Volver a mi pequeño departamento fue extraño.
Después de semanas viviendo en una mansión, todo parecía demasiado silencioso.
Demasiado pequeño.
Demasiado real.
Los días siguientes fueron un desastre.
Las redes sociales estaban llenas de comentarios.
—“Cazafortunas.”
—“Actriz contratada.”
—“Otra mujer que quiso aprovecharse.”
Intenté ignorarlo.
Pero era imposible.
Una tarde estaba en la cafetería donde trabajaba cuando alguien entró.
—Hola, Valeria.
Lucas.
Se sentó frente a mí como si nada.
—¿Qué quieres ahora?
—Ver cómo estás.
—Perfectamente.
Lucas me observó con atención.
—No lo pareces.
—¿Viniste a burlarte?
—No.
Se inclinó ligeramente hacia mí.
—Vine a decirte la verdad.
—¿Qué verdad?
Lucas habló con calma.
—Adrián sabía que ese contrato podía filtrarse.
Sentí que algo dentro de mí se rompía.
—Estás mintiendo.
—¿Seguro?
Sacó su teléfono.
Me mostró un correo.
Un correo donde alguien advertía sobre una posible filtración.
El destinatario…
era Adrián.
Mi estómago se hundió.
—Lo sabía —susurré.
Lucas se reclinó en la silla.
—Te lo dije.
—¿Por qué me enseñas esto?
Lucas me miró directamente.
—Porque tú mereces algo mejor.
#4890 en Novela romántica
#1297 en Novela contemporánea
contrato de amor, millonario y chica comun, triángulo amoroso”
Editado: 16.03.2026