Como Dos Gotas De Agua

Modelo de las Naciones Unidas

Mantengo mi cara en alto, visible para que nadie piense que me estoy escondiendo, pero con los ojos fijos en los garabatos que he hecho durante la última hora en la hoja frente a mí.

Por más que miro a mi position paper, nada de lo que está pasando en el comité es algo que se vería en la vida real. Pareciera que la mayoría de las delegaciones ni siquiera estudiaron bien al país que representan y entonces toda la plática gira en torno a las opiniones personales expresadas por adolescentes que no saben hablar en tercera persona. Si alguien aquí sabe lo que hace, definitivamente no está participando mucho.

Quisiera decir que estoy enojada, pero la verdad, que Carson juegue con mis dedos por debajo de la mesa, y que tengamos este juego de ver quién dibuja mejor sin comunicarnos en voz alta me mantiene tranquila.

Y con el arduo trabajo de ocultar mi sonrisa de La Mesa, porque lo que sea que esté pasando en el comité, no amerita mi sonrisa.

Delegation of Argentina, what do you have to say about this issue?

Mierda.

The Argentine delegation concurs with the comments made by the Mexican delegation and has no further comments to add.

Siento que mi cuerpo no tuvo tiempo de decidir entre que toda la sangre se me bajara a los pies, o se subiera hasta mi cabeza.

Aunque el comentario de Carson sólo iba a hacer que la Mesa nos prestara más atención por lo vacío de sus palabras, no podía dejar de estar agradecida por reaccionar rápido. Hace mucho tiempo que yo había perdido el hilo de la conversación.

Giro mi cabeza levemente para mirarlo, él ya está sonriéndome, apretando mi mano aún por debajo del mantel.

Mi novio.

Supongo que “mariposas en el estómago” es la frase más bonita que pudieron buscar para ese revoltijo agradable que te da cuando unos ojos tan bonitos te miran sólo a ti.

Antes de que más voces puedan interrumpirnos, suena la campana para señalar que toca el coffee break.

—Quiero ir…

—¿Con Maureen?

Asiento con la sonrisa boba en mi cara otra vez.

Termina las oraciones por mi.

—¿Esta bien si nos vemos de regreso?

—¿Quieres que te vaya a buscar, o nos vemos hasta el salón? —pregunta antes de dejarme pasar por delante de él.

—Hasta que estemos de nuevo en la sesión. Puedes ver cómo va Elías.

—A él le tocó debatir en español, estoy seguro de que le va mejor que a nosotros.

Sí.

Yo también lo creo.

—Le dices hola por mí, ¿va? —Sonrío.

—Va —se acerca para darme un beso en la mejilla mientras aprieta mi mano por última vez.

Vaya. No puedo dejar de estar embobada por él.

Me siento como si flotara en una nube cuando atravieso el pasillo inundado de chicas entaconadas y chicos con sacos, y sólo soy capaz de regresar a la Tierra cuando veo a mi mejor amiga acercarse.

—¿Cómo va todo? -pregunto.

Maureen se ve tan bonita con su cabello planchado y su vestido beige con tacones a juego. Luce tan profesional con su saco crema haciendo contraste con su cabello y su piel.

—Bien, pero no he visto a Aarón en un buen rato, y en el auditorio de teatro no tenemos buena señal —hace un puchero dándole un vistazo a su celular, en espera de un mensaje que adivino que sigue sin llegar.

Aunque es el segundo receso entre sesiones, me sigue sorprendiendo la cantidad de gente que hay en la escuela.

Sé que el profesor de Inglés nos lo estuvo diciendo desde inicios del semestre, pero creo que nunca terminé de dimensionar cuántas personas iban a estar dentro de nuestra preparatoria para este evento.

Para mí, esta participación representaba una buena parte de mi calificación del segundo parcial, lucir bonita y estar cerca de Carson.

Pero ahora, fuera del salón con capacidad para veinte sillas, me doy cuenta que se ven a más adolescentes perfumados en el pasillo de lo que normalmente hay en los recesos.

Hasta ahora empiezo a entender lo que significa tener presencia nacional. Es una frase que la directora ama decir en cada discurso de cada evento que puede, que olvidé por completo que esa frase lleva un significado.

Sólo para el Modelo de hoy se invitaron a todos los colegios de la ciudad, pero también hay chicos de otros dos estados cercanos, y también recibimos como invitados especiales a los de la capital del país, la sede más grande de mi escuela a nivel preparatoria.

De repente, a pesar de mi ropa elegante, me sentía invisible en el mar de personas.

Ni siquiera estaba segura de que todos fuéramos a caber dentro del auditorio deportivo.

—¿Ya sabes con quién quieres que nos sentemos en la hora de la comida?

Maureen guarda su celular y empieza a caminar. Sé de inmediato que iremos a retocarnos el maquillaje a los baños.

—Te diría que con los amigos que hice dentro de mi comité, pero la verdad no he conversado mucho con nadie.

—Ash, ya vas a empezar con “sólo tengo ojos para él” mimimimimi —Maureen me saca la lengua mientras rueda sus ojos, como si ambas no fuéramos iguales.

Una vez frente al espejo, empieza a acomodarse el cabello y limpiarse el inexistente maquillaje fuera de lugar.

—¿Tú sabes con quién te quieres sentar? Me dijiste que Rubí también está en tu comité, ¿no?-digo para molestarla.

—Sí, y se lo agradezco. Gracias a que a ella la dejaron tomar un comité en español, yo también me pude librar de tener que trabajar en tus famosas duplas.

—Es divertido así…

—Lo dices porque así ligaste tú, ¿le has visto la cara al resto? Ni siquiera los más mataditos aman el hecho de estar amarrados a un nivel de principiantes sólo por el cambio de idioma.

Le ruedo los ojos por reflejo, pero la verdad estoy divertida.

Antes de regresar a nuestros comités, me doy a la tarea de platicar con todas las caras nuevas que vi durante la primera sesión en mi salón.



#34456 en Novela romántica
#5654 en Chick lit

En el texto hay: amor, amistad, preparatoria

Editado: 14.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.