Complicidad (el inicio de un matrimonio de mentira)

Capítulo 15

El dolor punzante aún parecia estar sobre su piel cuando su mente traia ese amargo recuerdo. El agua fría caía como torrente sobre su cuerpo, lavando sus heridas y trayendo consigo la sangre que escurria de su frente. Detrás de el, su moto yacia resquebrajada al otro lado de la carretera. Con el corazón golpeando contra su pecho y la adrenalina segregando por su cuerpo, se quitó el casco, abriendose paso entre la multitud, que solo intentaba ayudarlo.

—¿Se encuentra bien?

Un hombre alto de complexión robusta lo sujeto del brazo, pero el lo hizo a un lado. Su mente solo repetía esas palabras una y otra vez. No podían ser ciertas, eso no podia ser verdad. Apreto los dientes, tensando su mandíbula, y con las manos apretadas corrió hacia la entrada del hospital. Una enfermera se acercó para ofrecerle sus servicios, el al verla se aferro a su brazo con una angustia que no lo dejaba respitar. Su cuerpo temblaba, pero no era a causa del accidente, pues no sentía ninguna molestia externa.

—¡Clara Sanvodal! ¿Ella se encuentra en este hospital?

La enfermera trato de soltarse de su agarre. Sentía como aquellas manos la apretaban con fuerza, pero Logan no pensaba apartarse de ella hasta que le diera una respuesta.

—Voy a preguntar—Sonrío incomoda, esperando que eso fuera suficiente para que el la soltara.

—Se lo agradezco.

La sonrisa que estaba por asomarse en su rostro se desvaneció al ver a un hombre alto y delgado salir con una cajetilla de cigarros en la mano. Logan no dudo en correr detrás de el, resbalando en la entrada y estabilizandose para que su cuerpo no cayera al suelo.

—¡Tío George!

Su voz albergaba algo de esperanza, cuando el se giró y negó con la cabeza, tratando de encender un cigarrillo con las manos temblorosas.

—¿Tío?—Sus pasos inseguros se acercaron a el, temiendo lo peor.

—No des otro paso mas Logan.—Su voz sonaba quebrada, estaba al punto del llanto.

—¿Y mi madre?

El lo miro de soslayo, encendiendo su cigarrillo y dejando que el humo entrara en sus pulmones.

—Ella ya no esta aquí—El humo salió de su boca. Logan se desplomo de rodillas en el suelo.—No me busques, no creo que yo sea el mas indicado para hablar sobre lo que paso. Preguntale a tu padre.—Metió las manos en su bolsillo y se alejo.

A sus espaldas un hombre lo miraba con los ojos cansados, hinchados por el llanto, y sin una palabra que lograra salir de su boca.

—¿Tu estuviste ahí?—Apretó sus puños y los golpeo contra el suelo—¿Por que no la protegiste?—Sus ojos vidriosos esperaron que su padre dijiera algo, pero el se mantuvo en silencio.—Prometiste que lo harias.—Logan se puso de pie y corrio hacia su padre golpenado su pecho, anhelando alguna palabra reconfortante que núnca salio de aquel hombre de corazón duro.

Con sus manos apoyadas sobre el frio azulejo del baño, regreso al presente. Su mirada estaba fija en el suelo, observando como caia el agua y se perdia en un pequeño remolino sobre sus pies, descendiendo hacia el desague. Se enderezó y cerro la llave, tomando la toalla secó rapidamente su cuerpo, quedando de frente al espejo.

—¿Por qué no pudiste protegerla?—Se pregunto en voz alta, limpiando el espejo empañado con su mano —¿Dónde estabas Logan?—Una sonrisa burlona se asomo.—Claro, te creias la gran cosa.

Al salir del baño se tumbo en el sofá y encendió el televisor. Era su día de descanso, y usualmente salía a caminar para despejar su mente, pero ese día no tenía ganas de levantarse. En el televisor los canales pasaban de uno a otro sin notarlo, hasta que se metió en la aplicación en linea para ver una peliculicula al azar. Sus voces se escuchaban pero Logan no las entendía, parecia estar ausente a todo aquello. Pasó la mano por su cuello, sintiendo que el sofá se levantaba un poco, girandose hacia la puerta, se dió cuenta de que Celia se había sentado a su lado. Tenía puesta una camisa oversice blanca y un short que quedaba oculto debajo de ella. Con una sonrisa lo saludó mientras se ataba el cabello en una coleta alta.

—¿Fue muy vergonzoso no lo crees?—Espero que Logan continura la conversación, pero el solo la miraba con confusion.—Me refiero a lo que ocurrió en el restaurante. Sin duda ya no podre ir a ese lugar, y me encanta el vino que serven ahi.

—Bueno, tu no fuiste quien le dió un golpe directo a la cara a ese hombre, tal vez exista una posibilidad de que aún te acepten.

Ambos se quedaron en silencio. Sus ojos se encontraron en medio de un ambiente de completa tranquilidad, que fue rota en el momento en que Celia se empezó a reir. Logan la miró con atención, sonriendo al ver como aquel comentario la habia divertido.

—Estoy segura de que tu amigo recibió un buen golpe por tu causa.

—Sí, aunque ese tipo ya me debía algunos favores, asi que estamos a mano.

—Es un buen amigo.

—Lo es. El estuvo cuando mi madre...—Sus ojos se quedaron fijos en los de ella, sin pestañear. Celia estaba atenta a sus palabras, pero el no sentía que debía continuar con esa conversación.—Bueno, el punto es que estuvo en un momento dificil para mi.

—¿No quieres hablar de eso?

Logan se puso de pie y caminó hacia la cocina.

—¿Gustas algo de comer? Ya es muy tarde, pero puedo prepararte un rico sandwich.

La mano de Celia le tocó el hombro con suavidad, borrandole la sonrisa que ya tenía preparando para mostrar. Y aunque ella tenía algunas palabras reconfortantes que decirle, decidió callar, pues no queria que se pusiera a la defensiva como lo hizo aquella vez que fue a ver a su padre. Retiró la mano y se dió la vuelta.

—Entiendo. Es un asunto personal. Volvere al cuarto, tengo mucho que editar.

—No es eso—susurro.

—No necesitas explicar nada, yo entiendo.

Logan la tomó de la muñeca antes de que ella saliera de la cocina.

—¿Siempre vas a salir con eso? ¿Y que hay sobre el beso? ¿De eso no quieres hablar?

—Solo fue un beso, solo eso.




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