En la mansión Wittelsbach las paredes gritaban, todo era un caos, el duque Miguel tiró un jarrón al suelo
-Cómo que se fue? -
El cristal estaba esparcido en el suelo.
-!! Trece años de negociaciones, el estatus, nuestra reputación, nuestro comercio!! -
La duquesa lloraba en un sillón.
-Diana, mi querida Diana, acaba de arruinar a nuestra familia - decía entre lágrimas.
Anastasia estaba a un lado del salón temblando, tenía miedo y estaba preocupada por su hermana, seguía con el camisón puesto y el cabello despeinado.
Llevaba 2 horas despierta y seguía sin procesar todo lo que estaba pasando.
Un sirviente entró corriendo y pálido.
-Señor... Hay... Bueno hay carruajes del palacio el emperador manda a su consejero para las últimas revisiones antes de la boda -
El silencio fue peor que los gritos.
Llegaron al salón principal, el consejero esperaba con tres acompañantes
-Dónde está Lady Diana!? Tiene su último ensayo en la iglesia hoy -
El silencio inundó todo el salón y la duquesa volvió a llorar, la sensación de que algo no andaba bien era evidente.
El duque tuvo que decir la verdad con miedo, 30 minutos después la información llegó al palacio y el emperador volvió a mandar a otro mensajero.
-Su alteza está furioso - dijo de forma fría - solo faltan tres días para la boda, esto es una declaración de guerra, una clara invitación a romper el acuerdo de comercio que tenemos con ustedes -
-Sentimos mucho todo el sufrimiento ocasionado a su alteza nuestro querido emperador, pero le aseguró que daremos con ella denos una semana - dijo el duque sudando.
-No disponemos de una semana - le cortó el consejero - O hay boda en tres días o Austria retira toda sus alianzas comerciales. Su familia se queda en la ruina, pierde el estatus, y nosotros... Tendremos que buscar otra casa noble -
La Duquesa sollozo más fuerte.
El conde miró alrededor de la sala y sus ojos se posaron en Anastasia.
Alta, delgada. Pelo castaño y ojos oscuros distinta a Diana pero más joven y con el mismo apellido
-Y ella? - preguntó mientras señalaba en dirección en donde estaba parada Anastasia.
Anastasia sintió que se le helaba la sangre.
-No! - gritó sin darse cuenta
-Es perfecta - dijo el mensajero real - la misma casa, la misma educación, el pueblo apenas la conoce, podemos decir que hubo un error en el anuncio -
-Es una niña - dijo la duquesa mientras observaba a su marido.
-Es una Wittelsbach, es su deber -
El Duque miró a su pequeña Anastasia por 5 segundos luego asintió.
-Se hará -.
2 horas después Anastasia se quedó sin el camisón y fue obligada a ponerse un vestido de Diana.
El mismo color con perlas pesaba una tonelada.
-Más apretado _ dijo la modista tirando del corsé. Anastasia no podía respirar
-Y si digo que no? - preguntó con voz temblorosa.
La modista no la miró
-Entonces tu familia lo perderá todo, incluyendo esta casa -.
Su madre entró sin tocar.
-Escúchame bien - dijo sin emoción alguna - Sonríe, inclina la cabeza, anda derecha, no hables de más. Vas a salvar a esta familia.
Tocaron a la puerta
-El carruaje de palacio espera Lady Anastasia-
En el camino al palacio Anastasia iba sola. Atrás venían tres baúles con el ajuar de Diana.
El pueblo estaba despierto, alegre y eufórico. Había carteles de la boda por todas partes
Diana de Wittelsbach y su alteza el príncipe Nicolás
Nadie sabía que Diana se había ido todavía.
Anastasia cerró los ojos. Iba a casarse con un hombre que no conocía, al cual nunca había visto, con el vestido confeccionado para su hermana, por un error que ella no cometió.