El aire en la habitación se volvió pesado.
Adrián caminó hacia nosotros lentamente.
—Te dije que no te acercaras a ella.
Lucas levantó una ceja.
—¿Y qué vas a hacer si no te hago caso?
Adrián se detuvo frente a él.
—No la vuelvas a tocar.
Lucas miró mi mano.
Luego a Adrián.
—¿Esto?
Tomó mi mano otra vez, lentamente.
Fue un gesto pequeño.
Pero fue suficiente.
Adrián lo empujó con fuerza.
—Te advertí.
Lucas retrocedió un paso.
Pero en lugar de enojarse…
sonrió.
—Ahí está.
—¿Qué?
—El famoso temperamento de Adrián Castellanos.
Me interpuse entre ellos.
—¡Basta!
Adrián me miró.
Sus ojos estaban llenos de rabia.
—¿Te tocó?
—No es tu asunto.
—Claro que lo es.
—¿Por qué?
Adrián abrió la boca para responder.
Pero no dijo nada.
Lucas observaba la escena con diversión.
—Esto es fascinante.
Adrián se giró hacia él.
—Fuera de mi casa.
—Claro.
Lucas caminó hacia la puerta.
Pero antes de salir me miró.
—Nos veremos pronto, Valeria.
Su sonrisa era peligrosa.
—Estoy seguro.
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contrato de amor, millonario y chica comun, triángulo amoroso”
Editado: 16.03.2026