven a dar más pasos.
O tal vez...sea lo cómoda que me siento a su lado, que el respeta mis opiniones y me repite a cada rato lo lista y valiosa que soy por según tener esa capacidad que le falta de compromiso.