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Maximo

22 años...

— ¿Donde carajo estabas metido?—le reclamo al inutil de mi hermano que se volvio a fugar de casa.

Esta es la enesima vez que lo hace de noche y por eso mamá se la paso regañandome toda la jodida tarde, estoy hasta la medula de rabia por su culpa, mientras el desaparece por voluntad propia y le encanta hacer lo que su regalada gana le diga, a mi me apuntan con una pistola en la cien.

— En donde fuera menos aqui—responde con arrogancia.

Hijo de mi madre debia ser.

— ¿Eres consciente siquiera de lo que pasa porque no estes aqui?—cuestiono alzandole la voz.

Gregory esta en la etapa donde cree que por tener dieciseis años puede hacer lo que le plazca como le plazca, es un grano en el culo con su absurda rebeldia, pero al que regañan es a mi, ¿porque debo ser yo el que se haga cargo de el?

Si tanto lo ama mamá entonces que ella lo demuestre en prestarle atención, porque eso es lo que el quiere. Tengo cara de niñero ahora, lo he cuidado la mayor parte de su vida y asi me desagradece. Familia disfuncional teniamos que tener.

— Mejor preguntame si me importa—se encoge de hombros abriendo el refrigerador—, no pierdas tu valioso tiempo y mejor casate para que no me debas soportar mas.

Si claro, como si Emely fuera a dejar que pasara, me odia, quiere verme sufrir solo y a su merced.

— Estas castigado—espeto sin titubear con la expresión sobresalida de mi hermanito—, nada de tecnologia por una semana.

— ¡No puedes hacer eso!—me grita el—, le dire a mamá—desafia solenme.

— Hazlo—acepto el desafio—. ¿Que puede hacer?, desheredarme no puede, es la fortuna de papá y el primogenito soy yo.

— Puede correrte de casa—ladea una sonrisa sardona.

— Tengo donde ir, a papá no le molestara que me quede con el.

Gregory no se da por vencido, su pecho sube y baja con odio visible. Siempre soy al que objetan y usan como un plastico desechable; madre nunca me escuchara ni cambiara de parecer por mi, el sabe que posee la ventaja pero yo soy mas astuto.

— Te dara mas trabajo y no podras estar sobre mi, ¿como te queda el ojo?

— Legalmente no puede—contradigo a la defensiva—, mi contrato tiene ciertas clausulas importantes que tu no sabrias leer.

— ¡Te odio!—escupe en mi cara pensando que eso me dolera.

Ya he sido demasiado paciente.

— Te lavas los dientes y a la cama, mañana tienes clases—le doy aviso del siguiente dia.

Ya a mis veintes soy padre soltero de un mocoso malcriado al que yo limpiaba de pequeño, necesito unas vacaciones.

— No me pagan suficiente para esto—musito arqueando la espalda y estirando los brazos.

— Buenas noches joven Maximo—saludan las criadas timidas.

— A ustedes—contesto esta vez.

Antes les decia que las buenas eran ellas, pero me temo que ahora soy un hombre de bien cuyos ojos no ven a cualquier mujer, solo a la mia. Extraño a mi muñeca, su risa, su voz, su...todo, pongamosle que todo.

Abro el cajon de mi escritorio y saco un sobre manila con las ultimas actualizaciones de lo que ha pasado en la vida de mi mujer, no se si es por todo el tiempo que he pasado lejos de ella o lo extraño que me siento aqui, pero veo la necesidad de tomar el primer vuelo hacia alla y buscarla; me hace demasiada falta.

— Mas te vale no andar de ojo alegre con cualquier mocoso—amenazo al aire al recordar como empezo a juntarse mas con gente de su misma edad.

Solo soy tres años mayor, eso no significa nada.

Y mejor ninguno de ellos se quiera pasar de listo con ella, ellos no estan a su altura y no podrian darle la vida que se merece. Miko trabaja mucho y me da algo feo en el corazon tener que verla con un delantal saliendo de sus clases, debo encargarme de eso encuanto mi madre me quite el ojo de encima.

— Amo Maximo—irrumpe Rowan en mi oficina—, disculpe la hora pero su madre solicita hablar con usted.

¿Que quieres ahora, madre?

Afuera me muestro pasivo pero por dentro estoy ardiendo en colera porque ese enano ya le fue a poner el chisme.

— Ire a verla ahora, solo dame un segundo—escondo las fotos en un compartimento escondido del cual desconocen.

Argumentar con mamá es perder tiempo y fuerzas, ella es cerrada como un circulo; la mayoria de mis declaraciones le salen por el otro oido negandome todo derecho.

La unica razon por la que sigo viviendo con ella es porque no cuida bien a mi hermano y si algo le pasa al mocoso papá se culpara como antes, tendra que volver a terapia y quien se encargara de la empresa volvera a ser Emely Riddle; ahi ya estariamos perdidos por completo.

— Madre yo—me sobresalto por lo que veo.

A mi madre besandose con Cael—mi padrastro y ex tio—, pasando la linea de lo que es posible describir de una que lo que es demasiado grafico para ser relatado.

— ¡Maximo!—grita ella con ceño fruncido pero su rubor caracteristico.




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