Harley está sentada en una de las mesas centrales del restaurante cuando entro, me presento y me dejan pasar sin problemas. Agradezco que el buen humor repentino que tengo no me haya dejado pensar que tardaron varios minutos en encontrar mi nombre en la lista.
—Lamento llegar tarde — me excuso al tomar asiento frente a ella.
—Te creía más caballero, Vic. No es correcto dejar a una dama plantada.
—Si la dama tiene colmillos y garras, estoy de acuerdo. Y normalmente te dejaría destriparme por tal ofensa pero debo cuidar mi rostro para mi novia.
—¿Ya te ha perdonado? — escucho la sorpresa alegre en su tono — Qué excelente noticia.
—Está en proceso de hacerlo. Aún existe un pequeño detalle que la mantiene distante.
—Me pregunto qué será.
Harley siempre viste como una modelo. Se siente como tal la mayor parte del tiempo, porque según ella, una mujer debe verse hermosa para sentirse como la diosa que es y gobernar como la reina que siempre estuvo destinada a ser.
Me ha sorprendido desde que la conozco que nunca haya tenido la famosa competitividad femenina que hace a las mujeres rivales en la mayoría de las cosas cotidianas.
Pero no estamos aquí para hablar de su futuro brillante con sus planes de liderar el mundo empresarial y aplastar a sus adversarios. Así que no pierdo tiempo cuando saco la primera pila de documentos que ella debe ver hoy mismo.
—¿Qué es esto? — pregunta cuando acerco a ella los papeles.
—El perfil y toda la información que debes saber sobre tu nuevo futuro esposo.
Al principio, Harley me mira con una ceja alzada. Desconfía, no de mi honestidad al presentar aquello, sino de la confianza con la que lo hago. Está preparada para refutar mi oferta cuando comienza a leer.
—Misha Everson. 30 años. Tres doctorados en administración de empresas y negocios internacionales. Soltero. Filántropo. Director principal de Industrias Everson en 5 países.
Se detiene antes de entrar en más detalles que, en mi opinión, solo harán que ella se convenza más de que Misha es la opción correcta.
—¿Qué opinas?
—Un pedazo de papel no me dice quién es una persona realmente.
Sonrío. Sí esperaba que no saltara de la emoción al instante, así que esto es solo un escalón más para cerrar el trato.
—Es mi primo tercero — le informo — Son contadas con una mano las veces que he hablado con él. Pero en esos papeles verás que maneja sus negocios e inversiones con inteligencia y sensibilidad. Que no tiene ningún antecedente penal o denuncia de ningún tipo. Que su fama y reputación son impecables y muy admiradas.
¿Qué quiero decir con todo esto? Pues que mi primo nunca ha dañado a nadie en toda su vida, mucho menos a una mujer, ya sea física, legal o laboralmente. Tiene una ética de trabajo impecable y solo busca ayudar a las personas más allá de su propio beneficio, que igualmente no deja de ser monumental.
Ser buena persona no significa ser negligente en los negocios.
—Suena muy perfecto para ser alguien que no esconde un secreto — dice Harley con una copa a medio camino de sus labios.
—Lo único malo que sé de él es que embarazó a su novia cuando tenía 16 años. Y a pedido de ella, pagó el aborto. No ha tenido una relación estable desde entonces.
Cuando oí la historia, no pude evitar sentir tristeza por mi primo. Aún sin ser muy cercanos, es realmente un buen hombre y hasta donde pude entender, estaba preparado para afrontar las consecuencias de sus actos sin perder a su hijo y a su novia en el proceso.
Harley puede poner el gesto serio más convincente del mundo, si así lo quiere. Más me permito el privilegio de conocerla mejor que eso. Podrá no decirlo, pero esa breve historia le llegó profundo.
—¿Debo llorar por su trauma? — dice.
—No esperaría tanto de tí, Harley.
Vuelve a revisar los papeles con poca atención al detalle. Sé que eso lo hará luego con un abogado. No es algo que me ofenda. Lo único que necesito de ella hoy es que me confirme que lo nuestro ya estás muerto que una momia, para que pueda ir con Lilith y empezar de nuevo con la conciencia tranquila.
—¿Por qué él? — pregunta cerrando la carpeta — ¿Por qué ahora?
—Bueno, sabes que ya saldé mi deuda con mi padre. Tu parte del trato de retrasar la boda a mi favor fue un éxito. Es el momento de que cumpla el mío y te ayude a encontrar un marido para que tú también seas libre. Misha es un buen hombre, que te tratará con respeto y afecto, pero sin imponerse ni intervenir en tus asuntos. Hasta podría ser tu principal apoyo, si lo necesitas.
—¿Eso te dijo?
—Sus palabras textuales fueron "un compromiso arreglado es justo lo que me conviene en este momento, si ella así lo desea".
—Se oye muy británico — comenta con una auténtica sonrisa que no igualmente no se extiende más allá de una mueca torcida.
—Verás que su historial académico cita muchos internados en Inglaterra.
Entre otras partes del mundo, claro. Con una familia como la nuestra, las limitaciones son solo una palabra sin consecuencias en el mundo real.
#1067 en Novela romántica
#399 en Novela contemporánea
billionaires romance, childhood friends, mmc obsesivo y posesivo
Editado: 18.05.2026