Kilian
Empujo la puerta de la oficina de Velmont y entro, aún puedo escuchar las palabras dichas de Eliza hace menos de una hora y nada me parece real aunque todo tiene mucho sentido. Siento que en cualquier momento caeré al suelo porque se me hace difícil respirar y solo quiero hacer una cosa, buscar a mi madre y enfrentar a esta porque sé que todo ha sido su plan, también quiero buscar a Eliza y decirle que estuve un año en coma así que era imposible que yo le escribiera mensajes luego de la carrera.
—Kilian
—Supongo que ahora me toca mi regaño —sonrío y miro sus ojos —¿pero por qué vas a regañarme? ¿Lo harás porque eché a perder el motor del auto o porque perdimos esta carrera o por haber besado a Eliza? —respiro hondo —al parecer me he portado muy mal —veo su mandíbula tensa.
—Lo tomas todo a juego Kilian.
—Te prometo un primer lugar en el podio en Barcelona Lucas —una de sus cejas se alza —pero podré llegar a España el miércoles, tengo que viajar para ver a mis padres —él sigue mirando mis ojos.
—Todos hablan Kilian sobre tu mal comportamiento y la mala comunicación con la ingeniera y pides viajar el
—Acabo de enterarme de que la mujer que amo nunca me abandonó Lucas —me pongo de pie —acabo de saber que todo ha sido culpa de mi madre, que he odiado a la única mujer que he amado por años y todo por culpa de mi familia —él respira hondo —y ahora que sé que Eliza no me abandonó, que ella solo fue una víctima, yo
—No pueden tener una relación Kilian —miro sus ojos —eso sería el mayor de los escándalos y
—No me dirás que hacer con mi vida Velmont.
—Pues Eliza tendrá que elegir entre tú y su trabajo —aprieto los dientes —o mejor dicho, entre tú y su hermana.
—Si no hubiera visto como miras a su hermanita diría que te interesa Eliza —Lucas ríe.
—Solo no quiero perder los millones que invertí Kilian —se acerca a mí —ustedes dos son puro fuego, fuego y pólvora y cuando ambos se juntan, ambos explotan —me tenso —la tensión por la radio solo aumenta más y más, imagina si ahora se unen y luego discuten, sería el final y no quiero eso.
—Ya la perdí una vez, no lo haré de nuevo —camino hacia la puerta.
—Dudo que Eliza piense como tú —no lo miro y no caigo en su provocación. Solo salgo de ahí caminando rápido y miro mi reloj, debo hablar con Eliza, decirle todo e intentar que me perdone todas las estupideces que he hecho desde que nos encontramos.
Entro a mi habitación del hotel y me quedo quieto al escuchar ruido en el baño, segundos después Anabelle aparece y solo sonríe al verme. Con todo el descaro del mundo quita la toalla de su cuerpo y se acerca a mí con lentitud sin dejar de sonreír mientras mira mis ojos.
—Creo que necesitarás consuelo —pasa las manos por mi pecho —pero no te sientas mal mi amor, en España —tomo sus manos.
—¿Te pusiste de acuerdo con mi madre? —su ceño se frunce y la alejo de mí.
—¿Qué?
—En el pasado —gruño alejándome de ella —cuando tuve el accidente que me dejó en coma, ¿sabías que Eliza ese día me dijo que sería padre?
—¿Kilian de que hablas? —tomo la toalla y se la lanzo.
—Ese día mi madre supo que Eliza me daría un hijo —bufo —ese día luego de la carrera mi madre buscó a Eliza —hablo con rabia —le dio dinero, le dijo que yo no la quería y le mostró fotos tuyas y mías besándonos —Anabelle me mira incrédula —¿sabías de esa trampa?
—¿Qué? —sigue estupefacta —No Kilian, claro que no, yo ni siquiera sabía que Eliza estaba embarazada, yo estaba contigo en el hospital, yo
—¡No te creo nada! —le grito y ella se encoge —quiero que salgas de aquí Anabelle —me acerco a ella —vete de mi habitación y nunca más estarás en mi cama.
—Kilian me estás juzgando mal —sus ojos se llenan de lágrimas.
—Solo vete y aléjate de mí —voy hacia la puerta y salgo de la habitación, no sé si ella tuvo o no que ver, pero de todas formas, esa relación ya para mí no existe y me apresuro a ir a la habitación de Eliza.
Mis pasos se vuelven lentos cuando casi al llegar veo a Julián en la puerta, intercambia algunas palabras con Eliza y luego esta lo deja entrar, mi ceño se frunce y miro mi reloj, se supone que a esta hora los gemelos duermen así que no entiendo qué puede hacer Julián dentro y pensando en eso voy hacia la puerta, levanto mi mano para tocar esta, pero solo me quedo quieto y respiro hondo, sabiendo que no estoy en condición de reclamar absolutamente nada me alejo unos pasos y tomo asiento en el suelo del pasillo recostándome a la pared, solo esperaré que Julián salga... Me muevo inquieto y al mirar el lugar en el que estoy me pongo de pie, miro el reloj y bufo viendo que son apenas las seis y me he quedado dormido en el pasillo, paso las manos por mi rostro y por mi cabeza con prisa cuando siento el sonido de la puerta, pero es como si me congelara cuando veo a Julián salir de la habitación de Eliza y aprieto los dientes viendo su sonrisa, luego este como si nada pasa por mi lado y mi mirada va a ella, a la mujer que aún tiene ropa de dormir y ambos nos quedamos mirándonos durante lo que parece una eternidad, Julián durmió dentro, no salió en toda la noche y... y ya casi amanece.
—¿Qué haces aquí Kilian? —pregunta como si nada, como si otro hombre no hubiera acabado de salir de aquí, como si mi rival y el que debería ser el suyo no hubiera pasado la noche dentro y tiemblo de rabia, dolor y celos.
—Son las seis de la mañana Eliza —mascullo dando un paso hacia ella —las seis —gruño como perro rabioso —¿Qué hacía Julián aquí? Lo vi entrar tarde y acaba de salir —niego con la cabeza —y después te llenas la boca diciendo que
—Es lo que sucede cuando inventan rumores sobre ti Kilian —interrumpe mis palabras con tanta calma que siento que me volveré loco —solo te dejan dos opciones. O mueres diciendo que son mentiras o los haces realidad —da un paso hacia mí —Dijiste que me acostaba con Julián, inventaste un rumor y no me quedó de otra que hacer tu sueño realidad —siento como un nudo se forma en mi garganta y solo tengo ganas de vomitar, me pierdo en sus ojos, acaba de insinuar, no, no insinúa, lo afirma y apretando los puños doy un paso atrás, luego otro y entonces me doy la vuelta dándole la espalda y cierro con fuerza mis ojos, he pasado la noche aquí queriendo verla para arreglar todo y ella solo dice que durmió con el rival.