Eliza
Mantengo mis ojos cerrados mientras la música invade mis oídos, pero todo acaba cuando tocan mi pierna y entonces veo a Velmont frente a mí, respiro hondo antes de quitarme los auriculares porque es claro que él quiere hablar y le presto la atención que merece. Lo único que quería en este viaje era no pensar y por eso la música, no pensar en las palabras de Kilian, no pensar en nada, ¿de verdad estuvo en coma todo un año? Y si eso es cierto, ¿por qué los medios no sacaron nada?
—Te escucho Lucas —él asiente.
—Te dije que no quería que tuvieras una relación con Kilian, pero tener una con Julián es igual a escándalo Eliza —sigo mirando sus ojos —llamé a tu madre temprano, hablamos sobre tu hermana, sobre muchas cosas y supe que Julián amaneció en tu habitación.
—Me pediste que alejara a Kilian de mí y lo hice —él se inclina hacia mí.
—Pero no que lo hicieras acostándote con el rival —sonrío, pero sin poder aguantar más acabo riendo.
—Julián durmió en mi habitación si —asiento —pero no soy una adolescente Lucas, tengo dos hijos, un trabajo y no actúo llevada por impulsos —bufo —no me acosté con Julián.
—¿Y por qué durmió ahí? —respiro hondo y miro por la ventanilla.
—Huía de una ex loca, eso dijo, que ella estaba en su habitación y por eso me pidió quedarse en la mía —miro a Lucas —durmió en el sofá Velmont —sonrío —no me acosté con él, no nos besamos y solo hablamos un poco, eso es todo —él sigue mirando mis ojos.
—Está interesado en ti o en fastidiar Eliza —rio.
—Lo se Velmont y no soy estúpida —ruedo los ojos —pero sabía que Kilian le vería y me pediste marcar distancia —miro mis manos recordando todo, esa mirada, esas palabras y ahora creo que todo lo hice mal aunque él tampoco merece que sienta lástima —¿Sabes algo del accidente de Kilian de hace años? —miro a Lucas y hace silencio —¿sabías que estuvo un año en coma? —Velmont respira hondo.
—Sus padres no dijeron nada, simplemente que no correría en un tiempo.
—¿Así qué sabías? —aprieto los dientes con fuerza, todo fue una trampa y mientras yo estaba lejos odiando a Kilian él simplemente estaba en coma luchando por su vida.
—Eliza no quiero que nada personal interfiera en tu trabajo —me señala —piensa en tu hermana —asiento —de todas formas no creo que Kilian te merezca y te lo digo como un amigo —una de sus manos toma la mía —Kilian no ha sido buen padre y no ha sido bueno contigo, incluso sabiendo que eres la madre de sus hijos te ha humillado en público y tratado mal —bajo la mirada teniendo eso en cuenta —no pienses en el pasado Eliza, sí, tuvo un accidente, estuvo en coma y quizás la separación de ustedes fue culpa de su madre, pero él se ha comportado como idiota durante todo este tiempo —miro sus ojos.
—Seremos campeones esta temporada Lucas —sonríe.
—Recuerda siempre que me importa mucho el dinero —sonrío —pero tu también me importas Eliza, mantén tu corazón en la meta y no en Kilian, él no lo merece —Velmont se pone de pie y se aleja de mí y aunque duele, sé de sobra que tiene razón y vuelvo a colocarme los auriculares aunque esta vez busco mi teléfono y navego por Internet, mis dedos se mueven por este y entonces acabo buscando la carrera en donde Kilian tuvo el accidente, todo iba bien como para ganar el primer lugar, pero de un momento a otro el control de su auto se perdió y mis ojos se llenan de lágrimas viendo el auto que salta por los aires y da vueltas varias veces hasta quedar destrozado y en llamas y me pregunto como Kilian salió vivo de ese accidente.
Camino por la pista tomando apuntes y observando todo, cada circuito es diferente y el mínimo detalle en este puede hacer una gran diferencia, respiro hondo pasando una mano por mi frente y al escuchar el silbido me doy la vuelta, Julián se acerca sonriendo con su mono puesto.
—Me pregunto como piensan ganar ustedes si su piloto estrella se gana tantas vacaciones —camino a su lado observando mis apuntes —solo digo, hoy es miércoles y aún no llega al país.
—¿Te preocupa Kilian? —él ríe caminando aún a mi lado.
—Creo que Kilian debió retirarse años atrás, ya no es un campeón y dudo que vuelva a serlo, los lobos solitarios no ganan Eliza —me detengo y él también se detiene mirando mis ojos. —¿Has pensado en lo que te dije? —se acerca más a mí —haríamos un buen equipo tú y yo —sonríe, esa sonrisa que sube la temperatura y te hace ruborizar, pero quizás olvida que no somos adolescentes y que no soy como esas que se derriten por una simple sonrisa.
—Recuerda mis palabras Julián —también me acerco a él —en España la posición uno será del lobo solitario —él ríe incrédulo.
—¿Y sirve el coche para eso? Hasta donde se lo vi prenderse en fuego en Canadá —sonrío.
—Y somos los números uno en las revistas de todo el mundo —le guiño un ojo —hasta hemos ganado seguidores —comienzo a caminar nuevamente.
—Los puntos no lo dan los seguidores, Eliza, estás en un equipo roto, tu piloto te ignora y te manda a callar por radio, ¿cómo piensas ganar? —sigo caminando.
—Confío en mi auto —mi respuesta es simple y Julián ríe, pero lo dejo atrás y entro a los boxes de forma rápida.
Observo los datos en mi tablet y todo es demasiado raro, pensando en eso me apresuro a salir de mi oficina en el Hospitality, camino con pasos rápidos hacia el gimnasio del equipo en donde sé que Kilian ahora se encuentra porque ha llegado hace unas horas y al llegar ahí lo encuentro, ejercitándose haciéndome tragar en seco y me acerco con lentitud.
—¿Tienes un minuto? —no me mira aunque sé que me ha escuchado y me acerco más —Necesito hablarte sobre
—Estoy ocupado —gruñe y me tenso —¿acaso no lo ves?
—Es sobre esa carrera en donde tuviste el accidente —se tensa —en la que tú... en fin, vi los videos de la carrera, y revisé reportes, tengo acceso a algunos datos y
—Es pasado Eliza —su mirada viene a mí, una mirada fría que me tensa —no me interesa, para mí el pasado está muerto —añade y sé de sobra a lo que se refiere.