Complicidad (el inicio de un matrimonio de mentira)

Capítulo 12

Sus ojos se entornaron, acomodó sus lentes y movio con agilidad sus largos dedos, tocando el teclado y escuchandose un click con cada letra que presionaba. Su mirada estaba fija en la pantalla, con una expresión impasible, que a Celia le resultaba inquietante.

Las manos se movian nerviosamente bajo la mesa. Presiono sus labios y se enderezó. Había intentado decir algo desde el minuto en que llegó, pero aquel hombre solo le había dicho que tomara asiento, sin dirigirle ninguna mirada de cortesía. Parecía alguien completamente diferente al que la llamó el día anterior.

Un suspiro se escapo de su boca, llamando la atención de aquel hombre. Su mirada calculadora estaba sobre ella, reinando un silencio incómodo que ella sintió perdurable. Apretó sus manos y levantó la barbilla, pasando saliva antes de intentar decir algo.

—Lamento la tardanza—Su voz sonaba monotona.—Estaba arreglando algunos desperfectos antes de que llegara. Aunque me tomó mas tiempo del debido.—Cerró la laptop y se inclinó hacia adelante, entrelazando sus dedos.—Es un gusto poder conocerla señorita Celia.

—Si—Acomodó su cabello detrás de su oreja.—Asi es, yo soy Celia.—Sus labios le temblaron. Volteo la mirada hacia otro lado, pasó saliva y se humedecio los labios.—Usted debe ser el editor Andrés Silver ¿Me equivoco?
—No, no lo hace. Esta en lo correcto.—Sus ojos se mantuvieron fijos, un segundo antes de que el le ofreciera su mano cordialmente.—Creo que a estas alturas debe resultar incómodo que no me haya presentado adecuadamente, pero en ocasiones me concentro demasiado en mi trabajo y me es dificil prestar atención a otras cosas. —Sonrió—Podria decirse que pierdo la noción del tiempo.

Celia estrechó su mano y le devolvió la sonrisa.

—Bueno, creo que lo primordial en estos casos es que usted se entere de las ventajas que tendría al trabajar con nosotros.—Se volteó y sacó una carpeta de su maletín.—Espero lea con detenimiento cada palabra, y si esta de acuerdo,—Tomó el bolígrafo que tenía guaradada en el bolsillo de su traje— podriamos iniciar con el contrato en cuanto usted nos firme la hoja.

—Me parece bien.—Sus dedos temblorosos tomaron la carpeta y la abrieron, viendo que su contenido era mas que un par de hojas.—Esto podria tomarme mas tiempo del debido.

—No tengo prisa, puede tomarse el que usted requiera.—Sus ojos oscuros, profundos, miraron como sus manos tomaban las hojas y comenzaba a leerlas.—Si tiene alguna duda, aqui estoy para aclararla.

—Se lo agradezco.

Su atención se mantuvo con insistencia durante los proximos minutos sobre el extenso mar de palabras, que estaban frente a ella. Ocasionalmente levantaba la mirada solo para encontrarse con una sonrisa y unos ojos atentos y expectantes. Después de lo que a ella le parecieron los minutos mas eternos, concluyó de leerlo todo, y acomodando cuidadosamente las hojas escuchó su voz.

—¿Ya termino?—preguntó en un tono relajado y con una actitud diferente, que no se asemejaba al áspero trato que le dedico al principio.

—Asi es.—El estaba por preguntarle algo, cuando ella lo interrumpio;—Todo estaba bastante claro, no es necesario que lleguemos a aclaraciones.

El asintió con la cabeza y le indicó con la punta del boligrafo los lugares donde debía firmar. Ella miro la delgada linea que estaba al final de una de las hojas, tomando el bóligrafo, y sintiendo el frío metal con acabado brillante, que lo recubria, asi como el calido roce accidental de sus dedos contra los suyos.

—Me gustaria que me enviara su manuscrito completo para chacarlo a fondo y ver que podemos mejorar.

—Esta bien.—Las lineas largas y curvas se plasmaron en un garabato sobre el papel.—Puedo enviarselo hoy mismo en cuanto llegue a casa.

—Me parece perfecto. Tendre tiempo para seguir trabajando un poco mas.—Abrió nuevamente la laptop.—Pero que tonto he sido, no le ofrecí nada para beber.—Levantó la mano para ordenar.

—No es necesarió, estoy por retirarme.

—Lamento mucho la impresión que le cause.—Volvió a cerrar la laptop.—Dejeme compensarla por ello al menos. No fué muy profesional de mi parte todo este encuentro.

—Encerio no hace falta.

—Una copa de vino entonces, deberiamos celebrar porque ha decidido cerrar un trato con nuetras editorial.—Una sonrisa confiable y persuasiva apareció y se mantuvo con insistencia, mientras sus ojos la miraba con un gesto amable.

—Muy bien, pero solo sera una copa.

—Así sera.

Mientras ambos esperaban que tragieran las copas, mantuvieron una platica agradable. Andrés resulto ser el tipo de persona que da la impresión de ser taciturno e incluso un poco osco al inicio, pero esa es la imagen que suele mostrar por su trabajo, ya que no quiere que por ser joven lo tomen por alguien menos profesional, o que lo consideren con falta de experiencia. Por lo que suele comportarse un poco seco al incio, solo para ver como debe tratar a las personas con las que trabaja, ya que suele adaptarse a la forma de trabajar de cada uno de los escritores con los que ha cerrado un contrato.

—Ya veo, solo es dos años menor que yo,—dijo entre risas—entonces no debería de ser tan formal contigo.

—No sea así—Pasó la mano por su cabello—Estamos en un ambiente estrictamente profesional.

—Bien, tiene usted razón, solo me pareció que tratarlo de forma mas amistosa disminuiria un poco la tensión en el ambiente.

—En eso tiene razón.

Celia sonrió. Ya se sentía mas tranquila, aunque no se le había olvidado que aquel encuentro era solo por trabajo. La verdad es que salir un poco de su rutina y hablar con un desconocido la habían relajado un poco, y más porque deseaba sacar de su cabeza aquella curiosidad que iba en aumento, respecto a la joven que acompañaba a Logan.

—Disculpen la demora—Un mesero se acercó a ambos y vertío el liquido tinto en cada una de las copas, sonriendo amablemente y retirandose al instante.




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